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Cosas de la guerra. Francisco Montoro

Cosas de la guerra

He reunido mucho material de los años 1936 – 1939, referido a Monóvar, consistente en documentos y relatos orales, con el propósito de hacer un libro, pero al final, por el momento, he desistido, no me he atrevido. Aunque han pasado 60 años, podría resucitar circunstancias, desgracias y atrocidades ocurridas durante la Guerra Civil. Pero no he podido resistir la tentación de realizar este trabajo contando algunos hechos y anécdotas de aquellos años que representan parte de la historia pequeña de nuestro pueblo. Ruego a mis paisanos no vean en estas líneas intención alguna, sólo se trata de unos recuerdos, relatados con amenidad, sencillez y salpicados con unas gotas de humor. Para los mayores serán recuerdos de un tiempo pasado; para los jóvenes curiosidades que quizás les hagan sonreír sin llegar a comprenderlas.

UNA CALLE EN MEDIO DEL CASINO

A primeros de Abril de 1936 corre un rumor por el pueblo: se va a prolongar la calle del Maestro Don Joaquín, atravesando, por medio, el jardín de abajo del Casino y el «hort del sabaté», hasta llegar a la carretera de la Ronda. Los comentarios son diversos, unos ven la ocasión de pasar por el aro «as señorets»; otros, sobre todo, la Junta del Casino, pone el grito en el cielo. No llegó la sangre al río y se dejó el proyecto, según se expone en acta del Ayuntamiento de fecha 4-4-1936, que dice: » El Sr. A. dice que se ha estudiado el asunto y se llamó al Sr. aparejador para que emita dictamen y les expuso, caso de intentar el Ayuntamiento a efecto la continuación de la calle Maestro Don Joaquín, atravesando los jardines del Casino, resultaba que si la Sociedad «Casino de Monóvar» pedía que se expropiara el edificio y el resto de los jardines se tendría que hacer y claro, se ha demorado el asunto para consultarlo con otras personas a ver si se encuentra una fórmula que no tenga la importancia de lo señalado».

NUEVA ROTULACION DE CALLES

Para festejar el Quinto Aniversario de la llegada de la República, y a instancias de los partidos, se acuerda el cambio de nombre de muchas calles.(Acta 18-4-1936). «En consecuencia, de conformidad en el informe emitido por la Comisión de Ornato, acordó variar la rotulación de calles propuesta de la forma siguiente:

Nombre antiguo Nombre nuevo Nombre actual

Gitanos Joaquín Costa San Pablo

P. Ex-convento Avd. del 14 de abril Ex-convento

Negros Nicolás Salmerón Matías Giménez

San Juan Luís de Sirval San Juan

Cánovas Primero de Mayo Comunidad Valenciana

Huertos Avd. de Lafuente Carlos Tortosa

Abadía Cervantes Luveral

Colecta Francisco Ferrer. Colecta

Codicia Salvador Seguí Codicia

Masianet Pí y Margall Masianet

San Francisco 6 de Octubre de 1934 San Francisco

Santa Bárbara 16 de Octubre de 1934 Santa Bárbara

San José Lenín San José

Iglesia Don Antonio Alfonso Iglesia

Sacristán Sargento Vázquez Sacristán

San Antonio Sánchiz Banús San Antonio

Divina Pastora Bartolomé Cosí. Divina Pastora

San Roque Luís Bello San Roque

José García Verdú Queremón Alfonso Queremón Alfonso

Plaza de Canalejas Plaza de la República Plaza de la Sala

La lista fué aprobada por el pleno, salvo la de Don Antonio Alfonso (médico), que tuvo dos votos en contra. Terminada la Guerra, las calles Cánovas, Salamanca, Canalejas, Abadía y Mancebo fueron cambiadas con los nombres de José Antonio, Calvo SOtelo, Caudillo, Benjamín Mústieles y General Mola, respectivamente.» El Consejero (así se llamaban entonces los concejales), Sr. C.E. manifiesta que ha notado que no figuran los nombres de Azaña, Largo Caballero y Domingo, y entiende que, por lo menos, a la calle de Bohuero debía dársele el nombre de Manuel Azaña y añade que, en caso de acordarse lo dicho, también propone que a tres calles de la ciudad se les pongan los de nombre de Stalin, Dimitrof y Thaclinam».Afortunadamente, por lo menos, las placas rotuladas de las ca lles no sufrieron ningún cambio y el pueblo continuó diciendo los nombres de siempre.Abundando en el asunto de las calles, señalamos, que a los pocos días de proclamarse la República (31 de Abril, 1931) se cambia-ron dos ccalles y una plaza:Acta 25-4.- Mosén Juan (calle Mayor subiendo a la Malva) por José García Verdú, colocando, incluso, la lápida que costó 50 Ptas.Se da el caso curioso que a los 14 días de haberle hecho este honor a Pepito García, su padre, Don José, «empalma un cable de la luz del Ayuntamiento, sin notificar, en la línea de su comercio («Tenda Nova», en la Plaza de la Sala). Se le sanciona a «estar pagando 150 Ptas. en el recibo de la luz durante todo el año».Acta 2-5-1931.- Plaza de Mancebo por Galán y García Hernández. » 5-9-1931.- Codicia por Pí y Margall. Cuartel por Emilio Castelar.

LOS GITANOS

Los gitanos, por desgracia, nunca tuvieron buen cartel en el pueblo, aunque, como en todas las razas, hay de distintas for- mas, clases y comportamientos. En Monóvar hubo una colonia bastante numerosa, que habitaba en las cuevas de la Venta de Blay, Era Alta y alrededores. Veamos, con sentido del humor, el Acta del Ayunta- miento de fecha 23-5-1936:» El Sr. S. manifiesta que hay que hacer desaparecer las familias de los gitanos de la población, porque son enemigos del Régimen, porque no trabajan y porque sus personas y sus viviendas son un foco de infección» A pesar de tan drástica proposición, fueron pocos los gitanos que se marcharon, pero, sin embargo, terminada la guerra, año 1939,llegó a Monóvar un cabo de la Guardia Civil, más bien bajo que alto, que se empeñó en no dejar uno y lo consiguió, ¡vaya si lo consiguió!. Desaparecieron.

LAS DESGRACIAS DE LA GUERRA

El militar monovero Don Gregorio Verdú, hijo de Don Pío, pierde un hijo en la guerra. Veamos el triste contenido del Acta de fecha 17-10-1936 :»La Presidencia da cuenta de un telegrama recibido del Teniente Coronel Gregorio Verdú, Jefe de la Columna de Guadix, que es leido por el secretario y cuyo texto dice así: «He perdido un hijo defendiendo nuestra causa…»Por unanimidad conste en acta el sentimiento del Consejo y que se conteste:»Consejo Municipal y Frente Popular le transmiten sentida manifestación de pésame por la pérdida de su hijo defendiendo nuestra causa. En nombre del pueblo expresole general condolencia.

INCAUTACIÓN

Durante el año 1936 se realizaron diversas incautaciones de fincas, coches, etc., pasando a distintos partidos y quedando los propietarios cacareando y sin plumas, pero si analizamos el Acta del Ayuntamiento de 26-10-1936, seguramente nos hará conocer los acontecimientos de aquellos tiempos:»Frente Popular.- Expone M. que el consejo Local de Agricultura se había incautado de un coche, habiendo satisfecho el importe de la reparación, por haberse negado a hacerlo el propietario.»¡Vamos!, «después de … poner la cama.»

GUSANOS Y MORERAS

La aviación militar necesitaba seda para hacer paracaidas, pero esta clase de tela había desaparecido al cerrarse las impor- taciones; se requisó la que había en los comercios e incluso se dictó un bando para que todas las mujeres entregasen sus medias, cosa que, naturalmente, se hizo a «medias», porque muchas prefirieron exponerse a «ser pasadas por las armas», y hasta algunas de ellas, eso de «pasarlas por las armas» lo entendieron de otra forma y les pareció muy bien. En vista que la situación apremiaba sin encontrar solución, el Estado Mayor movilizó una cosa más: los gusanos. Inmediatamente Murcia puso a trabajar millones de ellos a destajo; de su trabajo empezaron a salir madejas de hilos de seda para abastecer todos los frentes, pero a pesar de todo faltaban gusanos, y moreras para alimentarlos. ¡Gusanos, moreras…es la guerra!, gritaban los huertanos. El Ayuntamiento de Monóvar recibió una notificación que decía, según reza el Acta del 21-2-1938:»Escrito del Comité Sedeño de Murcia, interesando conocer el número de moreras en cultivo en este término y agricultores que estarían dispuestos a cultivar el capullo de seda, y en su caso la semilla que sería necesaria.La Corporación, estimando que en este término no existen moreras, se conteste no es posible atender el cultivo indicado» Monóvar no pudo contribuir a los paracaidas de la «Gloriosa». (En el Bando republicano se llamaba así a la aviación)

POR HUEVOS Y POR GALLINAS

Acta del 24-2-1938:»El representante del Partido Socialista, G., propone que sea racionado el salvado al pueblo, mediante el carnet, conforme al número de aves que tenga cada ciudadano, en evitación a que destine salvado a intercambios y queden muchas aves sin poderse alimentar. E.S. manifiesta su corformidad y dice que se debe dar salvado a todos, tengan o no tengan aves, ya que por medio del salvado se pueden adquirir otros géneros comestibles. C. manifiesta estar conforme con la proposición y G. dice que ya hace bastante tiempo que están hechos los carnets para el racionamiento del salvado. E.S. indica que le parece bien, pero que hi- ciera una declaración de aves, debidamente comprobada, para que en caso de necesidad por enfermo obligar a vender aves o huevos a precio de tasa a quienes los posean» Al leer el lector el texto de el acta, se habrá quedado, como yo, confuso y patitieso; todo es un lío: gallinas, salvado, racionamiento…Entonces, en casi todas las casas tenían gallinasy los huevos eran manjar de dioses, y objeto de cambio por otros alimentos.Al oir que se iba a realizar un inventario, «por huevos» de todas las aves, los gallineros se quedaron vacíos y, por miedo a que se las quitaran, las escondieron por toda la casa, donde las aves se paseaban en plena libertad, dando picotazos a diestra y siniestra. Al final fué un fracaso este asunto, como lo demuestra el acta de 14-6-1938:»En cuanto al salvado para aves, la falta de estadística por la Sección Agronómica, a cuya labor el público no ha contribuido por el temor que al manifestar sus existencia fuese objeto de requisa. Este ha sido el motivo de no tener Monóvar destinada cantidad de este pasto»

SILVESTRE EL DEL AIGUA

Antes de la guerra todavía no existía el agua a domicilio; ha-bía que ir a las fuentes por ella y los cántaros se llenaban bajo los chorros, entre el alegre «parlá» de las mujeres, pregonando las noticias y chismes del pueblo. El agua se depositaba en es gerres, grandes tinajas colocadas en las cocinas y patios de todas las casas del pueblo, salvo las familias pudientes que disponían de depósitos, con ventanitas a la calle, donde descargaba el preciado líquido de los càntaros. Había dos hombres aguaderos en Monóvar: un tal José, con los ojos llenos de legañas y una carretilla, y Silvestre, el más popular e importante porque el oficio lo realizaba con un burro; sobre el animal dos alforjas, con dos cántarosa cada lado; era normal oir decir por las calles: «Silvestre, pórtome tres cárregues» (Así se llamaban los viajes)y el precio erade un real cada una.Silvestre vestía blusa gris los días laborablesy negra los domingos, siempre con el nudo delante. Silvestre era peleón con las mujeres de las fuentes por causa de sus cuatro cántaros que cada vez tenía que llenar. Vino la guerra y por falta de pienso tuvo que vender el burro, por diez duros, a un carnicero del pueblo, y los monoveros se comieron el burro de Silvestre, como un manjar exquisito, después de hacer largas colas en la plaza de abastos. Como no sabía hacer otra cosa, continuó acarreando agua con una carretilla, actividad que le prohibió el Ayuntamiento sin saber el porqué. El aguador recurrió. Como final leamos el acta de 27-6-1938 :»Recurso de Silvestre Mallebrera. Se da lectura al recurso de este ciudadano recurriendo contra el acuerdo del Consejo en el ejercicio de sus actividades consistentes en el acarreo de agua a domicilio de las fuentes públicas y expone en el escrito que padece una enfermedad o imposibilidad que le priva de dedicarse a otros trabajos. Se accede pero que presente certificado facultativo» Con esta muestra, de lo que el día de mañana pudiera ser un libro, termino contradiciendo aquello de «Cualquier tiempo pasado fue mejor», de ninguna manera, ¡aquél fue peor!.

Pròleg al llibre Mortuoris per José Ferrándiz.

Lo propio para presentar un libro–este libro– de Rafael Poveda sería citar a Omar Kheyyam, el poeta persa de Naishapur que, allá por el siglo onceno, escribió del vino y de la muerte. Vaya por delante, para lectores no iniciados, que el autor de esta silva de finados es enólogo y se debe a un linaje de vinateros que rehízo fondillones, trabaja néctares amistosos y procura al prójimo efluvios saludables. Efluvios que dan vida.

Con todo, y en eso de diñarla, no es forzoso encomendarse al celebrado Omar. He oído parábolas propicias. He oído que, en algún sitio, existió un esclavo que huyó a Samara porque cierta mañana se encontró a la muerte en el mercado y observó en ella un gesto que consideró amenaza. Su amo, preocupado al parecer por los contratiempos de su servidumbre, enterado del suceso, protestó a tiempo.

-¿Por qué has amenazado a mi esclavo?

La muerte, tenida por dama distinguida, tuvo la atención de responderle.

-No ha sido un gesto de amenaza, sino de sorpresa al verle aquí, siendo que esta tarde tenía una cita conmigo en Samara.

Algunos sostienen que la ciudad en cuestión no fue Samara, sino Samarkanda. Otros –no se sabe si con buena voluntad o con ganas de ir mareando la perdiz– hablan de Ispahan. Puestos así, me atrevo a asegurar que Samara es también Monóvar. Y Vilarinho das Paranheiras, si se tercia, apacible aldea portuguesa.

Porque a Monóvar vinieron a apurar su último guiño los personajes de este estudio. Sus libros mortuorios nos han legado, merced a clérigos y notarios, desenlaces dispares. Los hay que sucumbieron «de una puñalada» o «de contagio», en tanto que a un soldado francés –reza una anotación de 1691– «le tiraron un escopetazo y le hirieron y ale». Otro asunto es el de su interés documental. Los archivos eclesiásticos, allí donde perduran, son claro alivio de demógrafos, estadísticos e historiadores. Índices de natalidad, mortalidad, estragos de epidemias, han podido reconstruirse gracias a estos legajos y volúmenes que precedieron al Registro Civil.

Quedan, pues, las concesiones que cada cual quiera dejar para la metafísica, ejercicio bastante entretenido. Por lo pronto, el lector que busque hallazgos trascendentes puede hacer boca con el poderoso verso con que Quevedo inició uno de sus sonetos memorables.

¡Ah de la vida! ¿Nadie me responde?

Acaso sea prudente que, ante semejante invocación, el prologuista, que soy yo, deje avisado al personal.

Silencio, nos llaman.

Con ustedes, los que ya llegaron a Samara.

 

José Ferrándiz Lozano

Alicante, septiembre del 92

La ilusión cumplida. José Payá Bernabé.

La ilusión cumplida.

José Payá Bernabé.

A Conchita y Pilar que tanto hicieron por él.

Sabía que Montoro estaba delicado, muy delicado. Hace doce días lo llamé por teléfono y no pudo ponerse. Era la primera vez, en más de veinte años, que esto ocurría y, obviamente, significaba algo grave.

La pasada semana le dediqué – confiando que llegara a leerlo -, un artículo sobre el nexo entre Azorín y Bernabeu. Iba a aparecer en un libro dedicado al insigne doctor Pérez Bernabeu, Presidente del Partido Federalista de Monóvar; fundador de El Termómetro, el primer semanario con que ha contado nuestra ciudad; Inspector de Sanidad; autor de artículos políticos e irónicas críticas a la autoridad monovera, así como de un libro denominado Algunos apuntes médicos de la ciudad de Monóvar (1914). La dedicatoria rezaba así: «A Paco Montoro Pina, monovero de pro». Era mi homenaje a una persona que ha dedicado la mayor parte de su tiempo de ocio y de descanso a elaborar semblanzas, artículos, reseñas y libros que recogieran sus conocimientos acerca de cómo somos y qué hacemos sus coterráneos.

Montoro ha dejado un pequeño legado sobre Monóvar que todos sus paisanos hemos de agradecer. Nos ha enseñado a conocer de cerca lo que representó la figura de la poetisa Remedios Picó; a apreciar nuestras raíces y valorar nuestra cultura, con una labor tenaz y persistente tanto en la Sociedad Cultural Casino de Monóvar – al que impulsó enormemente -, como en la Asociación de Estudios Monoveros, de cuya redacción (y algo más) formaba parte, convirtiéndose en el eje de la última etapa de la revista Monóvar. Ha elaborado ensayos sobre Azorín, Pepe Alfonso, El Seráfico, Joaquín Amo, La Randa y sobre la mayor parte de nuestros personajes más entrañables. Su colaboración en el Programa de Fiestas de septiembre ha sido regular y ejemplar.

Quienes le conocíamos sabíamos que tanto esfuerzo le ha sido, en parte, recompensado porque los monoveros han comprendido su tenaz labor y le han acompañado en la Tertulia «Amigos de Azorín» de la que fue mantenedor, hasta la presentación – multitudinaria – de sus obras sobre Monóvar, fiestas y recuerdos, la poetisa Remedios Picó o personajes de la historia local.

La colaboración de Montoro en el Casino, El Veïnat, la Asociación de Estudios Monoveros, la Casa-Museo Azorín y el Programa de Fiestas, va a resentirse de su falta porque para todos ha sido un estímulo y un ejemplo de trabajo en pro de Monóvar y, muy especialmente, de la Cultura monovera con mayúsculas.

 Montoro, con su carácter, su manera de decir las cosas, no ha sido grato para todos cuantos le trataron, pero nadie le puede quitar su labor investigadora, sus ganas de cumplir con sus puntuales trabajos, intentando, en cada uno de ellos, aportar datos que, de no haber sido hilvanados por él, se hubieran perdido en la tradición oral. Por su edad fue testigo de decenas de testimonios y vivencias con personajes célebres de Monóvar. Dada la importancia histórica y literaria de su tío, el poeta modernista Antonio Montoro, gozó de la compañía de una pléyade de literatos que han pasado a la pequeña historia de Monóvar – como diría Azorín en Superrealismo, otro de los libros rescatados por Montoro con motivo del Año Azorín -, como uno de los grupos más significativos: José Capilla, Vicente Peñataro, Antonio Montoro, Pepe Alfonso, José Verdú, Remedios Picó, Juan Sansano, Cañis…. Todos ellos han sido citados, decenas de veces, por Paco en sus libros y artículos y a muchos de ellos, de común acuerdo, les dedicamos páginas especiales en la revista Monóvar de la Asociación de Estudios Monoveros.

Decía Paco que con alguno de sus artículos a determinados monoveros y monoveras se les «iba a caer la baba». Y así fue: su libro sobre las fiestas representó todo un best-seller para nuestra población. La edición desapareció en un abrir y cerrar de ojos. ¡Increíble¡. Algo similar pasó con el segundo de sus libros de temática popular. Acertó en su planteamiento y vio cumplida su ilusión de llegar a tocar «la fibra monovera». Y yo me alegro de su triunfo personal, de que supiera sacrificar su tiempo en el estudio y promoción de «lo monovero». Conforme pase el tiempo su legado cobrará más valor como testimonio de una época por él investigada y de unas vivencias bien narradas en sus escritos. Desaparece un hombre profundamente humano, pero queda su legado, aquello que lo hizo feliz, a pesar de la ardua labor de buscar y buscar nuevos datos que rellenen lagunas de nuestra historia local. Monóvar le debe mucho a Montoro y, por ello, nos atrevemos a pedir para él una calle – aunque sea chiquita -, que recuerde su memoria.

Alas caídas. José Mira

Alas caídas

Todos los ángeles, todos,tienen la expresión de mi cuerpo y la forma de mis ojos.

Sólo que yo llevo las alas caídas.

La noche atrapa mis labios con su desesperante insolencia y cada mañana despierto con el alma desgastada.

Me he recreado en pálidos submundos.

Me he alimentado de aciagas desventuras.

He llorado sobre las rodillas de falsos ídolos.

Los cometas del asco y la desesperación han trazado fulgorosos círculos en mi horizonte de diamantes.

Todos, todos los ángeles tienen la forma de mis ojos.

Sólo que yo llevo las alas caídas.

Santuario de lágrimas. José Mira

Santuario de lágrimas

Con palabras mutiladas por el escondido dolor te abres paso entre la muchedumbre.

Una multitud de oscuras voces secciona tu cerebro.

¿Cuánto impulso sin fruto se amontona en tu rostro?

¿Cuánto asesinato de luz mancha en oscuros coágulos tus manos?

El tequila perfora tu aliento.

Tu estómago arde entre llameantes estertores

y parece que el desorden vaya a reventar como una naranja en tu pecho.

La música flota en el aire con sus pesados humores.

Se derrama alcohol en la barra.

La pútrida locura se abre paso a través de los negros pasadizos de tu alma.

Quebrantada está la fe en ti mismo.

Quebrantada la suculenta confitura espiritual.

Los implacables dioses de la madrugada lanzan su tensa red púrpura sobre tus sentidos.

Comienza el ritual.

Cualquier antro sirve como santuario de lágrimas.

MONÒVER: UN PASSEIG BIBLIO-DOCUMENTAL PEL SEU PASSAT.* Consuelo Payà Amat.

MONÒVER: UN PASSEIG BIBLIO-DOCUMENTAL PEL SEU PASSAT.*

Consuelo Payà Amat.

A la meua iaia Antonieta, a qui més m’agradava

escoltar les històries del nostre poble, in memoriam.

La ciutat de Monòver apareix situada sota les faldes de dos turons, en els quals s’alcen dos dels edificis més emblemàtics del poble, el castell, d’època almohade, i l’ermita de Santa Bàrbera. Si bé l’ètim del topònim Monòver és indubtablement àrab, es desconeix la forma exacta de la qual procedeix: Monnauuir, que significa far lluminós, referint-se al seu emplaçament geogràfic, Monauuar, que vol dir camp florit, potser referint-se a la flor dels ametlers, un dels conreus tradicionals d’aquesta terra de secà juntament amb la vinya i les oliveres. Tanmateix, aquest nucli de població no és l’originari, ja que, arran d’unes excavacions arqueològiques l’any 1900 es trobaren testimoniatges d’un assentament ibèric a la Serra de la Vella. Fragments de ceràmica, agulles d’os, eines de pedra, com també un crani braquicefàlic (actualment al Museu Arqueològic de Madrid) ens demostren l’existència d’un assentament de població ja en l’època eneolítica.

Les primeres notícies documentades que tenim del nostre poble apareixen a l’edat mitjana : Monòver forma part del regne musulmà de Múrcia, la conquesta del qual se la disputen les corones d’Aragó i de Castella. Aquestes, per al repartiment dels territoris, estableixen una política de pactes i tractats mitjançant la qual el regne de Múrcia s’assigna a Castella i així, Monòver passarà a ser propietat de l’infant don Juan Manuel. Tanmateix, el 1296, amb Jaume II, les fronteres dels regnes de Múrcia i València es rectifiquen i Monòver, des d’aquest moment i per sempre, pertany al regne de València.

1296, jul., 31. Múrcia.

Jaume II assegura i confirma les condicions de poblament dels musulmans d’Elx, Xinosa, Monòver i les Salines en el moment en què es produeix la conquesta i annexió del territori al regne de València.

ACA, Reial Cancelleria, reg. núm. 340, fol. 270r.

Jaume II, tot i que la propietat encara la posseïa l’infant don Juan Manuel, confia la defensa de Monòver i Xinosa al raïs de Crevillent, Ahmad, i nomena alcaid del castell a un cristià, Garci López d’Ançano, fins que, a la mort d’Ahmad, el 1298, Monòver i Xinosa retornen al control de la corona. Es produeix així una doble i confusa possessió del territori que la sentència arbitral de Torrellas, l’any 1304, solucionà amb la pèrdua de la propietat per part de l’infant castellà i la definitiva possessió del territori per a Jaume II, qui la donarà a un dels seus consellers, Gonçal Garcia. D’aquesta manera, Monòver continuarà sent vila senyorial, primer sota el domini de Gonçal Garcia i els seus succesors, els Maça de Liçana, i després, la duquessa de Pastrana, Anna de Borja, i els seus succesors, els marquesos d’Oraní i els ducs d’Ixer, esdevingueren barons de Monòver fins a la supressió dels senyorius ja en el segle XIX.

1304, ag., 17. Tarazona.

Jaume II fa donació dels llocs de Monòver i Xinosa al seu conseller, Gonçal Garcia.

ACA, Cancelleria, 202.

1304, ag., 17. Tarazona.

Jaume II comunica als habitants de Monòver i Xinosa la donació feta a Gonçal Garcia i els demana submissió a aquest.

ACA, Cancelleria, 202.

1304, nov., 3. València.

Jaume II comunica al comanador de l’orde de Montesa, Artal d’Orta, que envie Gonçal Garcia per a ocupar els llocs de Monòver i Xinosa que li havia donat.

ACA, Cancelleria, 202.

1328, jun., 22. Lleida.

Alfons IV fa donació dels llocs i castell de Monòver i Xinosa, en el regne de València ultra Sexona a Gonçal Garcia i als seus successors, qui ja el posseïa des de l’any 1304, amb la condició que aquestos llocs retornen a la corona si s’extingueix la línia de successió legítima masculina.

ARV, Real, núm. 614, fol. 117v.

1330, nov., 4. València.

Alfons IV concedeix a Gonçal Garcia, per compersar-li d’haver renunciat als furs d’Aragó i acollir-se als de València, franquícia de tots els drets reials i per tot arreu de la corona a tots els habitants dels seus dominis, com eren Albalat, Segairen, Llombai, Jumella, Xinosa i Monòver.

ARV, Real, núm. 496, fol. 156.

En la guerra dels dos Peres, Monòver fou saquejada per les tropes del rei castellà. Aquesta guerra, amb d’altres conflictes que es perpetuen en el segle XV entre les dues corones, deixa al poble en una greu situació per la qual cosa, el rei concedirà exempcions i segurs als seus habitants perquè se’n refacen.

1356, set., 13. Perpinyà.

Pere IV ordena a Pere Maça, senyor de Monòver, avituallar el castell de Monòver i prepare les tropes per a defensar la frontera.

ACA, Cancilleria, reg. 1379, fol. 23v.

1431, des., 4. Barcelona.

Alfons V concedeix a Pere Maça i als habitants de Monòver i Xinosa, els seus vassalls, guiatge i segur per cinc anys, per a que puguen reposar-se, comprar ramat i eines de treball, per la greu situació en què han quedat com a conseqüència de la guerra contra Castella.

ARV, Real, núm. 256, fol. 114.

Els Maça de Liçana, descendents de Gonçal Garcia, foren senyors de Monòver fins les darreries del segle XVI quan, al declarar-se exhaurida la línia directa de la família els seus estats foren desmembrant-se’n, la baronia de Monòver passà a n’Anna de Borja, duquessa de Pastrana.

1469, ag., 24. València.

Lluís de Vilanova, procurador d’en Pere Maça de Liçana, ven a Pere Maça de Liçana, àlies Luis Cornell, les viles de Moixent, Novelda, i els llocs de Xinosa, Monòver i La Mola, amb tots els seus drets i obligacions per 90.000 florins de a 11 sous cadascú.

ARV, Manaments i empares, lib. 3, m. 12, fol. 9.

1577, mar., 19. Monòver.

Fou col.locada la primera pedra de la nova església parroquial erigida sota l’advocació de sant Joan Baptista, per mossèn Llorenç Banyuls i na Josepa Martinez de Vera, muller de Lluís Despuig, batlle de Monòver. Fou construïda pels mestres Thomàs i Francesc de la ciutat de Castalla. Sobre aquesta, en enderrocar-la al segle XVIII, es construí l’actual, que és la tercera.

APSJB, Cuaderno de cláusulas testamentarias (1626-1651), sig. 221-2.

APSJB, Libros de árboles genealógicos (s. XVII-XVIII), sig. 50.

APSJB, Libros de fábrica (1582-1652), sig. 77, f. 11r.

1595, set., 22. Monòver.

El bisbe d’Oriola, en Josep Esteve, en visita pastoral a l’església, ordena enderrocar la primera parròquia monovera perquè està derroïda y sols resten unes parets antigues. Aquesta restà inútil al culte a conseqüència de les disposicions eclesiàstiques per a la conversió dels moros, els quals, a Monòver, constituïen quasi la totalitat de la població, i si bé conviurien cristians vells, com ara els representants del poder senyorial i d’altres què s’hi establirien, aquestos representarien una proporció reduïda respecte dels moros.

APSJB, Libros de Visitas Pastorales (1595-1661), sig. 68.

1609, oct., 11. Monòver.

Els moriscos de Monòver se’n passen a Berberia a conseqüència de l’expulsió decretada pel rei Felip III el 4 d’agost i publicada en València pel virrei Luis Carrillo de Toledo, marqués de Caracena, el 22 de setembre. Aquest fet porta a Monòver a una greu situació de despoblament.

APSJB, Bautismos (1598-1650), sig.107, f. 24r.

Belando Carbonell, Remedios, Estudio demográfico de Monóvar (siglos XVI-XX). Alacant, Universitat, 1980.

1611, jun.,1. Madrid.

N’Anna de Borja, duquessa de Pastrana i senyora de Monòver, atorga poder a Carlos Juan de Torres per a concertar la carta de població del lloc, despoblat com a conseqüència de l’expulsió dels moriscos.

ARV, Manaments i empares, any 1611, lib. 8, mà 75, fol. 27.

1611, set., 22. València.

Carlos Juan de Torres atorga poder a Lluís d’Arbisu, procurador general i batlle de la ciutat d’Elx per a emetre la carta de població i els capítols que regiran el govern, consell i regiment dels oficis de justícia, jurats, mostassaf i sobrecequier de la vila de Monòver: «Y en virtud del dicho poder que aquí va encorporado dixeron que por quanto a quedado despoblada la dicha villa de Monnòver de los moriscos que la abitaron y poblaron por la expulsión que dichos moriscos a mandado hazer el rey Philippe tercero …. y por dicha expulsión muchos de los pueblos y villas de dichos reynos de Valencia y en particular la dicha villa de Monnóvar an quedado y queda sin abitadores ni pobladores y an si se an seguido que los edifficios y cassa de dicha villa de Monnóvar la mayor parte están perdidos y van cayendo y la huerta y campo están yermos y sin cultura de forma que dicha villa de Monnóvar nesecita de vezinos y hombres que la rehinquen y pueblen para que aren y cultiven las huertas y campos y conserven las cassa y habiten en ellas para que dicha población se haga a toda utilidad de dicha villa.»

AMM, Manual de Consells (1620-1660)

1611, oct., 3. Monòver.

Ginés Rico, Antón Sans, Cristòfol Llorente, veïns de Monòver, i Francesc Rico, veí de Castalla, tots quatre llauradors, són designats experts y prohoms per Lluís d’Arbisu, nomenat batlle de Monòver, i misser Ginés Pomares, com a procuradors de n’Anna de Borja, per asentar lo repartiment y sorts que se an de fer per a cent pobladors per egual parts de les ortes Major y de Chinorla, olivars y vinyes de regadiu y del secà y del aygua discorrent per la cèquia de dita vila de les fahenes que dexaren los moriscos que habitaven la dita vila … per a partir y dividir ab ygualtat y per sortejar dites cent sorts y parts que se an de repartir per via d’establiment y nova població.

AMM, Manual de Consells (1620-1660)

1620, maig, 24. Monòver.

El primer consell que es conserva estava format per Francisco del Castillo Concha, cavaller general procurador y batle de dita vila y baronia de Monnòver, Pere Molina, justícia, Joseph Rico de Ayala, Antoni Pérez, Pere Payà, jurats, Damià Cortés, Damià Rico, Anton Sans, Francés Gosalbes, Joan Rico, Christòfol Llorente, Felip Llorente, Françés Payà, Alonso López, Ginés Rico de Ginés, consellers.

AMM, Manual de Consells (1620-1660)

1630, des., 15. Monòver.

El consell de la vila determina que no se celebren danses i balls a la plaça i carrer de l’església per quant estam més per a pregar a nostre senyor que se apiade de nosaltres y que ens done aigua y axí no es deguen consentir danses ni balls.

AMM, Manual de Consells (1620-1660)

1636, mar.,24. Monòver.

El consell de la vila proposa que es destine part de l’impost de la sisa a l’ermita de Sant Roc perquè s’acabe de construir.

AMM, Manual de Consells (1620-1660)

1644, mar., 17. Monòver.

Se celebra un consell general per nomenar el patró de Monòver i, mitjançant insaculació, resulta elegida santa Caterina d’Alexandria, a la qual ja se li professava devoció com demostren les diverses processons de pregàries i rogatives.

AMM, Manual de Consells (1620-1660)

1682, nov., 1. Monòver.

S’edifica la Sala del Consell que dóna nom a l’actual plaça de la Sala.

Poveda Giménez, José. «La Sala», en Revista de Festes, Monòver, 1981.

Poveda Peñataro, Marcial. «La Sala del Consell»en Revista de Festes, Monòver, 1997, p. 5-12.

1696, ab., 13. Monòver.

El mestre Thomàs Estacio edifica l’ermita de Santa Bàrbera.

AMM, Claveries(1652-1695).

Poveda i Bernabé, Rafael. Els llibres de claveria de Monòver, 1652-1695. Monòver, Ajuntament, 1995.

1705, des., 14. Onil.

Les viles de Castalla, Onil, Tibi, Banyeres, Biar, Petrer i Monòver se comprometen a prestar fidelitat al rei Felip V.

ANX, Protocol de Salvador Rico, any 1705.

Amb la Guerra de Successió, Monòver com a estat de la casa ducal d’Híxer, s’adhereix a la causa borbònica, per la qual cosa, acabada la guerra, , Felip V li concedeix, a l’any 1708, el títol de Muy Noble, Fiel, Ilustre y Leal i el privilegi d’afegir al seu escut qualsevol símbol. Monòver li afegeix la flor de lis.

1729, des., 25. Monòver.

Els frares caputxins prenen possessió d’una casa situada en el portal de la Santa Faç per la fundació d’un hospici.

ANM, Protocol de Josep Mira (1729-1731), any 1729, f. 41-43.

1734.

Es construeix un dels edificis emblemàtics del poble, la torre. Edificada pel mestre Tomàs Terol de planta quadrada, consta de quatre cossos decreixents. Al segon cos s’allotja un rellotge mecànic sobre un altre de sol, mentre que el tercer i quart cossos constitueixen el campanari. Té 18 metres d’alçària.

Vidal Bernabé, Inmaculada. «La torre del reloj», en Revista de Festes, Monòver, 1995, p. 89-95.

1742, jul., 29. Monòver.

Després d’un llarg plet, els frares caputxins obtenen llicència per a l’erecció d’un convent-seminari, del qual ixqueren molts missioners cap a Sudamèrica.

ARV, Clero, Lib. 25, f. 22-40.

1750.

Comença a edificar-se l’actual església de Sant Joan Baptista. A l’haver-se caigut el 18 de novembre de 1749 un bocí del campanari, el bisbe d’Oriola, que s’encontrava lliuran la visita pastoral, ordena l’enderrocament de l’església, construïda en 1577, davant l’amenaça de ruïna que patia. Les obres de construcció finalitzaren el 1755, encara que es deixà inacabat el cos del segon campanari, situació en la qual encara es troba. Consta de tres cossos: la pròpia església, la capella de la mare de Déu del Remei i la capella de la Comunió, aquesta última ja del segle XIX. Des de l’any 1851 té el rang d’arxiprestal.

APSJB, Libros de Visitas Pastorales(1739-1966), sig. 70.

Payà Amat, C. «L´església de sant Joan Baptista en la història de Monòver», en Revista de Festes. Monòver, 1995; p. 43-49.

1760.

Es comença la construcció de la capella de la Mare de Déu del Remei, patrona de Monòver per les seues accions miraculoses davant les situacions adverses que va patir el poble a les darreries del segle XVII i en el segle XVIII . Construïda com annex de la església, desde la qual es pot accedir mitjançant una valuosa i bellísima reixa de ferro del segle XVIII, també té entrada pròpia, la façana de la qual apareix presidida per una imatge de pedra de la verge, esculpida l’any 1765.

A l’interior, un retaule barroc de 1774, obra de l’esculptor monoverí Francesc Mira d’Ochoa, allotja el camarí amb la imatge de la Mare de Déu del Remei que presideix la capella. En la sagristia d’aquesta es troba actualment l’arxiu parroquial, que conserva documentació des de l’any 1576 en davant.

Payá Amat, Consuelo. «En torno al 75 aniversario del patronazgo canónico de la Virgen del Remedio. Aportaciones históricas sobre su culto en Monóvar», en Revista de Festes. Monòver, 1996, p.35-38.

1771.

Fou col.locat a l’església, l’orgue barroc construït pel mestre organer Julian de la Orden, qui va fer també els orgues de les catedrals de Conca i Màlaga. Fou sufragat pel poble amb el suport de la duquessa d’Híxer, qui va còrrer amb les despeses del trasllat i la col.locació.

Payá Amat, Consuelo i Rafael Poveda Bernabé, «L’orgue barroc de Sant Joan Baptista: recull documental» (en premsa)

1773, des., 24. Monòver.

Naix Joan Rico Vidal, caputxí, conegut com el pare Joan Rico. En la guerra de la independència contra el francesos acabdillà el poble valencià. Publicà les Memorias históricas sobre la revolución de Valencia, on narra els esdeveniments ocorreguts a la ciutat de València al 1808.

Defensor del liberalisme, fou diputat a corts havent d’exilar-se amb la vinguda de Ferràn VII, primer als Estats Units i després a Anglaterra, per a tornar, una vegada restablert el règim constitucional, retornant a Monòver on morí el 25 de juliol de 1845.

Montoro, Francisco : «El padre Juan Rico Vidal» en MONÓVAR : Revista Cultural de la Asociación de Estudios Monoveros, n. 19 (Sep. 1993), p. 9.

1835.

A conseqüència de la desamortització, el convent de caputxins de Monòver es desallotjat. Alguns dels seus membres restaren com a residents a l’església parroquial.

APSJB, Correspondencia, sig. 238/347.

1845,set., 5.Monòver.

Comença la construcció de l’actual edifici de la Sala, l’ajuntament de Monòver,al mateix lloc de l’anterior.

Poveda Giménez, José. «La Sala», en Revista de Festes, Monòver, 1981.

Poveda Peñataro, Marcial. «La Sala del Consell»en Revista de Festes, Monòver, 1997, p. 5-12.

1873, jun., 8. Monòver.

Naix Josep Martinez Ruiz, Azorin. Escriptor de la nomenada Generació del 98, periodista, diputat, membre de la Real Academia Española, les seues obres i el seu estil transparent, concís, minuciós i descriptiu, l’han fet mereixedor d’ocupar un lloc destacat en les lletres hispàniques. La casa-museu de l’escriptor fou inaugurada a Monòver l’any 1969. Mort a Madrid al 1967, les seues despulles foren traslladades al seu poble el 1990, on descansa per sempre.

TRASLADO de los restos mortales de José Martínez Ruiz «Azorín» y su esposa Julia Guinda Urzanqui, Madrid-Monóvar, junio 1990. València, Conselleria de Cultura, Educació i Ciència, 1990.

1880, gen., 11. Monòver.

Es funda el Casino de Monòver per la fussió de les societats Casino del Teatro i Círculo Agrícola Industrial.

CASINO de Monóvar : Primer centenario, 1880-1980. Monòver, 1980

1883, des., 15. Monòver.

Es planta per primera vegada la Fira sota la tutel.la de l’ajuntament i a petició d’un grup de comerciants locals per afavorir l’agricultura, indústria i comerç de la localitat. Parades d’eines de treball, d’eines domèstiques, conviuen amb parades gastronòmiques, de joguets…, i amb tot tipus d’activitats lúdiques. Des de l’any 1884 se celebra els dies 19 al 27 de novembre. Des de l’any 1983 se l’anomena Fira de Santa Caterina, en honor a aquesta santa, antiga patrona de Monòver, la festivitat de la qual se celebra el dia 25 de novembre. Actualment, la Fira es visitada per gran nombre de gent, constituint una celebració festiva i cultural que realça i promou el poble de Monòver.

Cerdá Romero, Alicia : «Orígenes de la Feria de noviembre» en MONÓVAR : Revista Cultural de la Asociación de Estudios Monoveros, n. 23 (Dic. 1995), p 24-25.

Maestre Brotons, Antoni. «La fira i Santa Caterina», Conferencia pronunciada el dia 25 de novembre de 1995 a la Casa de Cultura de Monòver dins de les I Jornades de Cultura Popular, organitzades per l’Associació Cívica per a la normalització del valencià El Bull de Monòver.

1900, ab., 24.

La regent d’Espanya, Mª Cristina, en nom del seu fill, el futur Alfons XIII, atorga el títol de ciutat a la vila de Monòver.

AMM, Plenos, any 1990.

Martínez Limorti, Luis. «Historia de Monóvar» en SANZ SAINZ, Carmelo, La ciudad de Monóvar : memoria sobre administración local. Monòver, Ajuntament, 1947, p. 7-17.

1923, gen., 12. Roma.

La Sagrada Congregació de Ritus eregeix canònicament en patrona de Monòver a la Mare de Déu del Remei, la qual havia estat aclamada popularment com a tal desde feia més de doscents anys. Les festes en el seu honor se celebren els dies 7 al 10 de setembre.

APSJB, Mayordomía de la Virgen del Remedio, Sig. 225-26.

Payá Amat, Consuelo. «En torno al 75 aniversario del patronazgo canónico de la Virgen del Remedio. Aportaciones históricas sobre su culto en Monóvar», en Revista de Festes. Monòver, 1996, p.35-38.

L’Església de Sant Joan Baptista en la Història de Monòver*. Consol Payà i Amat

L’Església de Sant Joan Baptista en la Història de Monòver*.

Consol Payà i Amat

De tot el patrimoni artístic i documental que posseeix Monòver, la seua església arxiprestal es pot considerar l’element més important, no sols pel que fa al seu conjunt arquitectònic sinó també per l’antiguitat i quantitat de documents que es conserven al seu arxiu.

L’arxiu parroquial, actualment en fase de restauració i catalogació, conserva documents des de 1576 fins a l’actualitat, constitueix el dipòsit més antic i nombrós que tenim a Monòver i el lloc de consulta obligat per a reconstruir la història del nostre poble.

La lectura i l’estudi dels seus documents ens permet conèixer la vida quotidiana i el treball de la parròquia al llarg de quasi 500 anys i, sobretot, ens descobreix una realitat: la derivada de la formació d’un poble, Monòver, el qual, mitjançant les seues activitats, les seues manifestacions culturals i religioses, va fent la seua història.

Haurem de retrotraure’ns en els segles i situar-nos en l’Edat Mitjana: Monòver forma part del regne musulmà de Múrcia la conquesta del qual es disputen les Corones d’Aragó i de Castella. Per al repartiment dels territoris, aquestes estableixen una política de pactes i tractats a través de la qual s’assigna el regne de Múrcia i, amb ell Monòver2, com a territori a conquerir per Castella. Malgrat tot, en 1296, durant el regnat de Jaume II, es rectifiquen les fronteres entre el regne de Múrcia i el de València. Monòver des d’aquest moment, i per a sempre, passarà a pertànyer al Regne de València. És en aquesta data, concretament el 31 de juliol de 1296, quan el rei concedeix la primera carta de població a l’aljama de Monòver, lloc exclusivament poblat per moros, juntament amb les aljames d’Elx, Salines i Xinosa, l’actual Xinorla, la història de la qual sempre ha anat de la mà de la nostra.

Sabent que Elx és la primera moreria del sud del regne, és lògic pensar que Monòver fóra un lloc intensament poblat, això explicaria que se l’incloguera en aquesta carta de població juntament amb Elx, de manera que el rei poguera assegurar-se les condicions del poblament i no es produira una despoblació massiva.

Monòver fou vila reial tan sols durant vuit anys, ja que el 17 d’agost de 1304, per document atorgat a Taraçona, Jaume II fa donació a un dels seus consellers, Gonçal Garcia (Gondisalbum Garcie) dels llocs de Xinosa i de Monnòver cum molendinis, furnis, censibus, redditibus, exitibus, proveritibus, esdevenimentis et universi aliis iuribus suis ac pertinencis universis2 passant així a ser lloc de senyoriu, primer sota el domini de Gonçal Garcia i els seus successors, i després dels Maça de Liçana, la duquessa de Pastrana i els seus successors, els marquesos d’Oraní, i el ducat d’Híxar, fins a mitjans del segle XIX quan es produeix l’abolició dels senyorius.

És des d’aquesta data, 1304, quan podem parlar ja de la presència d’un temple a Monòver. Les condicions de rendició pactades pel rei cristià i les aljames mores estableixen llibertat de culte i el manteniment dels costums dels seus pobladors, de manera que en un primer moment la idea que la nostra primera església es construira sobre la mesquita mora deixa de ser del tot probable. Al mateix temps, a Monòver, de la mateixa manera que en tots els llocs conquerits per reis cristians, es produirà un canvi d’estructures polítiques, econòmiques i socials, les pròpies dels seus nous senyors: el senyor del lloc atorgarà carta de població a tots aquells cristians que es vulguen assentar en el nostre territori, comencen a arribar els primers pobladors procedents de Catalunya, i, en definitiva, es formarà el nostre municipi.

Encara no sabem amb certesa si la primitiva església es va erigir sota l’advocació de sant Joan Baptista. No coneixem la seva ubicació ja que el temple actual s’assenta sobre els fonaments de l’alçat en 1577. Tan sols en tenim referència a través de la més antiga de les visites pastorals que conservem en l’arxiu, realitzada per el bisbe d’Oriola En Josep Esteve el 22 de setembre de 1595.

«E després de totes les desús dites coses, acabada de visi- / tar dita església parrochial, accedí personalment / sa senyoria a la església vella qu.està dins la mateixa / vila de Monnòvar. E trobà sa senyoria que del tot està / deroïda y que sols resten unes parets antigues. E per quant / per relació del dit curat y de altres persones fidedignes / sa ha constat a sa senyoria que..s fan algunes indecències per estar / com està ab soles les parets e sens cubertes ni porta. Provehí e manà que dins quinze dies sots pena de cinquenta du- / cats, los jurats de la vila facen transferir los ossos dels / que estan soterrats en dita església, e així mateix dins lo dit temps y sots la dita pena, facen derrocar del tot / les parets de aquella.»3

Per la mateixa visita sabem que els moros conversos a la fe cristiana eren soterrava en un lloc distint al dels cristians vells:

«E així mateix [el bisbe continua la visita] sa senyoria accedí personalment a visitar y veure lo cimiteri e fossar, en lo qual se soterren los / nous convertits de dita vila que està fora a prop de / aquella. E attés que està sens cerca e parets algunes e qu.és massa gran tot lo que tenen senyalat pera fossar. / Provehí e manà sa senyoria que devés la part que hi ha mol- / tes sepultures cerquen de paret e tàpies cinch tafulles / de terra y facen una porta ab sa clau qu.estiga molt / ferma e segura e posen damunt d’ella una creu de / fusta. Tot lo qual facen los jurats de dita vila dins / lo present any, sots pena de cent ducats y altres penes a arbitri de sa senyori à reservades. //4

Això ens demostra que el nombre de conversos ha estat important, per la qual cosa no és estrany que,

«A 19 de março de 1577, dia del Bienaventurado Sant Jusepe, esposo de nuestra señora, en la villa de Monóvar, se hizo procesión con la más solemnidad que se pudo hazer, para poner la primera piedra en la iglesia nueva de la dicha expressada villa de Monóvar, la qual he puesto por mossén Lorenço Banyuls, cura de dicha villa y por Jusepa Martinez, muger de mossén Luis Despuig [que era el governador o batlle de la vila] y porque sea memoria para el tiempo venidero se hace el presente de mano del dicho mossén Lorenço Banyuls, cura de dicha, en el dia, mes y anyo»5

Es necessita doncs una parròquia amb més capacitat per a albergar els seus feligresos i s’erigirà sota l’advocació de sant Joan Baptista, precisament per a la conversió, amb el baptisme com a símbol, d’una població que en un 98% era de religió musulmana; conversió que d’altra banda, es farà a grans passos després del Concili de Trento, en 1564. L’esmentada visita de 1595, quasi trenta anys després del Concili, encara ens relata dades interessants al voltant de les normes que hauran de seguir aquests cristians nous.

La construcció de l’església es du a terme mentre era senyor de Monòver Pere Maça de Liçana, el qual quan acudia a Monòver anava a les processons sota un pal·li amb les seues armes pintades. Aquestes es conservaven en la sagristia de l’església. Aquest senyor, juntament amb l’aportació del municipi i les rendes que tenia la fàbrica de l’església, produïdes pels arrendaments de les terres que tenia en propietat, va sufragar l’obra i van ser el mestre Thomàs i el mestre Francesc Pasqual, de Castalla, els que dugueren a terme les obres de construcció. El mestre Miró va fer les obres de cobriment i finalment, en 1582, el mestre Riera d’Alacant vingué a supervisar l’obra i veure si estava ja en condicions.6

L’altar major quedà sota l’advocació de sant Joan Baptista i, a principis del segle XVI, quan la baronia de Monòver passà per llegat a la duquessa de Pastrana, aquesta, N’Anna de Borja, hi va fundar una capellania amb una renda de 45 lliures, assignant-li al capellà una casa mantinguda i pagada per ella. A aquest capellà se li va imposar l’obligació de vicari i com a tal havia d’ajudar el rector en l’administració dels sagraments.

Els llibres de Fàbrica i els de Vistes Pastorals són una font meravellosa per a conèixer i intentar, això si, fent molt ús de la imaginació, averiguar les fases de construcció del temple, la seua decoració, la disposició dels altars i capelles, les escultures, llenços i retaules i els objectes de culte i devoció que han anat formant la nostra parròquia durant 500 anys.

A través d’ells podem descobrir que la construcció mai ha gaudit de bona salut i obtenim dades que ens indiquen que en 1632 falten bancs per a seure, que en 1634 es necessita reparar la casa Abadia perquè el rector no hi pot habitar, que en 1636 les parets amenacen caure’s, que en 1652 es necessita fer dues campanes que s’han badat, que en 1661 amenaça roïna l’altar major, que en 1667 són els dos arcs d’ingrés els que perillen o que en 1717 el campanar pot venir-se avall d’un moment a l’altre.

Com la fàbrica de l’església no obté molts ingressos -els càrrecs que apareixen als llibres de fàbrica- ja que posseeix poques terres en arrendament i són sempre majors les despeses -descàrrecs- el Consell de la Vila, òrgan de govern del municipi, format pel justícia, els jurats, el síndic i una representació dels veïns pren part en l’afer.

Als Manuals de Consells de l’arxiu municipal on s’arrepleguen les actes de les seues reunions i que tenen la seua correspondència amb els plens actuals de l’ajuntament, trobem que moltes d’aquestes reunions es convocaven per a tractar afers sobre l’estat del temple i l’urgent necessitat d’emprendre obres i reparacions. Podem comprovar que, en la majoria de les sessions, el Consell és òrgan director e impulsor d’aquestes ja que la fàbrica «és pobra de solemnitat y es sustenta d’almoina»7 i hi ha una gran negligència per part d’alguns rectors que abandonen el municipi deixant fins i tot els habitants desproveïts dels serveis religiosos. Quan les obres siguen de gran envergadura acudiran al senyor de la vila, el qual concedirà més diners que recuperarà amb els gravàmens e impostos sobre els habitants del seu senyoriuEn 1717, per exemple, el duc d’Híxar, concedeix a la fàbrica de l’església el producte de l’arrendament del forn de pa i de la taverna, drets de la seua propietat, per 137 lliures, 14 sous i 3 diners, amb la condició que el municipi perceba la ¼ part del productepropietat8. Com estem veient, el poble de Monòver, bé directament, bé indirectament a través de las imposicions que grava el senyor del lloc, sempre correrà amb l’import de totes les obres. Això comença a cansar els veïns i el bisbat entaula plets amb el propietari del municipi perquè aporte les quantitats necessàries per a emprendre les reparacions.

Embolicats en un d’aquestos plets i precisament durant l’estada del bisbe en la seua Visita Pastoral, el 18 de novembre de 1749 «al ser como entre las ocho horas de la noche, estando su señoria en su cuarto de habitación, en las casas propias del actual rector, oyó un estruendo grande que ocasionó el haverse caido un pedazo de esquina de la iglesia.»9 El propi bisbe manà cridar alguns mestres per a inspeccionar els danys, els quals declararen que tota l’església amenaçava roïna. D’aquesta manera el bisbe manà que es derrocara per complet i es construira una de nova planta que és l’actual. En un primer moment el poble i el duc d’Híxar pagaren l’import dels materials i del treball dels peons i mestres, fins que en 1756 el cost dels materials els sufragà enterament el duc.

En la seua construcció intervingueren diferents mestres, destacant Vicent Insa, qui dirigí les obres. Mentrestant el Santíssim es traslladà a l’ermita de sant Roc, la qual va ostentar les funcions de parròquia fins que l’obra es va concloure. En 1758 ja podem conèixer com era la disposició de les capelles i altars, tenint en compte que la capella de la Verge del Remei i la del Santíssim Sacrament no s’havien construït encara, i de la mateixa manera, una vegada construïda, encara tenia les seues mancances.

«En la primera capilla del lado del Evangelio está el Altar de la Purísima Concepción, cuio sitio nunca había ocupado, sobre lo qual hizo representación el ayuntamiento diciendo que el altar y retablo de S. Joaquin, que ahora se halla situado en el crucero, a la parte de la Epístola, que lo había costeado la misma villa y sus vezinos, se hallava colocado en esta // capilla primeramente al lado del Evangelio, y el Altar de la Purísima que ahora está, tenía antes su lugar en la primera capilla de la parte de la epístola, donde los patronos tenían su sepulcro, y que con esta novedad que havia hecho el rector desta parroquial por complazer a dichos patronos, havia quitado su propio asiento y lugar al Altar de Santa Catalina Mártir, patrona desta villa, y por tanto requerían a dicho señor mandase colocar los altares en cada una de las capillas como respectivamente las tenían en la antigua iglesia y oída la representación por el Ilmo. Señor Visitador, D. Antonio Ausejo y Jover, mandó acudiesen sobre el particular de estos altares al Vicario General quien oídas las tres partes de ayuntamiento, rector y patronos, mandare lo que correspondiera en justicia.-

En la segunda capilla de dicho lado del Evangelio no se halló altar alguno y preguntando si havia patronos respondieron que lo eran las familias de los Cerdanes y los Brotons y que estos tenían en su poder el retablo del Santísimo Cristo, cuia era la invocación de esta capilla, y mandó se les hiciese saber que dentro de ocho días colocasen el retablo y adornasen el altar con la debida decencia baxo la pena de comisso.-

En las demás capillas se encontró con los altares de la Virgen del Rosario, S. Antonio de Padua, San Ramón Nonato y las Almas, los que estavan con muy poca curiosidad y aseo, como asimismo // el crucero de la iglesia, lleno de trastos viejos y con mucho polvo y desaseo, y mandó que el rector y vicario instasen a los patronos sobre la decencia de los altares y cuidasen de retirar todos aquellos trastos viejos y del aseo y limpieza desta iglesia, increpándoles su omisión y desaseo.-

Y haviendo accedido a la Pila Bautismal, halló una notable indecencia teniendo un caldero de cobre para bautizar sobre una mesa de altar, y haviendo increpado esta falta y grave indecencia, respondieron los eclesiásticos ser omisión del rector, pues de las cortas rentas de la fábrica y de las limosnas con que huviera podido hazer una pila correspondiente de jaspe, pero que nunca el rector havia querido hacerla ni permitir que los demás eclesiásticos lo hiziesen. Por tanto mandó dicho Ille. Señor que desde luego se evitasen todos los gastos possibles de las rentas de la fábrica y se alentase a los fieles para que cuanto antes se executara la Pila Bautismal. Asimismo notó dicho Ille. Señor que no había órgano en esta parroquial y haviendo hecho cargo desta falta a los eclesiásticos que asistieron, que en la iglesia antigua havia un órgano medianamente decente, cuios materiales existían todos `pero que ignoravan el motivo por el qual el rector no disponía su colocación y restauración.»10

A causa de l’augment de la població, 7.000 ànimes en el segle XVIII, el bisbe En Josep Tormo, constitueix en 1778 un nou clericat format per 19 places de residents numerals, com a conseqüència de la gran quantitat d’obres pies, capellanies i funcions religioses que s’han de cobrir, no sols aquí sinó també en el camp de Monòver, i s’estableix al Pinós un ajuda de parròquia en l’antiga ermita de sant Pere Apòstol, la qual posteriorment, amb la desmembració de Monòver, passarà a tenir rang de parròquia.

Al segle XIX el temple continua modificant-se i creixent. Ni les plagues, ni la guerra de la Independència contra Napoleó, ni els contagis, frenen l’aportació del poble, i en 1813, el 13 de juny, s’inicia la construcció de la capella del santíssim sacrament sota l’advocació de sant Miquel Arcàngel «por la solemne y pública manifestació de la pietat i devoció de tot el poble», tal i com ho expressa la placa commemorativa que per a tal fi es va fer11. Aquesta capella, coneguda popularment com «el traster», presenta un notable deteriorament; en la cornisa que remata l’altar hi ha un gran badall pel qual entra l’aire, cosa que ha produït l’enfonsament i trencament del sagrari de pedra picada que hi havia i que era una autèntica joia. La seua funcionalitat es va abandonar després de la guerra civil, ja que abans encara se celebraven matrimonis.

Amb la guerra civil sembla ser que el temple no va patir massa danys pel que fa a la seua construcció, ja que aquests semblen més bé derivats de la crema de les imatges, del saqueig d’objectes de valor i de l’aprofitament de materials i metalls per a la fundició. Finalitzada aquesta es va iniciar una fase de reformes i restauracions que encara no han conclòs: falta acabar de restaurar l’orgue, i ara tenim el greu problema de la cúpula, per posar dos exemples.

Fer un repàs de quasi 500 anys d’història i de devoció d’un poble no és fàcil. Tot i això, podem traure una conclusió: hem de prendre consciència de la realitat històrica de l’espai en què vivim. «Allò que val és la consciència de no ser res si no s’és poble» ens diu el poeta Estellés al Llibre de Meravelles, i un del símbols de la nostra identitat com a poble és el nostre patrimoni artístic i documental, el qual hem de protegir i conservar.-

Notes

*Conferència feta el dia 24 de juny de 1995 en l’església arxiprestal de Sant Joan Baptista amb motiu de la festivitat del seu patró.

1ACA., Reial Cancelleria reg.. núm. 340, fol. 270r. També en GUINOT RODRIGUEZ, Enric. , «Cartes de poblament medievals valencianes»., València, 1991, p. 431 (Doc. 26).

2«amb els seus molins, forns, censals, productes, eixides, rendes i tots els drets i pertanences que tenen i puguen tenir en el futur». ACA. Cancelleria, 202.

3APSJB. «Libro racional de las visitas de la iglesia parrochial del Santo Juan Bautista de la villa de Monnovar», 1595-1661, sf.: 1595, sept., 26., Visita Pastoral del bisbe Josep Esteve. També en POVEDA, Rafael, Visites, Monòver, 1993, pp. 41-42

4POVEDA, Rafael, op. cit. p. 42

5APSJB. «Cuaderno 2 de claúsulas testamentarias», 1626-1651. En un foli cosit al final del quaderns apareix aquesta anotació juntament amb la «Memoria de los que deben a la fábrica lo dret de sepultura».

6APSB «Libro de la fábrica de la iglesia parrochial de San Juan Bautista de la villa de Monóvar», 1582-1652, s. f. : Descàrrechs de 1582.

7POVEDA, Rafael «Manual de Consells del segle XVII» (en premsa).

8APSJB. «Libro de Visitas Pastorales de Monóvar». 1667-1738, 215 ff.: 1722, oct., 11., Visita Pastoral del bisbe frai Salvador José Rodriguez de Castellblanco, fol 128r.

9APSJB. «Libro de Visitas Pastorales de Monóvar», 1739-1766.: 1756, oct., 22. Visita Pastoral del bisbe Juan Elias Gómez de Terán, ff. 54r-55r.

10APSJB. «Libro de Visitas Pastorales de Monóvar», 1739-1766, nov., 13., Visita de D. Antonio Ausejo y Jover, canonge de la Catedral d’Oriola i Visitador General en la seu vacant per la mort del bisbe D. Juan Elías Gómez de Terán. ff. 66r.67r.

11«Ad perpetuam rei memoriam. / A nativitate D. N. Jesu Christi anno MDCCCXIII. / Ab infando bello pro religione C.A.R. conservanda, pro rege nostro Ferdinando VII, restituendo proque libertate nostra contra / imperatorem galliarum Napoleonem, primun tuenda anno VI / dominica IV post Pascha, quae incidit die XVI, mensis maji / episcopo hujus Dioecesis Oriolensis Ylmo. et Reverendissimo D. / D. Francisco Antonio Cebrian y Valda./ Hujus Ecclesiae Parroquialis rectore D.D. Vicente Asencio, / jactus fuit primus lapis hujus Religiosae et Venerablilis Capellae sub invocatione et praesidio S. MICHAELIS ARCANGELI, manu et opera / praedicti D. rectoris ex decreto commemorati Amplissimi Praesulis, asistentibus Reverendo Clero, hujus Villae Yllustri Senatu, necnon et maximo populi concursu, cum sancta laetitia et pia hilaritate, inter solemnes preces / pro talibus circunstatiis ab Ecclesia in Rituali dispositis. / Ad honorem Dei Omnipotentis ad asservationem dignam inefabilis SACRA- /MENTI CORPORIS ET SANGUINIS D.N. JESU = CHRISTI pro / spirituali alimonia fidelium, atque ad solemnem et publicam pietatis ac / devotionis totius populi manifestationem».

(Per al perpetu record d’aquest fet, en la nativitat del Nostre Senyor Jesuchrist, en l’any 1813

Per la salvaguarda de la religió catòlica, apostòlica i romana que fon restituïda mitjançant una abominable guerra pel nostre rei Ferran VII per la restitució de la nostra llibertat contra l’emperador dels francesos, Napoleó, i per la protecció del primer. Essent l’any sisè i el quart diumenge després de la Pasqua, que es celebrà el setze de maig. Essent bisbe de la diòcesi oriolana l’il·lustríssim i reverendíssim doctor En Francesc Antoni Cebrián i Valda i [essent] cap de l’església parroquial el doctor En Vicent Asencio, fon col·locada la primera pedra d’aquesta religiosa i venerable capella sota la invocació i protecció de sant Miquel Arcàngel, per obra i mà del susdit rector esmentat, per desig de l’il·lustríssim bisbe, assistint el reverend clergat, l’il·lustre consell d’aquesta vila i, certament, la màxima concurrència del poble, amb la santa gaubança i la pia alegria, entre solemnes oracions fetes amb motiu d’aitals circumstàncies i manades per l’església en ritual. )

Sigles:

ACA. : Arxiu de la Corona de Aragó.

APSJB. : Arxiu Parroquial de Sant Joan Baptista.- (Monòver)

LA PLAZA DE LA SALA. Vicente Maqueda Vidal

LA PLAZA DE LA SALA. Vicente Maqueda Vidal

Hace ya algún tiempo en un concurso que la televisión suele hacer llamado «El tiempo es Oro», se expuso a los participante cual era la plaza más grande y bonita que existe en España. Los concursantes. después de pensarlo bien, nombraron algunas de las que más renombre tienen, sin acertar el punto exacto, porque según el presentador, la más importante reconocida por su gran extensión y maravillosos jardines es sin duda alguna, creo que dijo, la de Gijón.

Entonces fue cuando me vino a la memoria nuestra Plaza de la Sala. Cierto es, que no la podemos comparar con esos grandes monumentos que expusieron aquellos participantes, pero la Plaza de La Sala, aunque es pequeña y no tiene fama ni renombre, contiene, para el pueblo de Monóvar, grandes méritos, a mi, la verdad me encanta, lo digo sinceramente, será porque he vivido mi niñez y juventud en ella, guardando grandes recuerdos sucedidos que siempre han perdurado en mi mente.

Por esa razón he pensado dedicarle esta pequeña narración, recordando algunos pasajes vividos y oídos que nuestra plaza guarda tan celosamente para sí.

Pues bien, después de este pequeño prólogo, empezaré diciendo que la Plaza de La Sala está situada en el centro de la Ciudad, y tiene unas cualidades que muchas quisieran tener, porque forzosamente para desplazarse a cualquier punto de Monóvar, no queda más remedio al viandante que cruzar por su centro, de lo contrario tendría que dar un gran rodeo para llegar al punto de destino.

La Plaza de La Sala es el patrimonio de los monoveros para la gloria de su expansión. También sabemos que ha cambiado algunas veces de nombre por el destino de nuestra historia, pero su nombre auténtico nunca se ha borrado de la mente monovera y más aún de los que rebasamos las seis o siete décadas, que almacenamos muchos acontecimientos que sucedieron en nuestra época. Y como este relato es dedicado exclusivamente a nuestra Plaza de La Sala repasaremos por encima algunos pasajes que han quedado eternizados en nuestra generación.

Según contaron nuestro mayores, cuando en aquellos tiempos empezaba

ha hacerse aquel cine mudo (que para ellos fue la gran revelación). El teatro estaba emplazado en la misma Plaza de La Sala donde se situaba la pantalla y cuando el pregonero de la Casa Consistorial anunciaba el acontecimiento, los vecinos se preparaban para asistir a la gran sesión sin olvidarse de la silla correspondiente para su buena comodidad.

Aquello debió ser maravilloso, extraordinario, ver salir por todas las calles todos al mismo tiempo con sus respectivos asientos para llegar los primeros y emplazarse en el mejor lugar. Por un lado imagino todo aquel tinglado un poco fantástico y por otro siento pena al pensar la sorpresa que llevarían nuestros antepasados al encontrarse con estos adelantos de hoy.

Este acontecimiento que sigue también es digno de relatar, resulta que cuando se hacían los sorteos de los mozos para el servicio militar, se reunían todos en la Plaza de La Sala, cantando con sus guitarras sin parar festejando la popular fiesta de despedida de los quintos, hasta que se anunciaba la acción de sortear, entonces era cuando llegaba la hora de la verdad, convirtiéndose aquel bullicio en un silencio total, porque desde el balcón de la Casa Consistorial se anunciaba el destino de cada uno de los mozos, pero había una esperanza, porque los afortunados que extraían el número en blanco quedaban libres de toda clase de servicios y para estos la alegría era mayor porque permanecían exentos de vestir el traje de soldado y el estar tanto tiempo lejos de sus casas y para esos afortunados la suerte era total.

El día que más gente he visto en la Plaza de La Sala, fue cuando rondaba los diez o once años, (que ya ha llovido bastante desde entonces ahora). Pues bien, aquel día veníamos otros muchachos y yo de la sierra «La Zafra» de traer leña, ya que en aquellos tiempos las escuelas se convirtieron en hospitales militares y no tuvimos más remedio que dedicarnos a ese oficio, que todos los días de la semana hacíamos el mismo trabajo, unas veces vendíamos la leña y otras se quedaba en casa para que en el invierno nos subiera un poco la temperatura, porque la comida era malísima y además racionada, pues bien, fue uno de aquellos tantos días, cuando al divisar el pueblo nos causó una gran sorpresa al observar que por todos los balcones y ventanas estaban llenas de banderitas blancas con un ruido ensordecedor por todo el pueblo, descargamos nuestra leña en casa y salimos pitando hacia la Plaza de La Sala, quedándonos asombrados porque aquello era una cosa nunca vista, allí no cabía ni una aguja, era una cosa tremenda, grandes y chicos estaban contentos de alegría, abrazados y llorando de emoción, porque aquella guerra que se hizo entre los mismos españoles y costó tantas vidas, aquella guerra que nos hizo pasar tantas calamidades, aquella guerra… había terminado.

Después la Plaza de La Sala iba volviendo a la normalidad, y la gente monovera los días de fiestas, se reunían por las mañanas a conversar y tomar el sol y el tiempo pasaba lentamente, y todos aquellos críos que tuvimos la mala suerte de pasar aquellos tiempos, iniciábamos nuestras primeras ilusiones reuniéndonos todas las noches en nuestra Plaza, paseando calle Mayor arriba, calle Mayor abajo, y entre aquellas subidas y bajadas, te cruzabas con la chica que te gustaba (todo se veía de diferente color), las chicas siempre iban en grupos de cuatro o cinco, cogiendo toda la anchura de la calle y si al dar dos o tres vueltas se colocaba tu preferida en un lateral, era la señal, que insinuaba te pusieras a su lado, después cansa dos de tanta repetición nos despedíamos concretando en vernos la noche siguiente en el mismo sitio, en el mismo lugar: La Plaza de La Sala. Y así pasó nuestra juventud, quedándonos estos recuerdos tan maravillosos para siempre.

Más tarde llegaron nuestra primeras fiestas de septiembre, aquellas fiestas que tanto nos entusiasmaron, cuando aparecieron todas las calles llenas de banderitas de mil colores y el alumbrado que le daba tanta majestuosidad, completando en el centro de la Plaza el gran escenario que nosotros le llamamos «el taulat», donde se hacían los buenos conciertos con bandas de música de renombre nacional, como era la de Llíria y la Banda Militar de Alicante que tanto nos impresionaba y otras muchas más que nos deleitaban con sus buenos recitales.

Lo que sí ha cambiado desde entonces ahora, eran aquellas grandes orquestas que nos fascinaban con aquellos pasodobles y boleros que bailábamos toda la noche hasta el amanecer en la Plaza de La Sala. Y todos aquellos festivales y animaciones, todas eran gratuitas, por eso digo, que ha cambiado desde entonces ahora, en ese aspecto, porque hoy todo cuesta mucho dinero y nosotros en aquellos tiempos por fiestas no nos gastábamos ni una peseta, todo era sufragado por la Comisión de Fiestas, el único gasto que nos podíamos permitir, eran aquellos refrescos que tomábamos en los bares que habían en la Plaza, que uno era del «ONQUE PINETA» y el otro de «VISENT PIXQUETES» que por poco dinero invitabas a tu pareja y quedabas en buen lugar.

Un recuerdo digno de anotar en este relato, fue aquel acontecimiento que la Plaza de La Sala recibió por fiestas de septiembre, hará aproximadamente dieciocho años, cuando se organizó aquel gran certamen musical, que concentró más de veinte bandas de música. Aquella noche también fue de las que pasan a la historia, aquello era tremendo, una locura, con tanto movimiento de gente la Plaza estaba a rebosar, habían músicos de toda la provincia de Alicante y Valencia, un espectáculo jamás visto en Monóvar,(creo que no exagero). Y todo aquel fascinante espectáculo lo organizó el gran músico melómano Sr.Casildo bien conocido por todos los monoveros y en toda la gama musical, ¡claro está! ayudado en toda aquella armonía, por la Comisión de Fiestas de aquel año.

Por todo esos pasajes que se desarrollaron al aire libre en este recinto tan bien tallado que no se quien tan acertadamente le puso el nombre de Plaza La Sala, la adornaré un poquito más con este humilde piropo que le encajará bien.

La Plaza de La Sala, es digna de visitar

por la parte que la mires, por fuerza te gustará.

La Plaza de La Sala, es cuadrada es redonda

de noche morena y castaña, de día reluce como la plata.

La Plaza de La Sala, tiene historia reservada

de amores y amoríos, de ilusiones y esperanzas.

¡Plaza de La Sala! Mi patria chica adorada

pasión de los monoveros, orgullo de nuestra raza.

Vicente Maqueda Vidal

Septiembre 1990

La fuerza incomprendida. Demetrio Mallebrera

La Fuerza incomprendida es la historia de una catarsis, del poder de la liberación emocional que el protagonista principal consigue arrancar de su fuero interno recurriendo a los recuerdos. Escrita en dos planos complementarios de narración, y situada en una capital de provincia mediterránea y en una ilocalizable ciudad de las comarcas de producción zapatera, la novela permite que sus personajes, sin ser privados de su particular crítica, a veces irónica pero siempre acomodaticia, nos muestre sus obsesiones y sus ilusiones, y a través de ellas la evolución social acaecida en cuanto a costumbres, modos de vida y planteamientos éticos cambiantes, en los que el lector no puede escapar de verse reflejado o de verificar las contradicciones humanas. Aunque pasan muchas cosas todo acontece en una sola jornada en la que poco a poco se van descubriendo las motivaciones y hay que llegar el último capítulo para comprender el efecto de la terapia y la doble vía narrativa.

 

La Fuerza incomprendida es la historia de una catarsis, del poder de la liberación emocional que el protagonista principal consigue arrancar de su fuero interno recurriendo a los recuerdos. Escrita en dos planos complementarios de narración, y situada en una capital de provincia mediterránea y en una ilocalizable ciudad de las comarcas de producción zapatera, la novela permite que sus personajes, sin ser privados de su particular crítica, a veces irónica pero siempre acomodaticia, nos muestre sus obsesiones y sus ilusiones, y a través de ellas la evolución social acaecida en cuanto a costumbres, modos de vida y planteamientos éticos cambiantes, en los que el lector no puede escapar de verse reflejado o de verificar las contradicciones humanas. Aunque pasan muchas cosas todo acontece en una sola jornada en la que poco a poco se van descubriendo las motivaciones y hay que llegar el último capítulo para comprender el efecto de la terapia y la doble vía narrativa.