PRÓLOGO A LA OBRA DEL DR. JOSE PÉREZ BERNABEU Por Enrique Cerdá

PRÓLOGO A LA OBRA DEL DR. JOSE PÉREZ BERNABEU

 

Por Enrique Cerdá

El recuerdo nos sirve para proyectar luz sobre el pasado. (E.H. Gombrich)

 

INTRODUCCION

Investigar sobre el pasado nos ayuda a comprender el presente. Saber como se enfrentaron a sus problemas nuestros antepasados, nos da información sobre el origen de nuestros conocimientos actuales, la antigüedad exacta de nuestros saberes y una dimensión temporal de su vigencia También nos aproxima a conocer cuales fueron las circunstancias históricas que condicionaron sus actitudes y los esfuerzos que se emplearon en conseguir los objetivos alcanzados. Si además ese pasado es cercano personalmente a nosotros, como es mi caso, por tratarse de una ciudad como Monóvar cuna de mis bisabuelos, abuelos y madre y lugar de los felices veraneos de mi infancia y se centra en un personaje como mi colega el Dr. José Pérez Bernabeu, entonces la tarea adquiere para mi una dimensión emocional que me conmueve en lo mas profundo de mis sentimientos. Por eso estoy tan agradecido a mis amigos Joan Serrano y Rafael Poveda al invitarme a participar con este trabajo en la conmemoración del centenario de la declaración de Monóvar como ciudad y al rescate de una parte oculta de su pasado, que ahora conoceremos gracias a esta publicación en la que me siento tan honrado en colaborar.

Quizás sea necesario antes de leer un texto escrito hace casi 100 años, conocer algo de cómo eran el mundo y España en aquella época, igual que la medicina de entonces, para poder así valorar la aportación del Dr.. Pérez Bernabeu, no solo como historiador que nos informa de una realidad local histórica sino también tener en su debida consideración su labor medica como responsable de la sanidad monovera a principio del siglo.

 

EL MUNDO HACE 100 AÑOS

Cuando a mediados del siglo XIX nace en Monóvar José Pérez Bernabeu, en el mundo, con el impulso de la revolución industrial y de la revolución francesa, se esta acabando con las monarquías absolutistas del Antiguo Régimen. El movimiento revolucionario, que empezó en Francia, se basaba en la radicalización de las ideas liberales de la revolución francesa (derecho al voto para todos los ciudadanos), en la aparición del socialismo que propugnaba un cambio de la sociedad que mejorara la situación de los trabajadores, en el nacionalismo, y en las crisis económicas que dejaban a millones de personas en la miseria y el hambre. Este movimiento consiguió imponer la democracia liberal, los partidos políticos como forma de organización de las distintas ideas en la sociedad, la existencia de Constituciones que recogieran los principios básicos de la convivencia social y la división de poderes entre el ejecutivo y el Parlamento. (1) En Rusia todavía existían los siervos del Zar Nicolás I, en la inmensidad del imperio ruso que llegaba hasta Siberia. Inglaterra coincidiendo con el reinado de Victoria I, se convierte en la primera potencia económica mundial con la marina y el imperio colonial más extenso del mundo. Francia, tras la revolución de 1848, se convierte con Napoleón III en un nuevo imperio colonial que interviene activamente en las guerras europeas hasta que en 1870 con la revuelta de la Comuna de Paris se proclama la III Republica. Estados Unidos esta expulsando a las poblaciones indígenas del Oeste y produciéndose el enfrentamiento entre los estados ricos del norte y los estados agrícolas-esclavistas del sur que desemboco en la guerra civil americana de 1865. Japón salía de la Edad Media hacia 1871 suprimiendo la servidumbre. Los siete estados en que estaba dividida lo que luego seria Italia inician la guerra con el imperio austrohúngaro que culminara con el nacimiento de la monarquía constitucional en 1870. En Prusia en 1862 Bismarck esta manejando las divergencias con Austria y Francia para unificar los territorios que en 1871 serán la Alemania unificada bajo el I I Reich convirtiéndose en la segunda potencia económica europea. (2)

En las sociedades de esos países se están produciendo con motivo de los avances tecnológicos de la revolución industrial unos cambios sociales muy grandes. Con los recientes inventos de la maquina de vapor en barcos y ferrocarriles, se revoluciona el transporte (en 1830 se inaugura la primera línea férrea del mundo desde Manchester a Liverpool), y también los automóviles. En 1885 sale a la venta el primer automóvil de los talleres Benz en Alemania.La aparición de nuevos inventos ( la dinamo en 1866, los transformadores en 1880y la bombilla en 1879 permite la aparición del alumbrado. En Madrid hubo alumbrado publico eléctrico en 1881 y en Barcelona en 1882. Londres fue la primera ciudad del mundo que utilizo la electricidad en trenes subterráneos en 1890 y en 1895 ya funciona una locomotora eléctrica en Estados Unidos. Otras aplicaciones de la electricidad fueron poco después el telégrafo el teléfono y el radioteléfono. La fabricación de hierro o siderurgia fue otra de los grandes desarrollos de la segunda mitad del siglo XIX permitiendo la fabricación de maquinarias y herramientas para las otras industrias.

La nueva sociedad que se va creando a partir de la revolución industrial convierte a la mayoría de la población campesina en obreros industriales y aunque se van abriendo paso las ideas de igualdad entre los hombres, la burguesía se convierte en la clase predominante admitiendo que por meritos de trabajo y capacidad, gentes de procedencia social baja puedan ascender socialmente. Sin embargo el obrero industrial era sometido a un régimen salarial escaso con niveles de vida muy bajos para la mayoría de la población. Esta situación provoca la creación de las primeras asociaciones obreras (Trade Unions inglesas), iniciándose la lucha por la participación política de las clases sociales inferiores. Aparecen los socialismos utópicos que planteaban la supresión de la propiedad privada de los medios de producción como método para conseguir una igualdad de oportunidades y la desaparición de las desigualdades sociales. Los anarquistas con Bakunin (1814-1876) propugnan la supresión del Estado y las organizaciones autónomas de trabajadores como método de organización obrera. En 1848 con el Manifiesto Comunista de Marx aparecen los principios de una nueva teoría socialista que se llamara marxismo: la lucha de clases. En 1879 se crea el PSOE y en 1917 en Rusia un partido marxista llega al poder en la revolución Rusa.En 1864 se crea la I Internacional para defender los derechos de los trabajadores, y se producen los movimientos sindicales para exigir mejoras de las condiciones obreras. En 1871 se produce en Paris la revolución de la Comuna.

ESPAÑA HACE 100 AÑOS

El movimiento revolucionario que se genera en 1868, debido a la crisis económica agraria y financiera impone el sufragio universal masculino, la libertad de cultos y la defensa de la soberanía nacional con libertad de prensa y asociación.. El fracaso de la monarquía de Amadeo I de Saboya es seguido de la proclamación de la I Republica Española en 1873, uno de cuyos Presidentes fue Pi y Margall, amigo de D. José Pérez Bernabeu. (3) Las guerras carlistas y el problema cantonal terminaron con este régimen político. La restauración de los Borbones instigada por el conservador Canovas no impidió que el liberalismo español de la época adoptara la Constitución de 1876, en la que aunque había un monarca se garantizaba el sufragio universal, que fue efectivo en 1891.Socialmente el funcionamiento del sistema político se vio dificultado por el caciquismo que controlaba localmente el poder político y obtenía favores del Gobierno. Había movimientos contrarios a esta situación como el regeneracionismo que impulsado entre otros por Joaquín Costa criticaban este estado de cosas. Dentro de esta corriente y del federalismo podemos encontrar ya en Monóvar a D. José Pérez Bernabeu y a nuestro Azorin cuya actividad política esta bien documentada. (3)

La crisis desatada por la perdida de las ultimas colonias puso encima de la mesa una critica feroz de los intelectuales de la generación del 98 contra la falta de soluciones de los políticos a los problemas reales del país.

Ya en el siglo XX el sistema político de la restauración monárquica, conocido como revisionismo tiene que hacer frente a los principales problemas del país: la cuestión religiosa con un peso excesivo de la Iglesia Católica en la vida del España, el nacionalismo, con deseos en varias zonas de España de contar con mayor autonomia, la guerra de Marruecos y sobre todo el problema social con grandes dificultades de los obreros y campesinos para la subsistencia y cuyas protestas comenzaron a canalizar los movimientos socialistas y anarquistas que ya disponían de sus organizaciones como la UGT, CNT etc. El golpe de Estado de Primo de Rivera de 1923 arrastro al no solucionar los problemas de España a la Monarquía en 1930 con la posterior proclamación de la II Republica Española en 1931.

LA MEDICINA EN EL SIGLO XIX

La concepción vitalista de la enfermedad era la regla en la medicina europea al comenzar el siglo XIX, todas las funciones y actividades del cuerpo humano, se consideraba entonces, eran desarrolladas por una fuerza vital que impulsaba todo. Por mantener estos conceptos la medicina había sido rechazada de las ciencias exactas durante mucho tiempo. Los descubrimientos de que las células procedían de otras células (Virchow), abren el campo a la experimentación en los laboratorios de fisiología en los que se empieza a entender el funcionamiento de los tejidos humanos y de los órganos. Esto abre la puerta a la existencia del pensamiento anatomoclinico en el cual se va a buscar en las alteraciones anatómicas de los órganos a nivel macroscópico y microscópico las causas de las enfermedades y sus remedios. Hacia mediados del siglo XIX ya va cobrando fuerza el método fisiopatologico en el cual los trastornos que padecen las células y los tejidos se ven como trastornos de determinados órganos del ser humano que dan signos físicos y síntomas clínicos según cada uno de los órganos y sus funciones alteradas estén afectadas. Esta mentalidad fisiopatologica condujo a ver la enfermedad como algo continuo y mensurable. Los trabajos de Pasteur sobre las fermentaciones en Francia dan lugar al descubrimiento de los microbios como causa de las enfermedades, apareciendo el tercer pilar de la medicina del siglo XIX el método etiopatologico en el cual se valoran las causas de las enfermedades en otros seres ajenos al humano. Ya a mediados del siglo XIX los trabajos de Koch sobre el carbunco y sobre todo el descubrimiento del bacilo causante de la tuberculosis dispara el pensamiento etiopatologico abriendo la puerta al estudio de las enfermedades infecciosas y sus agentes patógenos existentes en el medio ambiente y a los factores externos al ser humano que le llevan a enfermar, entre otros, los relativos a higiene y salubridad de las condiciones de vida y su relación con las enfermedades infecciosas. La impresión que la obra de Pasteur y Koch, contemporáneos de Pérez Bernabeu, produjo en el mundo fue enorme, no solo por su gran interés científico, sino también porque encendió la esperanza de una rápida extinción de las enfermedades infecciosas, que eran tan mortíferas en aquellos tiempos.

Si ha habido una época en que las enfermedades han tenido unos condicionamientos sociales muy intensos esta ha sido el siglo XIX. La Revolución Industrial fue durante ese siglo la gran causante de enfermedades directa o indirectamente atribuibles a motivos de índole histórica y social. El trabajo en fabricas y minas, las obras promovidas por la expansión comercial como los ferrocarriles aumentaron considerablemente los accidentes laborales. Sin embargo fue la miseria de los suburbios industriales la realidad social de mayor importancia pato genética. La mala alimentación, las viviendas insalubres, los barrios mal urbanizados, las jornadas laborales extenuantes, produjeron un aumento de las enfermedades. Entre otros fue el joven Virchow en 1848 quien denuncio en un famoso informe la situación social de los trabajadores del de Silesia..

También existían en aquella época enfermedades habituales de la época como la tisis, las afecciones tificas y exantemáticas, la difteria, malaria, sífilis y en tercer lugar vienen las enfermedades estrictamente epidémicas como la fiebre amarilla, la peste,, la gripe y el colera. Estas enfermedades afectaban sobre todo a los grupos humanos cuyo bajo nivel económico imponla una vida insalubre. A partir de entonces, la higiene social parecía haber puesto un freno definitivo a la propagación del cólera.

Otras ramas de la practica medica que van creciendo en importancia y rigor científico a lo largo del siglo XIX son el empleo terapéutico del agua, así como la aplicación de la química al análisis de las distintas aguas mineromedicinales.

Desde que Pasteur creo el concepto de vacunación se desarrollaron espectacularmente en el mundo las medidas profilácticas de las enfermedades. El progreso de la ciencia y de la técnica en el siglo XIX provoco en los médicos del siglo la ilusión de que se podría erradicar del mundo las enfermedades. En 1905 escribía J: Pagel :”Parece llegado un tiempo en que la medicina se siente llamada a ser la conductora de la Humanidad, no como simple arte de curar, sino en el grande y libre sentido de una ciencia de la vida humana en su totalidad. Otro aspecto importante en la medicina de la época es la situación social del medico ya que desde que la medicina se hace técnica, la sociedad espera de este la curación de las enfermedades, la prevención del enfermar y cierto saber científico acerca de lo que es el hombre y en tanto que conocedor de y técnico de la naturaleza del hombre el medico intentara ser educador de la humanidad y ser redentor de las calamidades. El ilustre medico alemán Virchow escribió”: La medicina es una ciencia social, y la política no es otra cosa que medicina en gran escala”. El medico del siglo XIX cubría toda la gama social, desde el altísimo nivel de las ilustres figuras científicas hasta el medico de suburbio y aldea que compartían, aunque con cuello duro y corbata, la áspera vida de las masas populares de la época

Las principales aportaciones del movimiento sanitario de la época son la división definitiva entre higiene publica y privada y la consideración de esta como una concreción individual y familiar de la otra. De este modo se convirtió a la higiene en una rama de la ciencia natural aplicada. (4)

 

BIBLIOGRAFÍA

(1) Fernández A., Llorens M., Ortega R., y col. : Ciencias Sociales Geografía e Historia. Ed. Vicens Vives Barcelona 1998.

(2) Gombrich E.H.: Breve Historia del Mundo. Ediciones Península. Barcelona 2000

(3) Paya Bernabé J.: D. José Pérez Bernabeu y el federalismo en Monóvar. Revista de Fiestas 1985. Ayuntamiento de Monóvar

(4) Laín Entralgo P.. : Historia de la Medicina Ed. Salvat Barcelona 1978.

EPILOGO

Confío en que el lector habrá podido constatar la estrecha relación entre los datos aportados en el texto del Dr. Pérez Bernabeu, su dedicación a la lucha contra las enfermedades infecciosas y su relación con el medio ambiente, su preocupación por la higiene ( al parecer le llamaban el metxe del aigua) etc. y los más modernos conceptos sobre las enfermedades que había en aquella época así como su disposición a asumir su papel social de medico al servicio de Monóvar. En este sentido cabe también destacar su actitud de rechazo de los vicios imperantes en la sociedad española del momento como el caciquismo etc. Todo ello hijo de su orientación política regeneracionista que como sabemos se plasmo en su actividad al frente del Partido Federalista de Monóvar y que habla de su compromiso ético y político al servicio de su pueblo.

Considero, desde la perspectiva que podemos tener hoy, que la obra de mi ilustre colega es una demostración palpable de la interconexión entre las grandes aportaciones a la medicina realizadas en aquel momento por los grandes sabios universales y su aplicación practica en un pueblo español para beneficio de nuestros antepasados, que engrandece su figura profesional y humana dándole una dimensión excepcional y nos demuestran una vez mas como las grandes ideas de los sabios universales de todos los campos, necesitan posteriormente abnegados trabajadores que las pongan en practica, para que alcancen así su culminación como logros de la humanidad y ese fue el gran merito de D. José Pérez Bernabeu, por lo que merece ser recordado todavía hoy 100 años después de su obra.

Pozuelo (Madrid) a 23 de Marzo de 2001

Enrique Cerdá

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