NUESTROS CEMENTERIOS . UNA APORTACIÓN A LA HISTORIA Y LOCALIZACIÓN DE LOS LUGARES DE ENTERRAMIENTO DE MONÓVAR. MARCIAL POVEDA PEÑATARO

NUESTROS CEMENTERIOS .

UNA APORTACIÓN A LA HISTORIA Y LOCALIZACIÓN DE LOS LUGARES DE ENTERRAMIENTO DE MONÓVAR.

MARCIAL POVEDA PEÑATARO

A ti, Jazmín,

que perfumas el jardín

de mi vida.

 

 

Señor, dame para descansar una casa tranquila. Mi cerebro ha trabajado mucho;

mis nervios están agotados, deshechos; no tengo ya, Señor, ilusiones de nada.

(De La oración del poeta. Azorín).

 

La Serra la Vella es el punto de partida de este trabajo sobre nuestros cementerios, lugares que desde miles de años han preocupado a toda la humanidad.

En 1881el farmacéutico local don Raimundo Berenguer solicita de su amigo el doctor en medicina, biólogo, geólogo y naturalista, el valenciano don Juan Vilanova y Piera su presencia en Monóvar, ya que se han encontrado varios esqueletos humanos, cerámica tosca y armas de piedra en dicha sierra del término municipal. Una vez personado y hecho su estudio es considerado el hallazgo como lugar de enterramiento (cueva sepulcral) perteneciente a la época final del periodo neolítico o de la piedra pulimentada y comienzo del uso de los metales, por tanto, se considera, a éste el lugar de enterramiento, como el más antiguo conocido del hoy término municipal de Monóvar, comprobándose con posterioridad que no sólo era una necrópolis sino también un asentamiento humano.

El siguiente lugar de enterramiento que tenemos constancia documental es el de los moriscos, situado en Chinosa (la actual Chinorla), más concretamente en el paraje conocido en la actualidad como La Cañaeta lugar que durante varios siglos fue habitado por una aljama. Donde existía una torre fortaleza, la cual aparece documentada en los libros de fábrica de la iglesia en 1597, en los arrendamientos de tierra propiedad de dicha iglesia:

Íttem una canyada de terra seca darrere lo castell de Xinosla, terme de dita vila, afronta ab terra de Francés Faraig y de altra terra de Pere Alayzar.

Entre principios y mediados de los años 60, un grupo de aficionados locales (Antonio Esteve Esteve, Salvador Vicente Martínez, entre otros) bajo la dirección del entonces cronista oficial de Monóvar, José Vicente Corbí, realizaron excavaciones en dicho lugar, descubriendo los cimientos de dicha torre, así como restos de enterramientos, pero mantuvieron el secreto de tales con el fin de evitar el posible expolio y deterioro del asentamiento y con la esperanza de que algún día fuera posible un estudio serio.

Otro lugar, donde aparecieron vestigios y pertenecerían a la misma época, estaría situado en la zona del castillo. Este sería el de la aljama de Monóvar la cual ocuparía el castillo, cuevas del mismo y parte del barrio del castillo y la Goleja. De todo ello existe documentación que lo afirma, pues en 1366 las aljamas de Monnóver y Chinosa se encuentran entre los lugares de los cuales el cabildo de la catedral de Murcia cobra sus diezmos. Ello demuestra al mismo tiempo que en aquella época pertenecíamos al Obispado de Cartagena.

La difícil convivencia entre las dos culturas, cristiana y musulmana, era patente, como se demuestra en las actas notariales levantadas en la visita pastoral realizada por el Obispo de Orihuela Josep Esteve y Juan en 1595, catorce años antes de la expulsión, (ordenada por Felipe III el 4 de agosto de 1609 y publicada en Valencia por el Virrey Don Luís Carrillo de Toledo, Marqués de Carazena, el 22 de septiembre de ese mismo año) el cual deja ordenado respecto a los enterramientos:

Ittem per a llevar totalment ocasio que no es fasen cerimonies morisques al temps de la mort o soterrar del dits nous convertits, provehí, ordenà e manà sa senyoria que los dits curats nomenen y senyalen una dona crestiana vella per a que aquella amortalle a tots los difunts en dita vila a la qual sia obligat cuidar ans de la mort de qualsevol crestia nou, per a que al temps que mor se trobe junt y no sen vaja de la casa del difunt sens que primer lo haja amortallat, lo qual fasen sots pena de un ducat pagador per los hereus del tal difunt la mitat de la qual pena sia per a la fabrica de dita esglesia y laltra mitat per a la dita dona amortalladora, e aci mateix provehí, ordenà e manà sa senyoria que los dits curats nomenen e deputen un crestia vell per a que aquell faça lo ofici de fosser y sotarre a tots los que moran en la present vila e que ningun crestia nou puga fer fosa alguna sots pena de sinch ducats ni tanpoch apres de esser feta la dita fosa ni al temps del soterrar altre crestia nou se puga acostar de sis passos a ella sots pena de un ducat, e que lo dit fosser crestia velll nomenat segons està dit, faça la fossa y sotarre a tots los defunts sens que li ajude en son ministeri algun crestia nou.

E també provehí, ordenà e manà sa senyoria que ningú sia gosat posar a damund les fosses dels nous convertits lloses ni pedres algunes ni les cobren de alqueps sots pena de sinch ducats e finalment provehí, ordenà e manà sa senyoria que hacia la dita dona que farà ofici de amortalladora com al dit fosser sels paguen respectivament sos drets segons los acustumen a pagar los crestians vells.

 

El concepto moderno de cementerio que nace con el cristianismo nos traslada al siguiente lugar de enterramiento del cual tenemos documentación de su existencia. Sería pues, el primero cristiano del que hay constancia documental y que coexistió durante varios siglos con el morisco. La presencia de cristianos viejos como consecuencia de la incorporación de Monóvar al reino de Valencia (Sentencia de Torrellas de 1304 y el pacto de Elche de 1305) presupone la existencia de un templo-cementerio cristiano, pues era costumbre enterrarlos en el subsuelo del mismo, llegando así a ser los templos los cementerios de los cristianos (costumbre generalizada desde el siglo VI). Desconocemos cuándo se construyó el primer templo, del cual solamente tenemos noticias a través de la visita pastoral de 1595 en la que además se confirma que en éste se daba sepultura :

VISITA DE LA IGLESIA VELLA

E apres de totes les desus dites cosses acabada de visitar dita esglesia parrochial accedi personalment sa senyoria a la esglesia vella que esta dins la mateixa vila de Monnovar e troba sa senyoria que del tot esta deroida y que sols resten unes parets antigues, e per quant per relacio del dit curat y de altres persones fidedignes sa contat a sa senyoria ques fan algunes indecencies per estar com estas ab soles les parets e sens cubertes ni porta. Prosegi e mana que dins quince dies sots pena de cinquanta ducats, los jurats de la vila facen tranferir los ossos dels que estan soterrats en dita esglesia, e aixi mateix dins lo dit temps y sots la dita pena facen derrocar del tot les parets de aquella.

Tampoco sabemos su emplazamiento exacto, aunque sí hemos comprobado que estaba situado dentro de la villa, la cual se calcula que se reducía entonces desde la parte norte, (el Castillo), hasta el Sur (hoy calle Trinidad y Fonament), Este, (hoy calle de la Peña) y Oeste (calle Colomer).

 

 

Siguiendo esta línea nos encontraríamos con el posterior cementerio o fosar, situado pues, como hemos comprobado anteriormente, en la Iglesia (en este caso ya en la nueva), segundo templo conocido, cuya construcción empieza en 1577, donde presumiblemente fueron llevados los restos de la primera o anterior. De ésta sí sabemos su emplazamiento, ya que la actual (1750) se construyó sobre los cimientos de la anterior, aunque siendo el tamaño mucho más pequeño que la actual, ni tan siquiera tenía sacristía ni campanario en aquel año, como se desprende de la misma visita de 1595 en la que deja ordenado :

MANDATO QUES FAÇA SACRESTIA Y CAMPANARI.

 

Per quant en dita esglesia no hi ha sacrestia aixi per a vestirse lo sacerdot com per a tenir hi custodides e guardades les joyes e ornaments della e per no haver hi campanari estava una campana gran molt bona baix en terra en dita esglesia. Prosegi e mana sa senyoria que es faça una sacrestia y sobre aquella un campanari que convé per a dtia esglesia dins de un any sots pena de cincuanta ducats, tot lo qual farà lo fabriquer de dita esglesia.

De la misma manera, a través de los registros sacramentales conservados en el archivo parroquial, comprobamos cómo los fieles según la costumbre, eran enterrados en el templo, al igual que podían elegir el lugar dentro del mismo donde querían ser enterrados, (siempre que no fuera ni en el coro ni debajo del altar):

 

1600- A 13 de deembre morí Lloïsa Mañar, viuda de Joan Mañar; féu testament y dexá sis misses y dos sous a la llumenária y més vint sous a la fábrica per lo dret de la sepultura que demaná prop de la pila de batejar.

03.06.1641-Fueron enterrados en esta Igta. Simon Carrero y Andres Llobregat de la villa de Novelda, les mataron aquí a escopetazos, no recibieron sacramentos, solo fueron absueltos.

01.01.1676-Mataron a Bartholome Cerda, moço, de una puñalada, recibio los sacramentos de la penitencia y extremauncion; su madre la que es muy pobre y con muchos hijos y viuda dixo fuese enterrado en esta Igsa.

24.10.1684-El Padre Fray Joachin Alfonso, religioso del Padre San Francisco de Paula, se dio aviso al corrector del convento de San Sebastian de la villa de Castalla en donde estava asignado conventual el qual vino y dispuso fuera enterrado en esta Yga.

28.11.1684-Se trajo de la ciudad de Novelda el cuerpo de Mossen Francisco Corbi, Rector de la Iglesia Parrochial de la dicha villa de Novelda que murio en dicha villa en 25 de los sobredichos y dexa ser enterrado en esta Yga. De Monnovar.

22.09.1733-Traxeron muerto a Francisco Aterge, soldado de nasion frances, hijo de Luis Aterge natural de Dono en Proensa, de edad de 45 años no recibio ningun sacramento por que lo mataron sus oficiales en la sierra de Salinas por desertar y esta enterrado en esta Parroquia.

09.07.1747-En la villa de Monovar a los treinta dias del mes de Mayo del año mil setecientos quarenta y cinco murio desgraciadamente en el campo de esta villa, Xavier Rico, no recibio los S. Stos. Sacratos. por haver muerto de repente y sobre si se le devia dar sepultura se le siguio letigio en la Curia Eclesiastica de Orihuela. Y por sentencia definitiva se le dio en esta parroquia. Se advierte que ademas de la Obra pia an de pagar los albaceas dies reales en atencion de aver metido en la sepultura un arcon grande en el que estuvo depositado el cadaver todo el tiempo del letigio.

17.02.1749-En el lugar de Pinoso murio Antonia Dura, fue enterrada en la Ermita de San Pedro.

 

Durante esta época también funcionó otro cementerio para los nuevos convertidos o cristianos nuevos, el cual estaría a extramuros, pero cerca de la villa, como se demuestra igualmente en la visita de ese mismo año:

 

VISITA DEL FOSSAR

E aixi mateix sa senyoria accedi personalment a visitar y veure lo cimiteri e fossar, en lo qual se soterren los nous convertits de dita vila que esta fora e prop de aquella e attes que esta sens cerca e parets algunes e ques massa gran tot lo que tenen senyalat per a fossar. Prosegi e mana sa senyoria que dins la part que siga moltes sepultures cerquen de paret e tapies cinc tafulles de terra y facen una porta ab sa clau que estiga molt ferma e segura e posen damunt della una creu de fusta. Tot lo qual facen los jurats de dita vila dins lo present any sots pena de cent ducats y altres penes a arbitri de senyoria reservades.

Pensamos que éste estaba situado en el terreno comprendido entre lo que actualmente es jardín de la Iglesia, calle Mayor, calle Iglesia hacia los entonces huertos o tierras de regadío, ya que en aquella época todo este terreno estaba todavía a extramuros, pero cerca de la villa. Con una extensión de cinco tahulas que es lo que el Obispo deja ordenado se cerque.

En los libros de Fàbrica -como a continuación se describe- se cita el cementerio o fossar en los terrenos antes descritos:

primo dos bancals terra […] situats e posats en lo terme de la vila de Monnòver en la partida del fosar sens aygua y en lo ribàs de aquells dos oliveres segons que a fronten ab terra de Guillem […] roig y de altra part ab terra de la matexa sglésia y fosar sembradura una barcella ab altra olivera en lo fosar vell.

 

Íttem altre bancalet més avall en dita partida afronta ab terra de Francés Algla y camí de Asp.

Se pudo comprobar en los primeros años de la década de los 70, cuando fue construido el actual edificio de Telefónica, (entonces Compañía Telefónica Nacional de España), con el consiguiente cableado subterráneo, y que cruza la población por toda la calle Mayor, en el tramo que abarca la frontera de la Iglesia, fueron encontrados los suficientes restos que demostraron la existencia de un cementerio, y que por orden del entonces cura párroco don Miguel Llorca Bisbal, quien determinó que eran restos de católicos, se trasladaron al actual cementerio, entonces Cementerio Católico Municipal.

Aunque la Iglesia luchó lo posible contra esta costumbre de convertir las iglesias en cementerios, como lo prueban los cánones y estas palabras del Ritual Romano: «donde esté vigente la antigua costumbre de sepultar a los muertos en los cementerios, consérvese, y donde sea posible, restablézcase,» también en España los concilios (entre ellos ya el II de Braga) y las leyes, prohibieron siempre convertir los templos en cementerios, siguió utilizándose dicha practica, pues cuando se construyó el actual templo (1750), siguieron enterrándose, como se puede comprobar en los registros sacramentales:

 

16.12.1766-Murio en el hospital de esta villa un pobre manco cuio nombre y patria se ignoran, aunque decian ser de Almanza, y fue enterrado en esta parroquia amore Dei. Se a verificado llamarse este difunto Estevan Gomez marido de Josepha de La Huerta.

20.7.1767-Fue enterrado en esta parroquial un mancebo llamado Vicente Lucas, hijo de Pedro y de Rita Garcia, natural de Avanilla, obispado de Cartagena que en el dia inmediato se ahogo en una balza del termino de esta villa.

20.01.1784-En la villa de Monovar, murio y se hallo elado en el termino de la misma a Bautista Prats, viudo de Josefa Verdu natural de la villa de Concentaina y vecino de la Universidad de Agost en cuya Yglesia era organista y por orden de la justicia fue enterrado en esta parroquia.

22.08.1784-Enterramos en esta parroquia a un pobre que murio en el hospital de esta villa que dijo llamarse Josef Sanchis, natural de la villa de Crevillente y que su mujer vivia en Almoradi.

04.09.1791-Josef Mira, marido de Ysabel Astor, natural de Novelda, fue llevado su cuerpo a enterrar a la Yglesia de Novelda segun tenia dispuesto.

20.04.1806-Murio Pedro Quatero, viudo de Maria Gomez, vecino de Cassiosarro obispado de Cuenca en el hospital de esta Villa y fue enterrado en esta Parroquia por amor de Dios, siendo su entierro general como se acostumbra en todos los pobres que en el mencionado hospital mueren.

Aunque es de advertir que, incrementada la población, durante el siglo XVIII, por razones de espacio e higiene no pudieron ser enterrados en la Iglesia todos los cadáveres de los fieles, por lo que a partir de mediados de este siglo se abolió que los cementerios estuviesen dentro de las poblaciones, relegándolos a las afueras.

Así pues, puestos de acuerdo las autoridades civiles y eclesiásticas, en 1786 se decide hacer un cementerio en el margen izquierdo del río o rambla de Tarrafa, (conocido popularmente como rambla del Salitre), concretamente en los terrenos que hoy ocupa la casa cuartel de la guardia civil.

De este primer cementerio o camposanto cristiano fuera de la iglesia parroquial, y del siguiente, el actual cementerio, hablaremos en un futuro trabajo.

 

DOCUMENTACIÓN Y BIBIOGRAFIA

ARCHIVO PARROQUIAL DE SAN JUAN BAUTISTA (Monóvar), Visitas Pastorales, Sig. 68.

ARCHIVO PARROQUIAL DE SAN JUAN BAUTISTA (Monóvar), Defunciones, Sig. 220-11, Sig. 1, Sig. 2, Sig. 3, Sig.4, Sig. 5, Sig. 6, Sig. 7, Sig. 8, Sig. 12, Sig. 14 y Sig. 17.

ARCHIVO PARROQUIAL DE SAN JUAN BAUTISTA (Monóvar), Libros de Fábrica, Sig. 77.

 

DIFERENTES instrumentos, bulas y otros documentos pertenecientes a la dignidad episcopal y Sta. Iglesia de Carthagena y a todo su obipado impressos de orden del… Diego de Roxas y Contreras, obispo de Carthagena… para la noticia e instrucción de sus succesores… Parte primera. En Madrid: en la oficina de Don Gabriel Ramirez…, 1756. p.3

 

ENCICLOPEDIA UNIVERSAL ILUSTRADA EUROPEO-AMERICANA. Hijos de J. Espasa, Editores. Barcelona 1930.Vol. XII, p. 992 -1002

POVEDA I BERNABE, Rafael, Mortuoris. Monòver, 1992.

POVEDA I BERNABE, Rafael, Visites,. Monòver, 1993.

POVEDA I BERNABE, Rafael, Mortuoris. Addenda. Monòver, 1998.

Poveda i Bernabé, Rafael, Llibres de Fàbrica. (en preparación).

VILANOVA Y PIERA, Juan, «La estación prehistórica de Monóvar», en Revista de Valencia, Vol. II (1882), p. 67-73. Ed. facs. de Marcial Poveda Peñataro-Rafael Poveda Bernabé, Monòver, 1999.

MALLEBRERA VERDÚ, Demetrio, «Bodas de oro sacerdotales de don Miguel Llorca.Medio siglo de total entrega», en Monóvar, nº 10 (abr. 1989), p. 2.

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