(Monòver 2 de maig de 1958) Escriptora i col·laboradora entusiasta de les xarxes socials. Ha publicat diversos treballs en prosa i també un ampli receptari gastronòmic. Filla de José Sabater Monzó i Maria García Yuste. Casada amb Vicente Cerdá Pastor. Mare de Maria i Vicente.
Archivo de la categoría: Personatges
Exposición Pintura Monóvar 1934

- 1-Magda. (Retrat)
- 2-D. Carlos Estevez (Retrato)
- 3-Mi profesor (Retrato)
- 4-El bebedor
- 5-San Juanito
- 6-El Salitre (Paisaje)
- 7-Mi hermana Asunción (Retrato)
- 8-Mi hermana Amparo (Retrato)
- 9-Maruja (Retrato)
- 10-Silveria (Apunte del natural)
- 11-Autorretrato
- 12-Amparito (Apunte nocturno)
- 13-Contraluz (Paisaje)
- 14-Villa Margarita
- 15-Rincón del Casino
- 16-Efecto de luz (Casino)
- 17-Bodegón
- 18-Frutas
- 19-Mi tío Silvestre (Apunte nocturno)
- 20-Julian Cambra (Estudio)
- 21-Boceto para un retrato
- 22-El tío Roque (Retrato)
- 23-Paisaje (Casino)
- 24-El Cuento de la Abuelita
PREGON DE LAS FIESTAS DE MONÓVAR 2001. Enrique Cerdá
PREGON DE LAS FIESTAS DE MONÓVAR 2001
Bona nit. Es un honor per a mi fer el Pregò de les festes d`enguany, per això done les gracies per haver-me proposat.
Felizmente para mí, en este año 2001, he participado en dos actos oficiales, la clausura del centenario de la declaración de Monòvar como ciudad, el pasado 24 de abril, con la reedición del magnífico libro del doctor José Pérez Bernabèu sobre el Monòvar de principio del siglo XX, y este de hoy, en el que tengo la oportunidad de dirigirme a vosotros para abrir las fiestas mayores.
También se ha producido la circunstancia este año del centenario, de haberse descubierto, por las investigaciones de Rafael Poveda, que mi bisabuelo el doctor Arturo Cerdà Rico fue monovero y además creador de una extensa obra fotográfica que constituye un archivo histórico inédito sobre la vida de finales del siglo XIX y principios del XX tanto en Monòvar donde se está trabajando para su publicación, como en Cabra del Santo Cristo (Jaén), la otra ciudad donde vivió, donde su trabajo figura ya en los museos.
Esta serie de circunstancias han reforzado aún más mi vinculación con Monóvar, que empezó hace muchos años. Algunos dicen que no recordar es como no ser; yo sí recuerdo que esta ciudad no es sólo la de mis antepasados, sino que es donde yo pasaba todos los veranos de mi infancia: en casa de mis abuelos, Telesforo Cerdá y Maria Corbí, cerca de aquí, en el numero 137 de la calle Mayor. Para nosotros la vida se limitaba al verano y el mundo a Monóvar. Era una ciudad, en que las mujeres tenían que ir a por agua a las fuentes porque todavía no existía el agua corriente en las casas. Recuerdo que, en la mía, ese trabajo lo hacía habitualmente Carmen García, una mujer que vivió casi toda su vida con nosotros y era uno más de la familia, y a la que veo, como si fuera ahora, caminando por la calle Honda con un cántaro en el costado y otro en la otra mano, hacia la fuente de la calle de la Iglesia, mientras nosotros jugábamos, tan felices. También recuerdo, por las tardes en casa, cómo convertía con sus manos la harina, el aceite y los huevos en una mezcla que amasaba en el «pastaó» y dividièndola en porciones circulares, las llevaba luego al horno que había en el callejón de la Iglesia para cocer, convirtièndolas en las «toñas», con su cumbre blanca de azúcar que tanto nos gustaban de merienda y que transportaba en las tablas aquellas de madera encima de la cabeza. Recuerdo a sus hermanas, Isabel y Remediet, con sus hijos, Luis Vidal, Rafael y Teresita, con los que íbamos a las balsas del Matadero, a pasar el día felices jugando mientras ellas trabajaban.
Muchos años después de aquellas vivencias, comprendí no solo lo feliz que había sido en mi infancia monovera, sino la importancia que tendría en mi vida tener ese almacén interior de sentimientos, guardado por esas imágenes de la memoria, dentro de mi corazón.
Dicen que la infancia es la época de la vida en la que se aprende lo que son los sentimientos y se adquiere la seguridad personal que da el sentirse querido. Pues bien, todo eso es lo que yo viví en Monóvar mucho antes de aprender su significado en los libros. También comprendí a quiénes se lo debía y a costa de qué sacrificios y esfuerzos cotidianos se había podido fabricar toda esa vida de comodidades, despreocupación y felicidad infantil: principalmente a las mujeres de Monóvar, que como las que vivieron cerca de mí dedicaron sus esfuerzos abnegadamente a la crianza de los niños. Y a todas ellas quiero rendir hoy aquí un homenaje y un reconocimiento de gratitud y admiración por su trabajo y dedicación a nosotros.
También recuerdo las fiestas de aquella época: primero las de Santa Bárbara, donde nos invitaban a habas y vino en casa de Luis Vidal y de Reyes; y las verbenas, donde nos pasábamos más de una noche dando vueltas a la ermita sin atrevernos a sacar a ninguna chica a bailar, pensando: «a la siguiente vuelta la saco», y así hasta el día siguiente, sin conseguir vencer la timidez. Luego, en las fiestas de septiembre, con la vaca por las calles y nosotros subidos a las rejas de por aquí, a las que habíamos trepado en cuanto alguien nos advertía que habían sacado ya al toro de Pita en la entrada del pueblo. Y los primeros enamoramientos al son de la Orquesta Chery y los ritmos cubanos de Los Rivero en la terraza del Casino.
Siempre me he sentido muy ligado a este paisaje y a esta ciudad, a la que, año tras año, necesito volver, aunque tal vez nunca me he ido del todo. Quizás no sean las personas quienes eligen el lugar para volver, sino el lugar quien las escoge a ellas, y eso es lo que me ha ocurrido a mí aquí. Cuando volvía, procurando que las vacaciones coincidieran con las fiestas, sentía que me acababa de ir y que todo continuaba en su sitio. Sin embargo, he podido percibir, no solo el desarrollo industrial y económico sino las transformaciones ocurridas en otras muchas facetas. En la vida cultural, la continuidad de las exposiciones de pintura y de los conciertos; los artículos en los sucesivos programas de fiestas, y la natural renovación de las personas que se han ido incorporando a estas actividades. Así, este año, en la tradicional exposición de pintura del Casino, mi amigo el pintor monovero Ramón Molina toma el relevo de los grandes pintores Luis Vidal, Enrique Cosín, Francisco Peiró, etc. , y lo mismo está ocurriendo en las otras actividades. Los años del Rolde literario y del Palera tienen su continuidad en la Monòvar de hoy, como se ha podido seguir en las publicaciones locales editadas en todos estos años. En la vida social, por ejemplo yo sentía mucha alegría cuando leía hace algunos años algún artículo histórico en el programa de Fiestas y lo veía firmado por Remedios Belando, profesora de la Universidad de Alicante. Me acordaba cuando íbamos a comprar chocolate de la «Mare de Deu» a la tienda de su padre Juanito. O cuando tomando un «aigua sivá» en casa de Fabián me comentaba el otro día que su hijo saca adelante una empresa propia con las últimas tecnologías de la informática como herramienta de trabajo. Yo recordaba a su bisabuelo «l`oncle Salvaò», cuando íbamos a por churros. Estos ejemplos de biografías familiares, y muchos otros, son indicadores de los cambios sociales que se han producido en esta ciudad y que expresan el esfuerzo de los monoveros por incorporarse al progreso y al mundo de hoy y a los que hay que reconocer esa capacidad de trabajo que ha transformado a la Monóvar agrícola del pasado en una ciudad industrial del siglo XXI; ya nos dijo Cervantes que la verdadera gloria del ser humano es la gloria del empeño, y eso lo podemos ver bien en Monóvar.
También comprobé las innovaciones en las sucesivas fiestas de septiembre, cómo la alegría popular había montado hace ya años la cabalgata y el desfile de carrozas, cómo la juventud monovera supo crearse un espacio de diversión propio con su estética y su música en los «garitos», que desde hace unos años están incorporados a las actividades habituales de diversión de las fiestas.
Así hemos llegado hasta el momento actual y a día de hoy, cuando hay que abrir un paréntesis en la vida cotidiana para descansar, ver a los amigos y familiares y sobre todo divertirse. La diversión, el gozo de bailar y escuchar música, cuando se participa activamente como protagonista y no como espectador, significa disponer de un espacio interior en que el tiempo está detenido, un abolir las desdichas, crear un instante eterno que perdurará en nuestra memoria. Por eso tenemos que vivir intensamente estas Fiestas que empiezan ahora, y llamo a la participación en los diversos actos del Programa, donde hay cabida para todas las expectativas, desde las religiosas, como la ofrenda y procesión con la Virgen del Remedio, hasta los propiamente festivos, como los conciertos y bailes, así como las diversas competiciones deportivas y espectáculos.
Así pues, monoveros y monoveras: Que paséis unas Felices Fiestas de este año 2001, sin olvidarnos de nuestros ausentes, que ellos saben que les llevamos siempre en nuestro corazón, y sabed que siempre estaremos juntos gritando: ¡VISCA MONÓVER!
ENRIQUE CERDÁ a 6 de septiembre de 2001.
PRÓLOGO A LA OBRA DEL DR. JOSE PÉREZ BERNABEU. Por Enrique Cerdá
PRÓLOGO A LA OBRA DEL DR. JOSE PÉREZ BERNABEU
Por Enrique Cerdá
El recuerdo nos sirve para proyectar luz sobre el pasado. (E.H. Gombrich)
INTRODUCCION
Investigar sobre el pasado nos ayuda a comprender el presente. Saber como se enfrentaron a sus problemas nuestros antepasados, nos da información sobre el origen de nuestros conocimientos actuales, la antigüedad exacta de nuestros saberes y una dimensión temporal de su vigencia También nos aproxima a conocer cuales fueron las circunstancias históricas que condicionaron sus actitudes y los esfuerzos que se emplearon en conseguir los objetivos alcanzados. Si además ese pasado es cercano personalmente a nosotros, como es mi caso, por tratarse de una ciudad como Monóvar cuna de mis bisabuelos, abuelos y madre y lugar de los felices veraneos de mi infancia y se centra en un personaje como mi colega el Dr. José Pérez Bernabeu, entonces la tarea adquiere para mi una dimensión emocional que me conmueve en lo mas profundo de mis sentimientos. Por eso estoy tan agradecido a mis amigos Joan Serrano y Rafael Poveda al invitarme a participar con este trabajo en la conmemoración del centenario de la declaración de Monóvar como ciudad y al rescate de una parte oculta de su pasado, que ahora conoceremos gracias a esta publicación en la que me siento tan honrado en colaborar.
Quizás sea necesario antes de leer un texto escrito hace casi 100 años, conocer algo de cómo eran el mundo y España en aquella época, igual que la medicina de entonces, para poder así valorar la aportación del Dr.. Pérez Bernabeu, no solo como historiador que nos informa de una realidad local histórica sino también tener en su debida consideración su labor medica como responsable de la sanidad monovera a principio del siglo.
EL MUNDO HACE 100 AÑOS
Cuando a mediados del siglo XIX nace en Monóvar José Pérez Bernabeu, en el mundo, con el impulso de la revolución industrial y de la revolución francesa, se esta acabando con las monarquías absolutistas del Antiguo Régimen. El movimiento revolucionario, que empezó en Francia, se basaba en la radicalización de las ideas liberales de la revolución francesa (derecho al voto para todos los ciudadanos), en la aparición del socialismo que propugnaba un cambio de la sociedad que mejorara la situación de los trabajadores, en el nacionalismo, y en las crisis económicas que dejaban a millones de personas en la miseria y el hambre. Este movimiento consiguió imponer la democracia liberal, los partidos políticos como forma de organización de las distintas ideas en la sociedad, la existencia de Constituciones que recogieran los principios básicos de la convivencia social y la división de poderes entre el ejecutivo y el Parlamento. (1) En Rusia todavía existían los siervos del Zar Nicolás I, en la inmensidad del imperio ruso que llegaba hasta Siberia. Inglaterra coincidiendo con el reinado de Victoria I, se convierte en la primera potencia económica mundial con la marina y el imperio colonial más extenso del mundo. Francia, tras la revolución de 1848, se convierte con Napoleón III en un nuevo imperio colonial que interviene activamente en las guerras europeas hasta que en 1870 con la revuelta de la Comuna de Paris se proclama la III Republica. Estados Unidos esta expulsando a las poblaciones indígenas del Oeste y produciéndose el enfrentamiento entre los estados ricos del norte y los estados agrícolas-esclavistas del sur que desemboco en la guerra civil americana de 1865. Japón salía de la Edad Media hacia 1871 suprimiendo la servidumbre. Los siete estados en que estaba dividida lo que luego seria Italia inician la guerra con el imperio austrohúngaro que culminara con el nacimiento de la monarquía constitucional en 1870. En Prusia en 1862 Bismarck esta manejando las divergencias con Austria y Francia para unificar los territorios que en 1871 serán la Alemania unificada bajo el I I Reich convirtiéndose en la segunda potencia económica europea. (2)
En las sociedades de esos países se están produciendo con motivo de los avances tecnológicos de la revolución industrial unos cambios sociales muy grandes. Con los recientes inventos de la maquina de vapor en barcos y ferrocarriles, se revoluciona el transporte (en 1830 se inaugura la primera línea férrea del mundo desde Manchester a Liverpool), y también los automóviles. En 1885 sale a la venta el primer automóvil de los talleres Benz en Alemania.La aparición de nuevos inventos ( la dinamo en 1866, los transformadores en 1880y la bombilla en 1879 permite la aparición del alumbrado. En Madrid hubo alumbrado publico eléctrico en 1881 y en Barcelona en 1882. Londres fue la primera ciudad del mundo que utilizo la electricidad en trenes subterráneos en 1890 y en 1895 ya funciona una locomotora eléctrica en Estados Unidos. Otras aplicaciones de la electricidad fueron poco después el telégrafo el teléfono y el radioteléfono. La fabricación de hierro o siderurgia fue otra de los grandes desarrollos de la segunda mitad del siglo XIX permitiendo la fabricación de maquinarias y herramientas para las otras industrias.
La nueva sociedad que se va creando a partir de la revolución industrial convierte a la mayoría de la población campesina en obreros industriales y aunque se van abriendo paso las ideas de igualdad entre los hombres, la burguesía se convierte en la clase predominante admitiendo que por meritos de trabajo y capacidad, gentes de procedencia social baja puedan ascender socialmente. Sin embargo el obrero industrial era sometido a un régimen salarial escaso con niveles de vida muy bajos para la mayoría de la población. Esta situación provoca la creación de las primeras asociaciones obreras (Trade Unions inglesas), iniciándose la lucha por la participación política de las clases sociales inferiores. Aparecen los socialismos utópicos que planteaban la supresión de la propiedad privada de los medios de producción como método para conseguir una igualdad de oportunidades y la desaparición de las desigualdades sociales. Los anarquistas con Bakunin (1814-1876) propugnan la supresión del Estado y las organizaciones autónomas de trabajadores como método de organización obrera. En 1848 con el Manifiesto Comunista de Marx aparecen los principios de una nueva teoría socialista que se llamara marxismo: la lucha de clases. En 1879 se crea el PSOE y en 1917 en Rusia un partido marxista llega al poder en la revolución Rusa.En 1864 se crea la I Internacional para defender los derechos de los trabajadores, y se producen los movimientos sindicales para exigir mejoras de las condiciones obreras. En 1871 se produce en Paris la revolución de la Comuna.
ESPAÑA HACE 100 AÑOS
El movimiento revolucionario que se genera en 1868, debido a la crisis económica agraria y financiera impone el sufragio universal masculino, la libertad de cultos y la defensa de la soberanía nacional con libertad de prensa y asociación.. El fracaso de la monarquía de Amadeo I de Saboya es seguido de la proclamación de la I Republica Española en 1873, uno de cuyos Presidentes fue Pi y Margall, amigo de D. José Pérez Bernabeu. (3) Las guerras carlistas y el problema cantonal terminaron con este régimen político. La restauración de los Borbones instigada por el conservador Canovas no impidió que el liberalismo español de la época adoptara la Constitución de 1876, en la que aunque había un monarca se garantizaba el sufragio universal, que fue efectivo en 1891.Socialmente el funcionamiento del sistema político se vio dificultado por el caciquismo que controlaba localmente el poder político y obtenía favores del Gobierno. Había movimientos contrarios a esta situación como el regeneracionismo que impulsado entre otros por Joaquín Costa criticaban este estado de cosas. Dentro de esta corriente y del federalismo podemos encontrar ya en Monóvar a D. José Pérez Bernabeu y a nuestro Azorin cuya actividad política esta bien documentada. (3)
La crisis desatada por la perdida de las ultimas colonias puso encima de la mesa una critica feroz de los intelectuales de la generación del 98 contra la falta de soluciones de los políticos a los problemas reales del país.
Ya en el siglo XX el sistema político de la restauración monárquica, conocido como revisionismo tiene que hacer frente a los principales problemas del país: la cuestión religiosa con un peso excesivo de la Iglesia Católica en la vida del España, el nacionalismo, con deseos en varias zonas de España de contar con mayor autonomia, la guerra de Marruecos y sobre todo el problema social con grandes dificultades de los obreros y campesinos para la subsistencia y cuyas protestas comenzaron a canalizar los movimientos socialistas y anarquistas que ya disponían de sus organizaciones como la UGT, CNT etc. El golpe de Estado de Primo de Rivera de 1923 arrastro al no solucionar los problemas de España a la Monarquía en 1930 con la posterior proclamación de la II Republica Española en 1931.
LA MEDICINA EN EL SIGLO XIX
La concepción vitalista de la enfermedad era la regla en la medicina europea al comenzar el siglo XIX, todas las funciones y actividades del cuerpo humano, se consideraba entonces, eran desarrolladas por una fuerza vital que impulsaba todo. Por mantener estos conceptos la medicina había sido rechazada de las ciencias exactas durante mucho tiempo. Los descubrimientos de que las células procedían de otras células (Virchow), abren el campo a la experimentación en los laboratorios de fisiología en los que se empieza a entender el funcionamiento de los tejidos humanos y de los órganos. Esto abre la puerta a la existencia del pensamiento anatomoclinico en el cual se va a buscar en las alteraciones anatómicas de los órganos a nivel macroscópico y microscópico las causas de las enfermedades y sus remedios. Hacia mediados del siglo XIX ya va cobrando fuerza el método fisiopatologico en el cual los trastornos que padecen las células y los tejidos se ven como trastornos de determinados órganos del ser humano que dan signos físicos y síntomas clínicos según cada uno de los órganos y sus funciones alteradas estén afectadas. Esta mentalidad fisiopatologica condujo a ver la enfermedad como algo continuo y mensurable. Los trabajos de Pasteur sobre las fermentaciones en Francia dan lugar al descubrimiento de los microbios como causa de las enfermedades, apareciendo el tercer pilar de la medicina del siglo XIX el método etiopatologico en el cual se valoran las causas de las enfermedades en otros seres ajenos al humano. Ya a mediados del siglo XIX los trabajos de Koch sobre el carbunco y sobre todo el descubrimiento del bacilo causante de la tuberculosis dispara el pensamiento etiopatologico abriendo la puerta al estudio de las enfermedades infecciosas y sus agentes patógenos existentes en el medio ambiente y a los factores externos al ser humano que le llevan a enfermar, entre otros, los relativos a higiene y salubridad de las condiciones de vida y su relación con las enfermedades infecciosas. La impresión que la obra de Pasteur y Koch, contemporáneos de Pérez Bernabeu, produjo en el mundo fue enorme, no solo por su gran interés científico, sino también porque encendió la esperanza de una rápida extinción de las enfermedades infecciosas, que eran tan mortíferas en aquellos tiempos.
Si ha habido una época en que las enfermedades han tenido unos condicionamientos sociales muy intensos esta ha sido el siglo XIX. La Revolución Industrial fue durante ese siglo la gran causante de enfermedades directa o indirectamente atribuibles a motivos de índole histórica y social. El trabajo en fabricas y minas, las obras promovidas por la expansión comercial como los ferrocarriles aumentaron considerablemente los accidentes laborales. Sin embargo fue la miseria de los suburbios industriales la realidad social de mayor importancia pato genética. La mala alimentación, las viviendas insalubres, los barrios mal urbanizados, las jornadas laborales extenuantes, produjeron un aumento de las enfermedades. Entre otros fue el joven Virchow en 1848 quien denuncio en un famoso informe la situación social de los trabajadores del de Silesia..
También existían en aquella época enfermedades habituales de la época como la tisis, las afecciones tificas y exantemáticas, la difteria, malaria, sífilis y en tercer lugar vienen las enfermedades estrictamente epidémicas como la fiebre amarilla, la peste,, la gripe y el colera. Estas enfermedades afectaban sobre todo a los grupos humanos cuyo bajo nivel económico imponla una vida insalubre. A partir de entonces, la higiene social parecía haber puesto un freno definitivo a la propagación del cólera.
Otras ramas de la practica medica que van creciendo en importancia y rigor científico a lo largo del siglo XIX son el empleo terapéutico del agua, así como la aplicación de la química al análisis de las distintas aguas mineromedicinales.
Desde que Pasteur creo el concepto de vacunación se desarrollaron espectacularmente en el mundo las medidas profilácticas de las enfermedades. El progreso de la ciencia y de la técnica en el siglo XIX provoco en los médicos del siglo la ilusión de que se podría erradicar del mundo las enfermedades. En 1905 escribía J: Pagel :»Parece llegado un tiempo en que la medicina se siente llamada a ser la conductora de la Humanidad, no como simple arte de curar, sino en el grande y libre sentido de una ciencia de la vida humana en su totalidad. Otro aspecto importante en la medicina de la época es la situación social del medico ya que desde que la medicina se hace técnica, la sociedad espera de este la curación de las enfermedades, la prevención del enfermar y cierto saber científico acerca de lo que es el hombre y en tanto que conocedor de y técnico de la naturaleza del hombre el medico intentara ser educador de la humanidad y ser redentor de las calamidades. El ilustre medico alemán Virchow escribió»: La medicina es una ciencia social, y la política no es otra cosa que medicina en gran escala». El medico del siglo XIX cubría toda la gama social, desde el altísimo nivel de las ilustres figuras científicas hasta el medico de suburbio y aldea que compartían, aunque con cuello duro y corbata, la áspera vida de las masas populares de la época
Las principales aportaciones del movimiento sanitario de la época son la división definitiva entre higiene publica y privada y la consideración de esta como una concreción individual y familiar de la otra. De este modo se convirtió a la higiene en una rama de la ciencia natural aplicada. (4)
BIBLIOGRAFÍA
(1) Fernández A., Llorens M., Ortega R., y col. : Ciencias Sociales Geografía e Historia. Ed. Vicens Vives Barcelona 1998.
(2) Gombrich E.H.: Breve Historia del Mundo. Ediciones Península. Barcelona 2000
(3) Paya Bernabé J.: D. José Pérez Bernabeu y el federalismo en Monóvar. Revista de Fiestas 1985. Ayuntamiento de Monóvar
(4) Laín Entralgo P.. : Historia de la Medicina Ed. Salvat Barcelona 1978.
EPILOGO
Confío en que el lector habrá podido constatar la estrecha relación entre los datos aportados en el texto del Dr. Pérez Bernabeu, su dedicación a la lucha contra las enfermedades infecciosas y su relación con el medio ambiente, su preocupación por la higiene ( al parecer le llamaban el metxe del aigua) etc. y los más modernos conceptos sobre las enfermedades que había en aquella época así como su disposición a asumir su papel social de medico al servicio de Monóvar. En este sentido cabe también destacar su actitud de rechazo de los vicios imperantes en la sociedad española del momento como el caciquismo etc. Todo ello hijo de su orientación política regeneracionista que como sabemos se plasmo en su actividad al frente del Partido Federalista de Monóvar y que habla de su compromiso ético y político al servicio de su pueblo.
Considero, desde la perspectiva que podemos tener hoy, que la obra de mi ilustre colega es una demostración palpable de la interconexión entre las grandes aportaciones a la medicina realizadas en aquel momento por los grandes sabios universales y su aplicación practica en un pueblo español para beneficio de nuestros antepasados, que engrandece su figura profesional y humana dándole una dimensión excepcional y nos demuestran una vez mas como las grandes ideas de los sabios universales de todos los campos, necesitan posteriormente abnegados trabajadores que las pongan en practica, para que alcancen así su culminación como logros de la humanidad y ese fue el gran merito de D. José Pérez Bernabeu, por lo que merece ser recordado todavía hoy 100 años después de su obra.
Pozuelo (Madrid) a 23 de Marzo de 2001
Enrique Cerdá
DEL EPISTOLARIO ANTONIO MONTORO-JOSÉ CAPILLA, EN TORNO AL LIBRO ¿CÓMO ES AZORÍN?
DEL EPISTOLARIO ANTONIO MONTORO-JOSÉ CAPILLA, EN TORNO AL LIBRO ¿CÓMO ES AZORÍN?
Casi seis años habían transcurrido sin relacionarse Montoro y Capilla. Durante el dramático período de nuestra Guerra Civil y años de la posguerra, a causa de sus respectivas peripecias, estuvieron sin saber el uno del otro. Un día cualquiera, recibe Montoro noticias del amigo, por aquel entonces en libertad condicional después de permanecer más de dos años en prisión. La respuesta de Montoro no se hizo esperar:
La primera carta que escribo dentro ya de 1942, es para usted. Se agolpan en mi cerebro infinidad de ideas, recuerdos, ansias de contar cosas, nostalgias. Pero no hay tiempo para deliquios intelectuales, ni aún sentimentales. La vida es dura, grave. Hay que trabajar mucho y seguir adelante. (3-1-42)
En esa misma carta narra como es su vida en aquel tiempo. Cita sus desplazamientos por ciudades de Castilla y León dedicado a la venta de libros, mercancía que conoce muy bien, como medio para sobrevivir en aquellos días grises, de cartillas de racionamiento y exaltación católico-nacionalista. Son tiempos de dura lucha, sin treguas, y la batalla parece no tener fin. La familia de los Montoro vive en el número 23 de la madrileña calle Ibiza; una vía relativamente moderna, alegre, junto a las frondas del parque del Retiro. En las mismas señas, la mayor de las cuatro hijas de Antonio Montoro, Luisa, se dedica a la docencia con la colaboración de sus oras hermanas. La academia lleva el poético nombre de Colegio Azul y, en ella, se imparten conocimientos a nivel de segunda enseñanza. Esta digna dedicación les permite sacar adelante su economía familiar. En esa época, realizaba yo el servicio militar en El Pardo y, gracias al influyente Bonmati de Codecido, conseguí ser trasladado a Madrid. Guardo un grato recuerdo de mis visitas al domicilio de la familia Montoro. Siempre fui acogido, con afecto, por todos los miembros de la misma. Muchas de mis tardes madrileñas, pasaba el tiempo conversando con Montoro, mejor dicho, escuchando a Montoro, lo cual me complacía enormemente. Era, Montoro, persona de vastos y profundos conocimientos sobre arte y literatura. Lector impenitente, los libros le obsesionaban; estaba al corriente de cuanto se publicaba en aquellos años y, buena parte de su tiempo, lo dedicaba a la lectura y a escribir en verso y en prosa. Como poeta, sus preferencia entre los contemporáneos, se inclinaban por Rubén Darío, Valle-Inclán, los dos Machados, Unamuno y Juan Ramón Jimenez. El grupo de escritores del 98, Gabriel Miró, Marañón y Eugenio D’Ors, formaban la nómina de sus autores favoritos. Desde los años de su juventud, se distinguió Montoro por su profundo conocimiento de la Grecia clásica, circunstancia patente en su pensamiento y en su obra literaria. Alguna tarde, acompañé a Montoro en sus paseos bajo los árboles del retiro, en la hora crespuscular, cuando el parque adquiere matices de estampa vieja. No era infrecuentes que la conversación versara en torno a los días monoveros de su juventud. Monovero por los cuatro costados, manifestaba vivo interés por todo cuanto tenía alguna relación con su pueblo. En una de las misivas dirigidas a mi progenitor, le decía:
Querido amigo Capilla: una viva satisfacción preside estos primeros momentos de comenzar mi escrito. He tenido en casa varias veces a su hijo Julio Antonio, ya tan hombre. Hemos conversado con él de Juliana, de usted, de las cosas de Monóvar y de Elda. Debe comprender que cada vez que percibo un airecillo de Vinalopó, me siento feliz… (1-4-48)
En otra carta comentaba:
Anoche estuvo en casa su hijo; charlamos y aún leí algunas páginas del libro (1). Como no hace más que sonreir, resulta un oyente delicado y respetuoso. Luego salimos a dar un paseo. Está Madrid delicioso…(25-6-48)
Por esas fechas, Montoro, estaba enfrascado en la biografía de su admirado Azorín. Tuve el placer de escuchar alguno de los capítulos del libro de labios del autor y, al finalizar su lectura, pobre de mí, debía de dar mi opinión. El libro llevaría el título de ¿Cómo es Azorín?. Montoro había comentado, con su fiel amigo Peñataro, el deseo de que fuese Capilla quien le prologase el libro. Cuando Montoro se dirige por escrito a mi padre con tal intención, ya estaba éste puesto en antecedentes por Peñataro.
Mi idea, –le escribe a Capilla-, es que usted comente el interés y la importancia literaria de mi obra, escribiendo un prólogo lo extenso que quiera, y una nota biográfica.
El autor del libro tenía escritas y pendientes de publicar su preciosa novela “AGARISTA DE MANTINEA” y su meritoria “POETICA ESPAÑOLA” y, pronto a ser editada por M. Aguilar, “EL ANECDOTARIO DE LA GRECIA CLÁSICA”. Con el tiempo, todas estas obras, se publicarían; era cuestión de constancia y paciencia y paciencia y, estas dos cualidades, formaban parte de la personalidad de Montoro. En torno al libro ¿Cómo es Azorín? y su prólogo, se origina, por esos días, una intensificación de la correspondencia entre Montoro y Capilla:
Creí que era una humorada vuestra lo que me dijo Peñataro de que deseaba de mí un prólogo, mas veo por vuestra carta que es cosa seria (2-4-48)
Mi gran ilusión sería, con el fin de conseguir un conjunto vital, que usted no se conformara sencillamente con el hilván de un prólogo de alabanza. La novedad y el interés brotaría de una polémica de interpretación del “hombre Azorín” entre lo que digo y lo que usted aprueba o rechaza, es decir, enfrentar con mis opiniones, un poco de carácter escueto, las opiniones suyas, seguramente más respetuosas.
He leído y releído ¿Cómo es Azorín? Veo que ponéis más interés en la anécdota que en el análisis. No os quepa duda que será “polémico”, no con vos, sino con cuantos han hecho circular juicios chatos y torcidos sobre la persona y la obra de “Azorín”.
De lo transcrito se desprende que el proleguista es claro y conciso en su juicio sobre el libro. Montoro agradece la sinceridad solicitada, consciente de la autoridad de Capilla en el tema azoriniano. El autor del libro ¿Cómo es Azorín?, no disimula su impaciencia por conocer el texto del prólogo solicitado y, con tal motivo, escribe:
Ya tengo deseos de conocer el prólogo. No enmendaré ni una palabra, diga lo que diga. Pero me agradaría que usted me indicase francamente, si ha encontrado algo en el texto mío que deba suprimirse o modificarse, ya por resultar poco correcto o por agresivo, ni siquiera desenfadado. (16-6-48)
El propósito del autor es entregar su obra a la editorial Biblioteca Nueva, dada su antigua relación personal con Ruiz Castillo, editor de Azorín y Gabriel Miró. No se deja esperar la respuesta de Capilla que le envía junto al prólogo solicitado: En temor que no os satisfaga el prólogo que os he escrito. He procurado no citar a casi nadie de cuantos han escrito y escriben sobre el maestro. Entre líneas leerá el lector inteligente más de lo expreso. En fin, ya me diréis, sineufemismos, vuestra impresión.…..no estimo que debáis modificar nada en vuestro libro, escrito a la ligera, es cierto, pero muy ameno por cuanto contáis de “Azorín” en su cuna. No veo nada indiscreto ni irrespetuoso. Además ya sabéis que Azorín está por encima de elogios y censuras.(19-6-48)
Leído el prólogo destinado a su libro, Montoro le hace al autor la siguiente objeción:
Voy a indicar a usted, con el descaro que me autoirza nuestra vieja amistad, que dicho prólogo puede ser despojado de tres párrafos sin que sufra el conjunto; al revés ganando en total su admirable trabajo. (25-6-48)
A renglón seguido, transcribe la parte del prólogo que, a juicio del autor del libro, deberá suprimirse y es, concretamente, la relativa a la participación de “Azorin” en la actividad política. Montoro quizás, en esta ocasión, pecara algo de escrupuloso. Desde la perspectiva del tiempo, no llegamos a comprender la pequeña mutilación efectuada en el contexto del prólogo del libro ¿Cómo es Azorín?. No todo el extenso epistolario Montoro-Capilla gira en torno a la biografía y su prólogo. En las cartas de los dos escritores hay constantes referencias y comentarios sobre el ambiente y actualidad literaria de la España de posguerra, aislada del Mundo, cociéndose en su propia salsa de infundada megalomanía y a la espera de que el tiempo vuelva las aguas a su cauce. Hablan en sus cartas, los dos viejos amigos, de asuntos familiares y amistades comunes; de acontecimientos culturales y, con alguna frecuencia, sale a relucir el tema de Monóvar. En una de sus cartas, Montoro, dice haber asistido, con una invitación, al estreno de la película EL CAPITAN DE LOYOLA, guión de Bonmati de Codecido y Pemán. Yo vi su proyección y me pareció malísima; un verdadero engendro cinematográfico, fruto de aquellos tiempos.Bonmati de Codecido y Antonio Montoro, escritores y paisanos, se relacionan y, de vez en cuando, se ven en el literario Café Gijón, en el pupularísimo Bar Chicote y en la Gran Peña, donde tiene la tertulia Bonmati. Ambos se intercambian sus obras y noticias del mundillo literario madrileño. Hay, también, en los escritos que se cruzan entre mi padre y Montoro, frecuentes alusiones al entrañable y común amigo Vicente Peñataro, dedicado a los negocios, cuya salud adolece de penosas crisis depresivas que nada bueno vaticinan. Antonio Montoro, poquito a poco, se introduce en los ambientes literarios de Madrid. Asiste a conferencias de su interés y adquiere las novedades literarias que se van publicando. Se muestra disgustado por la acumulación de obras suyas a la espera de ser editadas; quiere darse a conocer y no se arredra ante las dificultades del mundo editorial. Montoro, para darse a conocer, concurre con alguna de sus obras a los concursos literarios de la época: al Nadal, al Miguel de Cervantes, al Aedos, al Arniches y al premio del Círculo de Bellas Artes de Madrid. En ocasiones consigue ser clasificado como finalista y, de este modo, su nombre suena entre los escirtores partícipes en los jurados de los premios. Antonio Montoro logra cierta notoriedad al publicarle Biblioteca Nueva el libro AGARISTA DE MANTINEA, delicada novela de reconstrucción arqueológica, ambientada en la Atenas de la Academia, con Platón y otros grandes filósofos griegos como protagonistas. Azorín felicita, por teléfono, a su paisano Montoro y publica en el ABC -19 de octubre de 1949- un precioso artículo sobre AGARISTA DE MANTINEA.Volvamos al libro ¿Cómo es Azorín?, empantanado desde hace algún tiempo, a la espera de la iniciativa del editor para ser publicado. A Montoro le surgen dudas y se muestra indeciso. No sabe si será oportuno modificar el libro en extensión y contenido. Sobre tales dudas, mi padre advierte al autor del libro:
Mi opinión, sin autoridad, como mía, es que el original ¿Cómo es Azorín? debéis publicarlo tal como lo tenéis escrito. No os aconsejo que lo rehagáis, ni menos que lo hinchéis. Sino os satisface, quemarlo y escribir otro. Ahora bien, sabed que tiene interés, por lo circunstanciado, íntimo y anecdótico. (17-6-49)
Más adelante, prosigue:
Escribir una obra perfecta de “Azorín” es empresa ardua y costosa, es decir que requiere mucho estudio, trabajo y tiempo. Verdaderamente se ha escrito mucho sobre él, pero apenas se ha profundizado en el significado de la magna y excepcional obra de este escritor. Modestia aparte, nadie le ha estudiado como yo, que le vengo siguiendo con constancia, fervor y sacrificio desde hace más de treinta años. Si yo tropezase con un editor romántico, que me “fletase”, llevaría a cabo mi obra, para la cual solamente me falta poderme enajenar durante algún tiempo de toda preocupación y afán cotidiano y así polarizarme en esta tarea.
Como las dudas del autor de ¿Cómo es Azorín? no parecen disiparse y sigue con sus indecisiones respecto al libro, mi padre vuelve a exponer su opinión respecto a la obra biográfica de Montoro:
No sé porqué me temo que no publiquéis ya este libro. Acusáis en vuestra última carta temores y escrúpulos a mi juicio infundados. Ni con la publicación os jugáis vuestra condición de intelectual, ni vuestra sensatez, ni vuestra ecuanimidad. Nada tiene el texto de incorrecto ni pretencioso. Es un ensayo biográfico ameno y sin trascendencia, quiero decir que nada ha de afectar el concepto y prestigio literarios de Azorín, cuando con tanta gravedad se escribe el maestro, bien es tener unas páginas aristofánicas o familiares. Tened la seguridad de que cualquier editorial aceptará el original con mil amores. Y, Azorín, en su fuero interno, celebrará el “chau-chau- sobre su vida y su obra.” (3-11-49)
En una entrevista de Montoro con su ilustre paisano “Azorín” le habla a éste del libro ¿Cómo es Azorín? y le participa que llevará el prólogo de José Capilla. El comentario del autor de “Castilla” es el siguiente: “Capilla es un amigo de muy finas atenciones”.No tenemos más remedio que dar un salto en el tiempo a fin de evitar, en la medida de lo posible, que este escrito mío resulte prolijo en demasía, y nos trasladamos al año 1953. Habían transcurrido, aproximadamente, tres años desde la dramática muerte del común y entrañable amigo Vicente Peñataro:
“De nuestro grupo monovero, ya mermado por la “Descarnada” ¿quién seguirá al amigo que nos ha dejado”.
Muerto Peñataro, quedó roto, para siempre, el trío de amigos íntimos, cuyo origen se remonta a los años felices de su juventud en Monóvar.Por fin, después de cinco años de espera, se va a publicar ¿Cómo es Azorín? Será Biblioteca Nueva, cumpliéndose así el deseo de su autor, quien lo edite. Otra vez y, dada el tiempo trascurrido, propone Montoro a mi padre, si éste lo considera oportuno, el efectuara alguna modificación en el prólogo.
Vamos a ver si por fin -le expone Capilla- a primeros de abril se publica su libro ¿Cómo es Azorín?, según me dice que le ha prometido la Biblioteca Nueva. ¿Está ya corrigiendo las pruebas? Ahora, al cabo de cinco años de haberlo escrito, he releído mi prólogo y, la verdad, creo que lo mejor es dejarlo como está, no vayamos a empeorarlo con modificaciones o añadiduras. Me disgusta por la forma, no por la esencia del mismo. Es un fenómeno que me sucede siempre que releo algo mío: no me agrada, por estima que de nuevo lo haría, sino bien, mejor. Dejémosle pues así”.(9-3-53)
Dice Montoro, por esas fechas, que al parecer, Azorín está interesado por su libro y ha entregado dos o tres fotografías de Monóvar al editor para ilustrar el texto. También comunica a mi padre su proyecto de escribir un libro biográfico sobre el querido escritor Gabriel Miró. Hasta entonces, según Montoro, sólo se conoce la biografía escrita por el alicantino José Guardiola Ortiz y de eso hace muchos años.Por correo, recibe mi padre el ejemplar, dedicado por el autor, del libro ¿Cómo es Azorín? y, con dicho motivo, le escribe:
Me pareció largo el contenido del original; en cambio, ahora, editado, me ha resultado de breve lectura. De acuerdo en que se refiere más al hombre, en su conducta, que al escritor en su arte, lo que hace que se lea con interés e incite a la polémica, pues el hombre que hay en Azorín es su talón de aquiles.” (27-5-53)
El maestro Azorín que, como era natural, había recibido el libro dejado por Montoro en la portería de su domicilio, le envía una cariñosa misiva:
Querido Montoro: Muchísimas gracias. Ha hecho usted un libro agudo, ameno, circunstanciado. Lo leo con delectación y revivo, en sus páginas, los pretéritos días de nuestra ciudad, de suaves perspectivas, cercana al claro y eterno -eterno en la civilización- Mediterráneo. Cordialísimo saludo. Azorín
Estas frases elogiosas de Azorín, llenan de satisfacción al autor del libro. Es la mejor recompensa al esfuerzo y dedicación que ha supuesto la elaboración de este ensayo biográfico. En su pueblo, Monóvar, el libro tuvo muy buena acogida entre la intelectualidad local. Mi padre consideró un éxito la venta de una docena de ejemplares de ¿Cómo es Azorín? en la “ciudad apacible”. Los mal intencionados aseguraban que el erudito Marcolán (Silvestre Verdú) y el biógrafo del Azorín doméstico, Pepe Alfonso, habían leído, de prestado, el libro de Montoro. En los periódicos y en alguna revista literaria, se publicaron críticas y reseñas favorables al libro ¿Cómo es Azorín?. Montoro, como sucede a todos los seres humanos, acusa el paso del tiempo; ya ha cruzado la barrera de los sesenta y, su corazón, le juega una mala pasada: ha de vigilar su salud. Pero es, precisamente, a estas alturas de su vida, cuando le es dable saborear las mieles del éxito. Viaja a Holanda y realiza uno de sus grandes deseos: conocer Grecia. Escribe, en las páginas del diario ABC, sobre sus experiencias en el país de los tulipanes y de sus grandes pintores. En este mismo diario, rinde con su pluma un homenaje al gran clínico, excelente escritor y notable historiador, don Gregorio Marañón y, también, lo hace con Góngora en la celebración del IV centenario de su nacimiento. Pese a las limitaciones que le impone su corazón enfermo, Montoro lee y escribe hasta donde su salud se lo permite. Una vez publicado el libro ¿Cómo es Azorín?, la relación epistolar entre ambos amigos se hace más espaciada, pero no cesa. Murió mi padre en Barcelona, días antes de iniciarse la primavera de 1963; dos años más tarde, falleció Montoro en Madrid. Ha quedado, como testimonio vivo de aquella íntima relación personal, un extenso epistolario rico en contenido (2). En él queda plasmada la personalidad de ambos, su ideario, su mundo, sus inquietudes y, sobre todo, queda patente el respeto mutuo que siempre mantuvieron en su dilatada relación. Antonio Montoro es, a mi entender, después del maestro Azorín, el escritor monovero más prolífico y culto. Es de lamentar que en su Monóvar no le hayan dedicado la atención debida. La última de las cartas de Montoro, carta de pésame dirigida a mi madre, comenzaba así:
Estimada amiga: ya sabe usted como quería yo a Pepe…
NOTAS:
(1) Se refiere Montoro a su libro ¿Cómo es Azorín?.
(2) El epistoriario Antonio Montoro-José Capilla consta de 92 cartas.
Julio Capilla Bellot
Les publicacions periòdiques a Monòver
Les publicacions periòdiques a Monòver
El Termómetro: periódico semanal, científico y de intereses materiales. Núm. 1(10 oct.,1886)- núm. 24 (20 mar., 1887). Primer periòdic de Monòver. Fundat pel metge José Pérez Bernabeu. L’administrador era Ramon Gimeno Rico i van col·laborar Leandro Limorti Gómez, Antonio Alfonso Prats, Ciro Pérez Ferrer, Calixto Verdú García i Sixto Pina, i des de Madrid, Agapito Ochoa Albert i A. Tortosa Vidal, probablement veïns del Pinós perquè escriuen nostàlgicament sobre aquest poble.La redacció i administració es trobava al carrer Major, 21. Primerament s’imprimia en Alacant, en la Imprenta de Bernardo Samper,al carrer Santos Médicos, 2. Aquest impressor deu establir-se a Monóver, perquè des del núm. 6, el lloc d’impressió es troba al carrer Colecta, 3, passant després al carrer Major, 123. El setmanari consistia en dos fulles de 44x31cm, de les quals la segona era únicament per a la publicitat. En la fulla de portada, a més dues seccions fixes : Revista de vinos i Crónica local. El preu del exemplar era de 10 cèntims, però la suscripció mensual costava 1,75ptas. La redacció admitia llibres dels quals oferia fer la ressenya gratuïtament. El dijous, 25 de novembre de 1886 va sortir un número extraordinari amb motiu de la fira d’una fulla només.
El Diario de Monóvar : periódico de noticias e intereses locales. Núm. 1 (1, abr. 1887)-núm. 18 (23, abr. 1887) . Tan sols onze dies després de la desaparició del Temómetro, el 1 d’abril de 1887 va aparèixer l’única publicació amb vocació de diari de la història de Monòver. En teoria tenia que eixir tots els dies però sembla que no va ser així, i no va durar ni un mes. El 23 d’abril va eixir l’últim número. No consta qui fou el director ni el consell de redacció, però tal i com explica José Payá (Revista de Festes 1986) és molt probable que fora el mateix José Pérez Bernabeu. A més a més, té igual preu que el seu predecessor, i l’adreça de l’administració així com la impremta el publica són les mateixes que l’esmentat periòdic. El format era de 44×31 cm. i tan sols tenia una fulla (2 pàgines), la última per a la publicitat. A la primera fulla, a més de la capçalera, dos seccions fixes: : Sección de noticias, on es troben notícies barrejades del poble i d’altres localitats, i la secció Ultima hora, on s’insertaven una sèrie de notícies donades per la anomenada Agencia madrileña, i que eren rebudes a l’administració del periòdic per telegrama.
El Terremoto. (1897) Setmanari, va durar uns mesos.
El Monovarense. De periodicitat quincenal va durar tan sols uns mesos.
El Eco de Monóvar. Setmanari, va durar dos o tres anys.
Monóvar Alegre. Sols va publicar un número.
La luz de Monóvar. Setmanari sols va publicar un número.
El neutral. Setmanari, va durar uns mesos.
Redención. Setmanari, va durar uns mesos.
El Loro. Setmanari bilingüe, va durar uns mesos.
El Monovarense. Setmanari, va durar uns mesos.
El Relámpago. Setmanari, va durar uns mesos.
El Pueblo (1901-19015). Setmanari, va començar a l’any 1900 dirigit per Joaquim Amo amb l’ajuda de Ramón i Amancio Martínez Ruiz. Sens dubte el més important dels setmanaris monovers on van apareixer els treballs en valencià que sota el seudònim de Canyís van popularitzar Amo i Amancio. Es va deixar d’editar per la mort del seu director i ànima mater Joaquim Amo.
El Cimbalillo. (1901) Setmanari. Va durar tan sols un mes.
El Regional : Semanario liberal-conservador (1911). Es presentava com a «Defensor de los intereses morales y materiales del distrito de Monóvar». Tenia la redacció al carrer Bohuero, 20, mentre que la administració apareix localitzada al carrer Major, 55. El format era de 39×28 cm.i constava de dues fulles (4 pàgines). Les dades han estat recollides del núm. 5 amb data del 15 d’octubre de 1911, encara que a l’original s’aprecia una errada en la data apareixen l’any 1191.
Monóvar (1915). Setmanari dirigit per Vicente Peñataro. Es presentava com a «Indepediente, literario y de Noticias» Els seus col·laboradors habituals van ser Antonio Montoro, Silvestre Verdú «Marcolan», Remedios Picó, Luis Albert «Luveral», José Capilla «L. Giaco», Paulino Verdú Verdú.
El Cronista (1916). Fundat per José Villalta Nebleza tenia la seua seu al carrer Luís Martí, 14. En la capçalera deia «Revista de información regional». De caràcter conservador. Es va imprimir a l’impremta de Manuel Vidal, excepte alguns núm. que va imprimir Juan Sansano al carrer Mossèn Joan, 4(avui Queremón Alfonso). Va incloure una secció en valencià titulada «En Broma» signada per «Pere Chepa». Tenim constància de 40 números. L’últim va eixir el 11 de març de 1917.
El Sembrador (1916). Fundat per Juan Sansano Benisa tenia la seu al carrer Mossèn Joan, 4. S’autotitulava «semanario imparcial» De pensament lliberal. Sembla que arribà a 69 núm.
Los Pueblos (1922) Dirigit per Juan Sansano Benisa. Tenia la redacció al carrer Yedra, 5
Renovación (1925) Dirigit per José Tarí i Pascual Carrasco.
Trabajo (1926) Setmanari del Partit Socialista va estar dirigit per Ramón Morán fins setembre de 1933 que va assumir la direcció Juan Berenguer, fins aquell moment el redactor en cap. Tenim constància de que van arribar al núm. 151 (maig de 1934). A sota de la capçalera es definia com «Semanario socialista de doctrina, literaratura y noticias. Defensor de la clase trabajadora y de los intereses del pueblo» Es va imprimir en Novelda, primer en l’Impremta Sucesor de viuda de Cantó i més tard en impremta José Vidal de Novelda.
La Cháchara. Setmanari dirigit per José Alfonso.
Democracia: órgano del partido republicano radical (1932).Setmanari d’aparició els dissabtes. Periòdic de 2 fulles (4 pàgines) l’ultima pàgina de les quals era per a publicitat. El seu director era José Alfonso. La redacció i administració es trovaven al carrer Major, 146 i s’imprimia a la imprenta de Manuel Vidal. El preu del exemplar era de 15 cèntims, però la suscripció mensual costava a Monòver 0’60 ptes, mentre que la subscripció trimestral fóra del poble era de 2’50 ptes. Els números anteriors es venien a 25 cts.
Acero (1936) El primer director va ser Juan Antonio Miralles Carrasco i després per Francisco Deltell Martínez. Publicacions de la Juventud Socialista Unificada. «Se edita cuando sea necesario». Aquest periòdic es va imprimir en la impremta Manuel Vidal fins novembre del 36. Després d’incautar-se del taller, van posar un peu d’impremta que deia Imprenta Popular.
Cruzada (1946)Periòdic de la Falange a Monòver. «Centúria Matías Giménez». Va durar 12 núm. des de 12 de octubre de 1946 al 20 de abril 1947. El va dirigir José Vidal Iborra i contava amb col·laboradors com José Alfonso, Antonio Alfonso, i altres com Manuel Vidal o Gregorio Martínez que signaven amb pseudònims com Stop o Lear. S’imprimia en la impremta Vda. de Manuel Vidal.
La Fulla del Poble. Publicació dels anys 70 amb articles de Joan Serrano, Demetrio Mallebrera, etc.
El Veïnat: Butlletí municipal editat per l’Ajuntament de Monòver. Va comença en l’any 1979.
Ibañez Escolano, Josefa
Ara fa vint anys
Ara fa vint anys
Ara fa vint anys que tinc vint anys, també fa vint anys que es va publicar el primer número del Veïnat. Encara recorde quan a finals d’Abril de 1979 vaig anar amb Joan Serrano a Elx a una impremta que havia per la part alta de la ciutat que es deia Durà a replegar els exemplars del número 0. Els vam dur amb el meu flamant 127 i els van descarregar en l’Ajuntament a boqueta nit. Estranyament plovia a cànters. Sota la atenta e inquisidora mirada del cap de la Policia Municipal, vam entrar els feixos de periòdics en la recepció. Sols feia uns mesos que armats amb un esprai negre i una trepa que havia fabricat Ramon Molina, li van fer dos pintades ben boniques a plena llum del dia en la façana del Palau Municipal que deien «Plaça la Sala». En aquells dies encara presidia la sinistra placa grisa de «plaza del Caudillo» que avui en dia es conserva al Museu d’Arts i oficis. De sobra sabia aquell bravucó qui érem nosaltres i a que ens dedicaven feia quatre dies. Encara no he oblidat l’actitud amenaçadora d’aquell personatge. No m’estranya que els seus subordinats l’anomenaren molt descriptivament «Juan Lo Mato» sembla que sempre tenia la següent frase a la boca: !!!A ese lo mato yo!!!
Eren altres temps i altres circumstàncies. La relació entre les persones que fan ver aquells primers papers amb una barreja d’il·lusió i ingenuïtat eren molt diferents a les d’ara. Abondava el voluntarisme desinteressat, les ganes de canviar les coses i sobretot de subvertir l’ordre establert.
Recorde aquells primers Veïnats de tamany desmesurat. Al primer núm., en la primera portada, vaig publicar la primera foto de ma vida, les portes de l’Ajuntament que jo havia retratat dies abans amb la Contax, la mateixa màquina que encara gaste ara. També un menut anunci de la bodega que mon pare va accedir a insertar. Dins també havia més publicitat, Peiró promocionava uns pisos i Carlos Tortosa els marbres i granits. Un dibuix genial d’Enrique Vidal que representava un home llegint el periòdic a l’excusat ens convidava a visitar el magatzem de manises D’Donna. Un article del senador socialista Bevià explicava el significat del 25 d’abril i la pèrdua dels furs en la batalla d’Almansa. «Quan el mal ve d’Almansa a tots alcança» deien els valencians supervivents de la desfeta. «El mal s’aguanta» afegiria jo, a la vista de la situació actual.
Després seguiren molts més, alguns de ben divertits com la carta del jove Juanjo Alcaraz titulada «La Rondalla: Bacteria Nociva para los Coros i Danzas» en la qual l’autor es despatxava a gust amb els dirigents de la Rondalla i apuntava ja un gran estil àcid e incisiu.
Em vaig divertir molt fent fotos per al Veïnat. Una vegada vaig muntar a Santa Bàrbara a retratar a l’oncle Cavallero. Era el més exagerat -per no dir mentiròs- de Monòver. Em va recitar un repertori clàssic de fantasies. Destacaria aquella ben coneguda que sempre contava: «Havia tanta gent en la plaça de bous d’Alacant que van tindre que posar una filà de cadires dins del ruedo».
Van passar els anys i el Veïnat va creuar el temps amb dalts i baixos. El van dirigir diverses persones de diferents criteris e ideologies. Va servir com a vehicle d’expressió lliure i també va patir la censura i la manipulació. Però amb les penes i les glòries, imposades per les pròpies misèries humanes, el Veïnat a resistit tot aquest temps coincident amb la democràcia. Sols per això mereix un respecte i una estima. Parle per mi i supose que també pels altres que ara col·laborem quan dic que no és el millor periòdic del món, però és el nostre. Si tinc la fortuna de viure vint anys més m’agradaria molt poder escriure alguna cosa al Veïnat. De paper o electrònic valdrà la pena.
Rafael Poveda
Una carta de Tonico Navarro Rafael Poveda i Bernabé
Una carta de Tonico Navarro
Rafael Poveda i Bernabé
A la família Navarro que ha conservat
amb dignitat la memòria de Tonico.
Ara fa trenta anys de la mort de Tonico Navarro. Va nàixer a Monòver el 25 de febrer de 1912, fill dels monovers Vicent Navarro i Virtudes Marhuenda, va ser batejat pels seus familiars Enrique Garcia i Casta Navarro. Aquesta última amb el nom propi que li donà a ell i els seus el sobrenom Casta. Era d’ofici sabater i com la majoria de la seua generació va ser un autodidacte. Mirant els llibres que conserven els seus hereus vaig trobar un bon assortit d’autors de la generació del 98, novel·listes russos, francesos i també anarquistes. En el context dels anys trenta, es va afiliar a la Falange després de la mort de Calvo Sotelo. Era amic dels germans Caneu, sobretot de Tito Martínez Limorti amb el qual tocava en la banda de música. Més tard es va casar amb Concha Valera propietària d’un forn en el carrer Sant Joan. El 8 d’abril de 1939 esdevingué el primer alcalde de la postguerra, i va cessar el juny de 1941, i l’octubre del mateix any, tornà a la Sala com a primer tinent d’alcalde amb Carlos Tortosa.
Mon pare, tercer clarinet en «La Artística», tenia a Tonico en bona estima i em contava que quan el feren alcalde es va crear la disjuntiva de si aquest havia de presidir la processó o tocar en la banda. Finalment, ell mateix, va decidir que havia d’eixir de músic, i a algunes persones que li recriminaren eixa decisió els va contestar amb certa ironia:
«Portar la vara d’alcalde ho pot fer qualsevol, però tocar la flauta no»,
mostrant així quin càrrec li mereixia més importància i el gran amor que sentia per la música i, particularment, per «La Artística». La seua ideologia no li va impedir de relacionar-se i de formar-se musicalment amb un republicà lliurepensador més bé d’esquerres, com era el mestre xativí Daniel de Nueda i Llisiona, el qual tots el joves músics quasi idolatraven. Tant és així que va deixar un gran record a Monòver pel seu tarannà obert i la gran influència que va tenir sobre diverses generacions de músics. Tonico va morir en 1967 ara fa trenta anys.
Fa uns dies ma mare em va donar alguns papers més del seu arxiu. Entre els documents vaig trobar una carta, datada a València el 1954, escrita a màquina per Tonico Navarro. La carta, de la mateixa manera que una altra que tinc de J. Capilla Beltrán, absent també de Monòver, està adreçada a mon pare per a ser llegida en el «sopar del duro», que era com anomenaven les vetllades literàries del Rolde.
L’interès d’aquesta carta, a banda dels comentaris històrics sobre fets o persones diverses és, sens dubte, el fet d’estar escrita en valencià. Segons em contava mon pare, i per notícies arreplegades més tard de roldistes encara vius, l’idioma d’ús col·loquial dels assistents era el valencià, però la llengua escrita i d’ús literari era el castellà.
Les col·laboracions amb el Rolde eren majoritàriament literàries i pictòriques. També la música ocupava una bona part de la temàtica d’aquelles tertúlies. Tal com m’explicava Pepe Artiaga, al Rolde no es parlava ni de política ni de religió. Aquesta autocensura inicial sembla que no va incomodar els membres diversos d’aquell cercle il·lustrat, i setmana rere setmana s’hi ajuntaven per a aportar un toc de color en la grisa immensitat dels temps que corrien. Tonico, amb les seues vivències, hi aportà els seus grans coneixements musicals.
Amb l’objecte de contribuir a una millor comprensió de l’ambient cultural del Monòver dels anys cinquanta, transcric l’esmentada carta de 1954, escrita per Tonico Navarro i adreçada a Salvador Poveda Luz. Confiem que aquest tipus de documentació vaja publicant-se, perquè estic segur que això ens permetrà tenir un millor coneixement del nostre passat.
En el moment de transcriure el document, he respectat en tot moment l’ortografia de l’autor, i només hi he regularitzat l’ús de l’accent, de les majúscules i minúscules, i he desfet les aglutinacions mitjançant bé l’ús de l’apòstrof, bé l’ús del guionet.
«A Salvador Poveda per a ser llegida en el Rolde
València a 10 de desembre de 1954
Amics del Rolde Literari:
Bona nit: Com de costum seguim el mestre i jo pasechant totes les nits, después de sopar, per els carrés de València. Anit estiguérem en els Viveros, en casa del chardiner machor per a pasar una obra que teníem presa en cinta magnetofònica; mos acompañà el mestre ruso, pa que mos donara la sehua opinió del obra. La nit font molt entrentegua i se chitàrem a les tres del matí.
Però lo que me pasà anit fon ya definitiu. Daniel me portà una obra de un escritor castellonense, publicà en el trenta-nau per els peixcaós de Castelló de la Plana. Rigueu-se vosatros de Azorín y de tots els estilistes del castellà, no llechireu atra cosa com esta quan vo la envie. Yo acabí malalt, me fea mal el feche y el riñó, y casi em pug adormí en tota la nit. El títul de la obra és «Elenco y Obra del Unísono».
Atra cosa: vos envie dos semblanses per a que es desifreu. Yo crec que estan clares. Diu la primera:
Te un tic nerviós al mirar
però pot sentir-se ufano,
que quant s’asenta al piano
es pot dir que el fa parlar
i val molt pa acompañar…
Que li pregunten a Iniesta¡
Una activitat és esta
de la que ell no està content…
Millor que el vera la chent
com a director de orquesta.
Atra
De bona presentasió,
alt i prim, de tipo fi,
sap tocar el violí
en cualitat i emosió
Seria hui un «Jaques Thibaud»
si la agradara estudiar,
però preferix chuar,
entre els chocs que estan en ús
li fastidia sols el «mus»
però se’l té que tragar.
Tindreu que reconeixe que esta faseta que yo estic arreplegant dels músics valencians és nova per a vosatros, deveu apuntar-me eixe tanto, pues el tinc ben mereixcut, per a que vegau que me ocupe von posaré un atre en el que, lo mateix el autor que el retratat, moriren ya. El autor és el mestre Asensi, el retratat el mestre Sosa, autor del pasodoble «Lo cant del valencià», que en honor de la veritat devia de ser «Lo cant de l’alacantí», pues el tema és de mosatros.
Diu aixina:
Molt xicotet,
molt cuc,
en cuan puga t’a fotut.
També vos achunte un programa dels conserts que esta semana que ve se donaran en Villa-nova de Castelló. Pa el dia catorse estic invitat yo i el director ruso, però yo no puc anar perquè el treball no u permitix. Pau per hui, amics, que tingau bona sopa esta nit y que tingau també bon tema per a discutir, perquè lo que toca a ganetes de menchar crec que el Señó velarà per tochs i les conservarem.
Bona nit a tochs.
Tonico Navarro
[Pd ] Ches, se me olvidava di-vos que en el periòdic Levante vach llechir que el Coro de Danses de Munove se avia clasificad en primer lloc. Me portà el periòdic Eduardo, y en este motiu se estigué parlant tota la nit del folclore monovero, que lo mateix Gomis que Daniel tenen molt estudiat. Daniel mos cantà la «jota monovera» que segons ell és la cansó que els hòmens canten quan estan en la hera batén. Li va sacà un gran partid a la dichosa melodia, que als demés els va agradà molt.
Dos semblanses més que en este moment m’anrecorde. La primera és de Pepe Alonso, profesor del Conservatori de piano i fabricant de les màquines de escriure «Regia», home campechano i de un humor que dóna envecha; la segon és de Benlloch, el mestre espesialisat en solfeo.
Sr. Pepe Alonso
Te més dinés que un torero
que els guañà fen aigua en vi
en els tems de guerra, y hui
se dedica a maquinero;
en octubre és pardalero
però mai a casat rés…
per no gastar-se dinés
no ha vollgut comprar chiquets
i s’apaña en dos gosets
que els cuida a cos de marqués.
Sr. Benlloch
Diu que és mestre de solfeo
però no li fasen cas,
no sap ni dur un compàs,
i està més sort que «Morfeo»
i no més llichs el T.B.O.
Cuan se organisa un sopar
a escote no pot entrar
per que se trau masa part
y mentres el queda fart
fa als comensals dechunar
Quan em vaig adreçar a la família Navarro, concretament a Reme, perquè em donara una bona foto de Tonico, em va ensenyar d’entremig dels llibres heretats de son pare un llibret menut manuscrit Titulat «Libro de Oro. El Tornillo«. El contingut són onze poemes de deu versos escrits en valencià i dedicats a diferents músics i que copie a continuació.
Sr. Martínez
És el Dandy de la Peña,
y entre cares y barates
te un arsenal de corbates,
però que no les enseña;
és un mortal, que s’empeña
en viurer més de sent añs,
y degut als desengañs,
fa poca lliga en les dones
perquè no en troba de bones
¡Y és que els gusts son tan estrañs!
Sr. C. Goerlich
Als que poden menchar
pasa el temps fent-los dentetes,
però com guaña pesetes
tot se li pot perdonar;
en l’afisió de casar
no en tomba tres dalt d’un burro,
pués s’encontra en un apuro
en la escopeta a la cara
perquè may se li dispara…
y és que no lleva el seguro.
Sr. Forteza
Un ingeniero templat
amable y condesendent,
però te un inconvenient
que està molt enamorat.
La dona el te trastornat,
hia que vorer al pobret
quant le ensén el sigarret;
y és que el amor tot eu pot
igual t’afona en un clot
com te pucha a un Micalet.
Sr. J. Goerlich
Del President, ni parlar
per que és la alta jerarquia
del Tornillo, y sentiria
que es poguera molestar,
pues me te que solventar
la compra de una parsela,
y si no vaig en cautela
pot enfadar-se en rahó
y es pedria la ocasió
de fer una francachela.
Sr. Balaguer
Des de el regal de Malena
que no se li ha vist el pèl,
y és que ya no te la mel
de la Polaca colmena,
cuant pensa en ella la pena
que te, no el deixa alenar
y no la pot olvidar;
però el mal d’esta cuestió
és el que en esta ocasió
s’olvida hasta de pagar.
Sr. Barrera
Te el valor reconegut,
pués a pesar de la edat
ha fet el enamorat
lo millor que ha pogut
y al fi no hi ha res perdut
al acabar en be l’obra
perque la chent sap de sobra
que despues de ben pensat,
ell no s’havera casat
si no se li mor la sogra.
Sr. Daniel De Nueda
Director de bona fusta,
tan franch y tan expansiu
que tot lo que sap eu diu
y la fama que te és chusta,
ni el pentagrama li asusta
«porque no hay otro como él»
y aunque li dihuen Daniel
per la careta que fa,
en la batuta en la ma,
li pareix a Stan Laurel.
Gomis
Mentres no toca el fagot
sempre te el puro en la boca,
és home que no es sofoca
y pren cafè perquè pot,
te fama de tranquilot
com a cuentista és de talla,
la metàfora avasalla,
y diu les coses tan clares
que asusta moltes vegaes
perquè s’en ix de la ralla.
Sr. Pérez
És alegre y expansiu
les coses sinse fecasia
a vegaes li fan gràsia
perquè de no res se riu;
hia qui al vorel riures diu
per les contorsions que fa,
que un dia se quedarà
com el còmic de Benisa
que fent tant «La Carcallà»
que per fi es morí de risa.
Sr. Granero
Ell és viudo y com a tal
digué de tots els afectes,
aunque en tocant a defectes
dihuen que no està tan mal,
segons la veu cheneral
no envecha al resient casat,
pues s’encontra tan templat
que si el posarem proba
com qui la busca la troba
ne trobaria un grapat.
Cuadro de regalo
Falten a esta colecsió
la parella de Sor y Oca;
pues si el segon és un soca
el primer no te perdó.
Autor de la importació
del tornillo americà,
¿Quin informe donarà
quant escriga a l’Argentina?
¡Un tio que ha fet fuchina
deixant-mos en la estacà!
Prau
Un afer tèrbol al Monòver del segle XVIII: El robatori ocorregut a la casa de Felícia Ruiz, avantpassada d’Azorín. Consol Payà i Amat Rafael Poveda i Bernabé
Un afer tèrbol al Monòver del segle XVIII: El robatori ocorregut a la casa de Felícia Ruiz, avantpassada d’Azorín.
Consol Payà i Amat
Rafael Poveda i Bernabé
A l’arxiu històric de la nostra parròquia, amb la signatura 233-56, es troba part d’un procés instruït en la Cúria Episcopal d’Oriola entre un dels preveres de l’església, Josep Ruiz1, avantpassat d’Azorín, i un frare del Convent de Caputxins de Monòver, fra Salvador d’Asp.
L’objecte d’aquest procés no és altre que el robatori de diners ocorregut a casa de Felícia Ruiz2– en l’actualitat Casa-Museu Azorín-, tia de Josep, i una de les dones més riques del poble, la qual és hereva d’un gran patrimoni ja que, a més de ser fadrina, és l’única supervivent dels set fills del matrimoni entre Tomàs Ruiz3 i Felícia Miralles, dels quals tan sols un és casat i la resta són fadrins4.
El doctor Josep Ruiz es querella davant fra Atanasi de Múrcia, pare provincial dels frares menors de sant Francesc, contra un predicador del convent de Monòver, fra Salvador d’Asp, al qual acusa d’haver robat diners de casa de sa tia, Felícia.
Fra Atanasi ordena que es faça una investigació de la qual resulta innocent l’acusat i remet el resultat a la Cúria d’Oriola perquè allí prengueren mesures respecte de Josep Ruiz, la qual cosa no hi va tindre efecte.
En l’any 1761 el doctor Ruiz reinicia els tràmits de la querella, per a la qual cosa el pare provincial ordena a fra Benet de Bocairent, guardià del convent de Monòver, que siga el representant de l’orde en la causa seguida a Oriola, nomenant-lo comissari d’aquesta i advocat defensor de fra Salvador, al qual la pròpia orde considera innocent, i per tant, el fet més important davant la Cúria consisteix en netejar i restaurar el bon nom dels caputxins.
Fra Benet recorre els tràmits fets per Josep Ruiz davant la Cúria i se li autoritza seguir amb la causa i prendre declaracions als testimonis, la qual cosa té lloc al convent de Monòver entre el 26 de Juny i 22 de Juliol de 1761.
Així doncs, la part del procés que ens ocupa és la instrucció del cas, és a dir, l’acte de reobertura de la investigació i els interrogatoris als testimonis, per als quals es nomena a fra Ubald d’Alzira notari apostòlic i actuari en aquestos.
Reconstrucció dels fets
Segons testimoniatge de Tomàs Ruiz i Tortosa5 sa tia el vol millorar en l’herència perquè no considera als altres germans, Ramon6 (rebesavi d’Azorín) i Josep, mereixedors del seu llegat. És per això que necessita algú que intercedesca per ell davant Felícia. Com en la parròquia està de prevere el seu germà Josep no pot contar amb el suport del rector i de la resta de residents ja que, aquestos, si intervingueren, ho farien a favor del seu germà i no d’ell. Per aquest motiu, es dirigeix al Convent de Caputxins i li demana al guardià, fra Benet de Bocairent, que siga ell qui li parle a sa tia, assegurant-li que si ho fa el convent rebrà un almoina de 100 o 200 lliures. Així doncs, és enviat a casa de Felícia Ruiz, fra Salvador d’Asp, el qual esdevé confessor de la senyora i a més a més porta les claus de totes les cambres de la casa -entre elles la famosa cambra dels diners-. Això no deu agradar a la resta dels nebots de Felícia, especialment a Josep, qui veu com el frare esdevé en administrador de la senyora en detriment d’ells. En aquest moment, a les primeries de 1760, és quan es produeix la desaparició dels diners i tothom senyala a fra Salvador d’Asp com a principal sospitós. Els nebots insten a mossèn Pau Cerdà7 perquè cride al frare i li reclame les claus. La qual cosa sols té èxit quan ho fa la màxima autoritat eclesiàstica local Tomàs Pérez i Guerau8. La notícia crea un gran aldarull entre la població que veu amb mals ulls als caputxins de tal manera que una criada arriba a dir que tots els que escolten missa amb el frare estan en pecat mortal perquè és un lladre. També el 13 d’abril del mateix any quan fra Salvador de Teruel recapta almoina a Elda a casa de Tomàs Ruiz la seua dona el despatxa de mala manera tot dient-li que li han furtat els seus diners.
Altres testimonis, però, apunten al contrari, perquè segons testimoni de Miquel Nebleza, Pablo Jover «El Maltès» havia tret els diners de casa de Felicia i els havia dipositat a casa de Ramon Ruiz. A més a més Felip Brotons assegura a Andrés Martí que Josep Ruiz ha canviat diners a casa seua i en altres llocs.
Conclusió.
De tots és sabut la importància de la família Ruiz a Monòver- que començà amb Pere Ruiz9, avi de Felícia, el qual és nomenat familiar de la Inquisició en 1656- ocupant tots els àmbits de poder i teixint lligams amb altres famílies poderoses -dels tres germans de Felícia, Pere10és rector de l’església, Ferràn10 és alcalde major i obté «Privilegio de hidalguía» en 170912 i Tomàs13 es casa amb Margarida Tortosa i Valera14, la qual prové de dues famílies amb càrrecs municipals. A més a més una filla d’aquestos últims, Margarida15, es casa amb Felip Brotons16, advocat patrimonial del duc d’Híxar.
Així doncs, no ha d’estranyar que l’herència que li deixaren els seus pares, a més de la que li pertocaria dels seus germans morts, fóra molt quantiosa- i abellidora- i estimulara la cobdícia dels seus nebots que no dubtaren a cercar un cap de turc, -l’infeliç franciscà- a qui culpabilitzar d’allò que probablement havien ordit i comès: el robatori dels diners de sa tia.
No sabem ben bé qui va cometre el furt, el que si sabem és que dos mesos després de fer testament, Felícia Ruiz va revocar les darreres voluntats17 i, en contra de la tradició, no va deixar ni un sou al Convent de Caputxins, i va nomenar marmesors mossèn Pau Cerdà i Ramon Ruiz.
Annex Documental
[1761. Instrucció de la causa penal seguida contra fra Salvador d’Asp davant la Cúria Episcopal d’Oriola, a instàncies dels frares caputxins del convent de Monòver, per a salvaguardar el bon nom de l’orde caputxina. 16 h., in fol. e in 4º de diferent format; cast. i llat. APSJB. 233-56]
Conté:
[f.1r]
[1761, juny, 20. València. Frai Atanasi de Múrcia nomena fra Benet de Bocairent comissari instructor en la causa seguida contra fra Salvador d’Asp.]
Nos Fray Athanassio de Murcia, ex-diffinidor, padre de provincia y ministro provincial de los frayles menores de N.S.P.S. Francisco de la provincia de la sangre de Christo en los Reynos de Valencia y Murcia, orden de Capuchinos, etc. Al padre Fray Benito de Bocayrente, predicador y guardián, salud y paz en el Señor.
Haviéndoseme querellado en tiempo passado el doctor Joseph Ruiz de Monnóvar contra el padre Fray Salvador de Aspe, predicador y residente en nuestro convento de Monnóvar, de haverse apoderado de alguna cantidad de dinero, en ocassión de asistir a una enferma parienta de el dicho doctor Ruiz, hize tomar examen de testigos sobre el hecho en la villa de Monnóvar, como en dichos autos largamente se contiene, de los quales resultaba immune el dicho padre Fray Salvador (como efectivamente lo está) de quanto le imputaba el dicho doctor Ruiz. Y por quanto no tubo el cumplido efecto la diligencia que Yo encargué se practicara en la Curia Episcopal de Orihuela para que por su Superior fuesse advertido el doctor Ruiz, y diesse la[…] ente satisfacción de el perjuizio que resultava al dicho padre […] como también a nuestra Seráfica Religión. Habiendo aora de n[…] dido, que el referido doctor Ruiz practica algunas diligencias ( […] rosas al mencionado Padre Salvador y a nuestro hábito) relativas [a su pri-] mera impostura. Por tanto, mando ha vuestra caridad comparezca ante el ilustrísimo diocessano de Orihuela y su curia para seguir essa causa, hasta que se declare la verdad del hecho, presentando todos aquellos instrumentos que fuessen convenientes, y valiéndose de todos aquellos medios permitidos en Derecho: Para cuyo efecto y sus anexos doy a vuestra caridad toda mi autorida, nombrándole e instituyéndole, como en virtud de las presentes le nombro e instituyo, por mí Comissario para esta causa; a fin de que pueda obrar y hazer todo lo que por Derecho compete ante qualquier tribunal. Y me dará abisso de lo que fuere sucediendo. Dado en nuestro convento de Santa María Magdalena, noviciado de capuchinos de Valencia, en 20 de junio de 1761.
Fray Athanasio de Murcia, ministro provincial. [Rubricado.]
Por mandato de nuestro muy reverendo padre provincial. Fray Joseph de Villena. Provincial Secretario.
[f.2r]
[1761, juny, 4. Oriola. Autorització de Antoni Piña de Villazan a fra Benet de Bocairent per a fer els interrogatoris.]
Orihuela, a 4 de junio de 1761.
Reverendo Padre Guardián, mui señor mío y de toda mi venerazión: en el supuesto de aver vuestra reverendísima recurrido y tenido la respuesta que me dize de el obispo mi señor, desde luego permito en quanto puedo que parezcan a declarar ante vuestra reverendísima sobre el memorial de el doctor Ruiz los eclesiásticos que puedan dezir azerca de su contenido.
Quedo a la disposizión de vuestra reverendísima a quien guarde Dios muchos años etc.
Beso la mano de vuestra reverendísima su atento servidor y afectísimo capellán.
[Rub.] Don Antonio de Piña Villazán.
Reverendo Padre Guardián Fray Benito de Bocairente.
[f.3r]
[1761, juny, 26. Monòver. Nomenament de fra Ubald d’Alzira com actuari en els interrogatoris.]
Yn nomine Domini et gloriossisima Matris ejus, et beatissimi patris nostri Francisci. Amen.
Haec est inquisitio specialis, qua sit a patri fratris Benedicto a Bocayrent concionatore, ex-secretario provinciali et generali Maiorica, guardianoque actuali conventus fratrum minorum sancti Francisci capuccinorum, villa de Monnóvar, sub titulo virginis Maria de Columna, [exercis] D. Josephum Ruiz doctorem et presbiterum, aliosque, si qui fuerint calumniatores patris fratris Salvatoris de Aspe, et si forte alterius hujus communitatis, in materia, et super furium, quod suponitur patratum in domo domina doña Felicia Ruiz, ab ipso doctore Ruiz, dicto patri cumulatum, juxta delacionem factam ab ipso doctore reverendisimo administratore patri fratri Athanasio de Murcia ministro provinciali hujus provincia Valentia, qui dicto patri fratri Benedicto, juxta antecedentem in facie positam epistolam, mandavit super his informationes summi, testes examinari, clausulas acusationis dicti doctoris Ruiz contra dictum patrem presentatas, et alia pro ut de jure fuerint praestari. Acta in conventu villa de Monnovar, anno 1761, die 26, mensis junii.
Cum nobis vissum fuisset, pro maiori causa expeditione actualium assumere, qui omnia in presenti causa actitanda in scriptis redigat, et fideliter accipiat, plurimum de integritate patris fratris Ubaldi de Alzira, confici, ipsum in Nostrum Actualium eligimus. Datum in nostro conventu de Monnovar, die et anno qui supra.
[Rub.] Frater Benedictus a Bocayrent, generalis et comissarius.
Et ego frater Ubaldus Alzirensis, dictam nominationem admito, et fidem, qua in omnibus mei muneris sunt prestare promitto, et legaliter actuare, juro. Datum ut supra.
[Rub.] Frater Ubaldus Alzirensis, actualius.
[f.3v]
[1761, jun., 26- 1761, jul., 22. Monòver. Interrogatoris.]
Testigo 1º [1761, jun., 26. Thomás Ruiz y Tortosa]
En el día 26 del mes de junio de mil setecientos secenta y uno compareció llamado don Thomás Ruiz y Tortosa en la presencia del padre fray Benito de Bocayrente, comisario de esta causa, y aviéndosele pedido y prestado juramento de decir la verdad a quanto se le preguntasse, se le hizieron las preguntas siguientes:
Pregunta 1ª.
Si conoce al padre Salvador de Aspe. Responde que sí.
Pregunta 2ª.
¿Es vuestra merced amigo, o pariente, o enemigo del dicho padre Salvador? Responde que no.
Pregunta 3ª.
¿Vuestra merced estuvo con el dicho padre algún tiempo en casa sus tías? Respondió que sí.
Pregunta 4ª.
¿Vuestra merced vio en todo el dicho tiempo acción alguna de escándalo, mal exemplo, o que desdixera de un buen christiano y religioso? Respondió que aviéndole hecho instancia sus hermanos para que subiesse arriba a dezirle al dicho padre que no rezasse allí sino que se fuera a la calle o al corral y que quando huviesse de subir arriba llevara al declarante a su lado.
Pregunta 5ª
Si essa acción que vio, ¿la tenía por escandalosa, de mal exemplo, y que desdecía de christiano? Respondió que no; pero que era causar sospecha.
Pregunta 6ª.
¿Le vio vuestra merced abrir las arcas de casa la tía? Respondió que no.
Pregunta 7ª.
Y alguna arca sola, ¿se la vio vuestra merced abrir? Respondió que le vio abrir una arca, que estava en el quarto del dinero; pero que la dicha arca no era la del dinero.
Pregunta 8ª.
Si le vio sacar alguna cosa al dicho padre de dicha arca. Respondió que le vio sacar un bote mediano de tabaco.
Pregunta 9ª.
Si sabía si el padre Salvador tenía licencia de la señora doña Felicia para esto. Respondió que no.
Pregunta 10ª.
¿Qué le dixo vuestra merced al dicho padre quando le encontró con el arca abierta? Respondió: «Padre, ¿qué haze usted?», y él con humildad, como él acostumbra, dixo: «Estoy sacando tabaco para la señora».
Pregunta 11ª
Si dixo alguna otra cosa al dicho padre en esta ocasión. Respondió que le dixo: «Ya que estamos aquí, veamos si hay más tabaco».
[f.4r]
Pregunta 12ª.
Si le vio abrir dicha arca, ¿o le encontró ya con el arca abierta? Respondió que le encontró con el arca abierta.
Pregunta 13ª
¿Por dónde vio que estava abierta el arca? Respondió que, como estavan las puertas abiertas, entró hasta donde estava dicho padre.
Pregunta 14ª.
Vuestra merced por esta acción de encontrar al padre Salvador con la arca abierta, ¿infiere o puede inferir que dicho padre hurtó el dinero? Respondió que no.
Pregunta 15ª.
¿Vuestra merced tiene alguna otra cosa, o vio, de dónde se pueda inferir que el padre Salvador hurtó el dinero? Respondió que no tiene ni vio cosa alguna de donde tal cosa se infiera, ni lo puede dezir.
Pregunta 16ª.
¿Si era verdad, que cierto día fue a la celda del padre Benito de Bocayrente, guardián, y díchole que avía entrado a hablar con su tía doña Felicia sin ser visto de sus hermanos, porque si le huvieran visto, huviéramos tenido alguna quimera, y que su tía le dixo le quería mejorar, con tal que el frayle se lo dixera, y assí se lo encargara el padre guardián al padre Salvador para que se lo dixera a dicha señora, y que si se lograva, daría una limosna de 100 ó 200 libras al convento, porque de sus hermanos no avía que confiar: pues Ramón era un miserable y el doctor Ruiz lo quería para putear y picardear en Orihuela? Respondió que era verdad.
Todo lo qual se le leyó verbo ad verbum, clara y distinctamente y aviéndolo oído bien y entendido, se ratificó en ello, y por la verdad, lo firmó en dicho día, mes y año.
Haviéndosele pedido al dicho que firmara, respondió que por quanto tenía otras muchas cosas que dezir contra el padre Salvador, de las que no se le avía preguntado, esperava se le preguntassen para dezirlas, y con esto lo firmó.
[Rub.] Thomás Ruis y Tortosa.
[f.4v]
Todo lo qual (aviendo precedido antes una exortación, que el padre comisario hizo al declarante, que mirasse únicamente a Dios y a la salvación de su alma) pasó ante mí. Y en testimonio de verdad, lo firmo en este convento de capuchinos de Monnóvar oy, día 26 de junio de 1761.
[Rub.] Fray Ubaldo de Alzira, notario apostólico y actuario.
TESTIGO 2º [1761, jun., 29. Andrés Martí]
En el día 26 de junio de 1761 compareció llamado Andrés Martí a la presencia del padre fray Benito de Bocayrente, comissario de esta caussa, y aviendo prestado juramento de dezir verdad a quanto se le preguntasse, se le hizieron las siguientes preguntas:
Pregunta 1ª.
¿Conoce vuestra merced al padre Salvador de Aspe? Responde que sí.
Pregunta 2ª.
¿En qué concepto tenía al dicho padre? Respondió que en buen concepto.
Pregunta 3ª.
¿Vuestra merced es pariente, amigo, o enemigo del dicho padre? Responde que no.
Pregunta 4ª.
¿Ha oído vuestra merced decir a algunas personas que el padre Salvador no ha hurtado el dinero de casa de las señoras Ruizas? Responde que lo ha oído dezir, que no lo ha hurtado.
Pregunta 5ª.
¿Y a quién lo ha oído vuestra merced dezir? Responde que a Felipe Brotons, cuñado del señor doctor Ruiz.
Pregunta 6ª
¿Y en qué ocasión, y tiempo fue esto? Respondió que en el día 23 de junio de 1761 a las once de la noche, iendo Felipe Brotons con el governador, Miguel Pérez, y otros, dexando dicho Felipe a éstos, y acercándosse al banquito, que está a la puerta del granero, y sentándosse allí con dicho Andrés Martí, dice: «Me preguntó, te avía de decir con amistad una verdad, y le respondí que sí, y fue preguntarme si era verdad que los frayles me avían preguntado o me avían tomado declaración sobre si el doctor Joseph Ruiz avía canviado porción de doblones en mi casa, a lo [f.5r] que respondí que no más me lo avían preguntado. Y entonces añadió dicho Felipe: ¿qué querían en esso quando no solo avía cambiado en mi casa, si también en otras diferentes partes? y, siguiendo la conversación, dixo que se alegraría ver quemado en medio la plaza al que haya hurtado el dinero, fuesse el doctor Ruiz o fuesse quien quisiesse. Y aviéndole dicho yo que no se admirasse si los frayles hazían alguna diligencia, pues les tocava de obligación, por aver en algún tanto infamado al padre Salvador. A lo que dixo Felipe que, por su parte, que no sabía ni avía oído dezir al doctor Ruiz ni a sus hermanos cosa alguna contra el padre Salvador, ni que en todo el tiempo que estuvo en la casa, pudo inferir hurtasse el dinero dicho padre ni vio la más mínima acción, de donde se pudiesse inferir tal hurto, ni lo creo lo haya hurtado, y primero que Dios me confunda antes que yo diga cosa contra el padre Salvador.
Todo lo qual se lo leo verbo ad verbum, clara y distinctamente, y aviéndolo oído y entendido, se ratificó en ello, y por la verdad, lo firmó en dicho día, mes y año.
[Rub.] Andrés Martí.
Todo lo qual (aviendo precedido antes una exortación, que el padre comissario hizo al declarante, que mirasse únicamente a Dios y a la salvación de su alma) passó ante mí. Y en testimonio de verdad, lo firmo en este convento de capuchinos de Monnóvar, hoy día 26 de junio de 1761.
[Rub.] Fray Ubaldo de Alzira, notario apostólico y actuario.
TESTIGO 3º. [ 1761, jun., 29. Miguel Nebleza, maior]
En el día 29 de junio de 1761 compareció llamado ante el reverendo padre fray Benito de Bocayrente, comissario de esta causa, Miguel Nebleza, maior, cordelero, y aviéndosele pedido y prestado juramento de dezir verdad a lo que se le preguntasse, se le preguntó:
Pregunta 1ª.
¿Conoce vuestra merced al padre Salvador de Aspe? Responde que sí.
[f.5v]
2ª Pregunta.
¿Ha oído dezir vuestra merced que haya hurtado el dicho padre el dinero de casa de las señoras Ruizas? Responde que lo avía oído dezir a Felicia Ruiz, y que ésta lo dixo a Joaquín de Rodrigo, para que éste lo dixera a todos, que el padre Salvador era un ladrón.
3ª Pregunta.
¿Si avía oído dezir a alguno más que avían sacado el dinero de casa de las Ruizas? Respondió que Jayme Marín18 le avía dicho que Pablo Jover, llamado el Maltés, le dixo que él avía sacado el dinero de casa dichas señoras Ruizas en quatro o cinco viages, y que avía llevado dicho dinero a casa de Ramón Ruiz.
4ª Pregunta.
¿Es vuestra merced amigo, o enemigo, o pariente de dicho padre Salvador, o de Felicia Ruiz, o de Ramón Ruiz? Responde que no.
Y aviéndosele leído verbo ad verbum, clara y distíntamente, y entendiéndolo assí mismo, se ratificó en ello, y por la verdad y no saber escrivir, hizo esta + y suplicó al actuario lo firmase por él.
[Rub.] Fray Ubaldo de Alzira, pro declarante.
Todo lo qual (aviéndo precedido una exortación del padre comissario al declarante para que mirasse a Dios y su alma en lo que declarava) passó ante mí. Y en testimonio de verdad, lo firmo en este convento de capuchinos de Monnóvar hoy, día 29 de junio de 1761.
[Rub.] Fray Ubaldo de Alzira, notario apostólico y actuario.
TESTIGO 4º [1761, jun., 29. María Navarro]
En el día 29 de junio de 1761 compareció llamada ante el reverendo padre fray Benito de Bocayrente, comissario de esta causa, María Navarro, muger de Roque Ximénez, y aviéndosele pedido y prestado juramento de dezir la verdad de lo que se le preguntasse, se le preguntó:
Pregunta 1ª.
¿Conoce vuestra merced al padre fray Salvador de Aspe? Responde que sí.
Pregunta 2ª.
¿Es vuestra merced parienta, conocida o enemiga de dicho padre? Responde que no.
Pregunta 3ª.
¿Ha oído vuestra merced dezir de este padre alguna cosa a alguna o algunas personas, sobre el hurto del dinero de casa [f.6r] de las señoras Ruizas, que dicen se hizo? Responde que sí, que lo ha oído dezir.
Pregunta 4ª.
¿A qué persona o personas lo oió dezir? Respondió que lo oió dezir a Águeda Hurtado, a quien lo avía dicho Joaquina Aracil, criada de Ramón Ruiz y de Rita Albert.
Pregunta 5ª.
¿Y qué es lo que dixo esta criada? Respondió que viniendo de missa del convento de capuchinos Antonia Mira y Antonia Cortés, entraron en el huerto de Ramón Ruiz, y encontrando allí a la dicha criada Joaquina, les preguntó ésta: «¿De dónde venís?» y respondieron: «De missa del convento», a lo que añadió dicha criada: «si aveís estado en la missa del padre Salvador de Aspe, no os vale para cumplir con el precepto de la Yglesia, porque está excomulgado y en pecado mortal». Replicaron las dichas mugeres: «¡Esso te lo fingirás tu sola!». A que replicó la dicha Joaquina: «Yo lo digo, porque mis amos lo dizen, lo digo».
Pregunta 6ª.
¿Ha oído vuestra merced otra cosa del padre Salvador? Respondió que no.
Todo lo qual se le leió de verbo ad verbum clara y distintamente, y aviéndolo entendido assí mismo, se ratificó en ello, y por no saber firmar hizo esta + y suplicó al actuario lo firmara por ella.
[Rub.] Fray Ubaldo de Alzira pro declarante.
Todo lo qual (aviendo precedido una exortación del padre comissario a la declarante, para que mirasse a Dios y a su alma en lo que declarava) passó ante mí. Y en testimonio de verdad, lo firmo en este convento de capuchinos de Monnóvar oy, día 29 de junio de 1761.
[Rub.] Fray Ubaldo de Alzira, notario apostólico y actuario.
TESTIGO 5º. [1761, jun., 29. Fra Salvador de Teruel.]
En el dia 29 de junio de 1761 compareció, llamado ante el padre fray Benito de Bocayrente, comissario de esta causa, el hermano Salvador de Teruel, donado capuchino, y aviéndosele pedido y prestado juramento de dezir verdad de lo que se le preguntasse, se le preguntó lo siguiente:
Pregunta 1ª.
¿Si conoce al padre Salvador de Aspe? Responde que sí.
[f.6v]
Pregunta 2ª.
¿Si ha oído dezir a alguna persona alguna cosa contra el padre Salvador de Aspe, o contra la comunidad, o contra algún individuo de ella? Responde que sí.
Pregunta 3ª.
¿A qué persona lo ha oído dezir? Responde que a doña Teresa Avellán, muger de don Thomás Ruiz.
Pregunta 4ª.
¿Y que lo oió dezir a essa señora y en qué ocasión? Respondió que iendo a pedir su acostumbrada limosna de pan por la villa de Elda, llegando a la puerta de la casa de dicha señora, y pidiendo allí limosna, salió la dicha con ayre y furia, y, en lugar de darme o no darme limosna, me dixo: «No le quiero dar limosna menos que no me restituian los frayles, y el padre Salvador de Aspe y el padre Guardián que haze parte con él, el dinero que han hurtado, y que quando lo restituyan darían una buena limosna del dicho dinero.
Pregunta 5ª.
¿Ha oído vuestra caridad alguna otra cosa a la dicha señora contra el padre Salvador? Responde que en la misma ocasión en que le dixo lo antecedente, que fue el día 13 de abril del año 1760, le dixo que los que oían la missa del padre Salvador de Aspe, no cumplían con el precepto de la Yglesia porque estava en pecado mortal, y assí, esto como lo antecendente, lo dixo gritando a la puerta de su casa, causándome grande escándalo.
Pregunta 6ª.
¿Ha oído vuestra caridad alguna otra cosa perteneciente a este punto del hurto? Responde que Pedro Jover y su cuñado dixeron en Elda que don Thomás Ruiz les avía ofrecido trenta pesos si se atrevían a buscar un hombre, por Lorca o otras partes, que levantasse figura para descubrir el dinero hurtado.
Todo lo qual se le leyó de verbo ad verbum clara y distíntamente, y assí mismo lo entendió y ratificándose en ello, lo firmó dicho día, mes y año.
[Rub.] Hermano Salvador de Teruel.
Todo lo qual (aviendo precedido una exortación del padre comissario al declarante para que mirasse a Dios y a su alma en lo que declarava) pasó ante mí. Y en testimonio de verdad, lo firmo en este convento de capuchinos de Monnóvar oy, día 29 de junio de 1761.
[Rub.] Fray Ubaldo de Alzira, notario apostólico y actuario.
[f.7r]
TESTIGO 6º. [1761, jul., 8. Mossèn Pau Cerdá.] .
En el día 8 de julio de 1761 compareció a la presencia del reverendo padre comissario de esta causa el señor mosén Pablo Zerdá, presbítero y residente en la parrochial de Monnóvar, y con la devida licencia del señor Provisor y su permiso que antecede, para declarar sobre lo que fuesse interrogado con los puntos que supiesse de esta causa, y aviéndosele pedido juramento dixo que para dezir verdad en lo que supiesse no necessita de hazer juramento. Se le hizieron las preguntas siguientes:
Pregunta 1ª.
¿Conoce vuestra merced al padre Salvador de Aspe? Responde que sí.
Pregunta 2ª.
¿Es vuestra merced amigo, enemigo, o pariente del dicho padre Salvador? Responde que no, pero que siempre le ha tenido pía afición.
Pregunta 3ª.
¿Fue vuestra merced a casa doña Felicia Ruiz importunado de sus heredereos y sobrinos a pedir al padre Salvador de Aspe las llaves que el dicho tenía en su poder custodidas y dezían ser del dinero? Respondió que sí.
Pregunta 4ª.
En esta ocasión al pedir al dicho padre las llaves, ¿le costó a vuestra merced grandes voces el persuadir a dicho padre que las dexara? Respondió que para dezirlo de una, por primeros del mes de enero de 1760 dixo, fue (como queda dicho) a instancias de los interesados para dicho fin a la casa de dicha señora, y que persuadiéndole al referido padre Salvador, con toda eficacia, diesse las llaves, que tenía depositadas a los dichos herederos y no condescendiendo en ello dicho padre, passaron al quarto donde estavan dichos herederos, y en dicho assumpto y ocasión, tuvieron ellos algunos altercados con el dicho padre, pero que el declarante dicho no tuvo grandes voces con el mencionado padre.
Pregunta 5ª.
Y en tal ocassión, o en otra, ¿oyó vuestra merced dezir al padre Salvador que no entregaría las llaves aunque su prelado se lo mandara? Respondió que de essos tér-[f.7v] minos no haze memoria, sí solo de que las entregaría quando su prelado se lo mandara.
Todo lo qual le fue leído al declarante de verbo ad verbum clara y distintamente, y assí mismo lo entendió y ratificándose en ello lo firmó dichos día, mes y año.
[Rub.] Mosén Pablo Cerdá, presbítero.
Todo lo qual (haviendo precedido una exortación del reverendo padre comissario al declarante para que mirasse a Dios y a su alma en lo que declarasse) passsó ante mí. Y en testimonio de verdad lo firmo en este convento de capuchinos de Monnóvar oy, día 8 de julio de el año 1761.
[Rub.] Fray Ubaldo de Alzira, notario apostólico y actuario.
TESTIGO 7º. [1761, jul., 11. Thomás Pérez.]
En 11 días del mes de julio del año 1761 estando en la presencia del reverendo padre comissario de esta causa el doctor mosén Thomás Pérez, presbítero y cura de la parrochial de Monnóvar, y aviéndosele pedido y prestado juramento more sacerdotali de dezir verdad a quanto se le preguntasse, se le hizieron las siguientes preguntas:
Pregunta 1ª.
¿Conoce vuestra merced al padre Salvador de Aspe? Responde que sí.
Pregunta 2ª.
¿Es vuestra merced amigo, enemigo o pariente del dicho padre?. Responde que no.
Pregunta 3ª.
¿En qué concepto tiene vuestra merced a dicho padre? Responde que en buen concepto y de buen religioso.
Pregunta 4ª.
¿Fue vuestra merced a casa de las señoras Ruizas instado de sus sobrinos a pedir las llaves que el dicho padre tenía custodidas, y dezían ser del dinero? Respondió que sí, que fue para dicho fin, y que por instancia de los herederos.
Pregunta 5ª
Y el dicho padre Salvador a la primera vez que vuestra merced le pidió dichas llaves, ¿se las entregó a vuestra merced en sus propias manos, y en presencia de doña Felicia Ruiz, dueña de ellas, que dixo se entregaran a vuestra merced? Respondió que sí, que se las entregó a la primera vez, y sin hablar palabra.
[f.8r]
Pregunta 6ª.
Para la entrega de dichas llaves, ¿experimentó vuestra merced alguna resistencia en el padre Salvador? Respondió que no.
Pregunta 7ª.
¿Obligó vuestra merced al dicho padre Salvador a entregar dichas llaves con grandes voces ? Respondió que no pasó palabra alguna.
Pregunta 8ª.
¿Dixo el padre Salvador alguna vez ante vuestra merced que aunque su prelado se lo mandara, no entregaría las dichas llaves? Respondió que no dixo tal cosa.
Pregunta 9ª.
¿Vuestra merced se quedó sin alientos ni saber lo que le sucedía o advirtió que el doctor Joseph Ruiz hiziesse alguna demostración de sentimiento, o se quedasse sin aliento en la ocassión de registrarse las arcas del dinero, o advirtió vuestra merced el vacío y fallo de un saco, a modo de costal, lleno de plata gorda, y otros sacos medianos llenos de dinero, que el doctor Ruiz confiessa vio y tocó en dichas arcas? Respondió que no, por hazer juicio que la señora lo tendría escondido en algún secreto, ni nadie advirtió que hiziesse demostración alguna de sentimiento, ni menos se quedasse sin aliento el doctor Ruiz ni otro de los herederos que allí assistían, ni nadie advirtió fallo ni vacío del dinero.
Todo lo qual se le leió verbo ad verbum clara y distintamente, y entendiéndolo assí, se ratificó en ello. Y por la verdad, lo firmó en dicho día, mes y año.
[Rub.] Doctor Thomás y Pérez, rector.
Todo lo qual pasó ante mí, y en testimonio de verdad, lo firmo en este convento de capuchinos de Monnóvar oy, día 11 del mes de julio del año 1761.
[Rub.] Fray Ubaldo de Alzira, notario apostólico y actuario.
Y pareciendo al padre comisario tener ya bastantes testigos examinados en la antecedente summaria, suspendió por el presente el exámen de otros o de los mismos, reservándose siempre el derecho y comisión de continuar esta summaria y examinar otros testigos, siempre y quando necessario fuesse para el fin y fines expresados en la comissión. Y [f.8v] en testimonio de verdad lo firmo en este convento de capuchinos de Monnóvar oy, día 22 de julio de 1761.
[Rub.] Fray Ubaldo de Alzira, notario apostólico y actuario.
Notes
*SIGLES: APSJB: Arxiu parroquial de Sant Joan Baptista. (Monòver).
CMA: Casa Museo Azorín (Monòver).
AHN: Archivo Histórico Nacional.
1-Josep Ruiz i Tortosa, Monòver 1731-1791
2-Felícia Ruiz i Miralles, Monòver 1675-1763.
3-Tomàs Ruiz, Monòver 1644-1694
4-Veure arbre genealògic.
5-Tomàs Ruiz i Tortosa, Monòver 1719-[no consta a la l’església parroquial la mort] Es casa amb Teresa Avellan [tampoc consta la data de casament].
6-Ramon Ruiz i Tortosa, Monòver 1729-1802. En 1759 es casa amb Rita Albert. Formen la línia directa de la qual prové Mª Luisa Ruiz, mare d’Azorín.
7-Pau Cerdà i Rico, prevere, Monòver 1698-1776.
9-Pere Ruiz y Hernández Yagüe, veí de Salines, es casa amb Catalina Escrivana Romero en 1630. 1656, mar., 21. Múrcia. Nomenament de Pedro Ruiz com a secretari de la Inquisició. CMA. Pergaminos de la Familia Ruiz.
10-Pere Ruiz i Miralles, Monòver 1677-1756
11-Ferràn Ruiz i Miralles, Monòver 1680-1754
12-A.H.N., Consejos. Leg. 8951, núm 41.
13-Tomàs Ruiz i Miralles 1678-1746. Es casa amb Margarida Tortosa i Valera en 1717.
14-Margarida Tortosa i Valera mor en 1731 de part del seu darrer fill, precisament Josep Ruiz.
15-Margarida Ruiz i Tortosa, Monòver 1728-1767. Es casa amb Felip Brotons en 1753.
16-Felip Brotons i Sirera nascut a Monòver en 1722, fill de Francesc i Fausta.
17-«Obra pía de Felícia Ruiz y Miralles» APSJB., Libro Racional de missas testamentarias. 1758- 1766. Sig. 7, fol. 246-248v. i APSJB., Libro de Clausulas y obras pías de la parroquia de la villa de Monnóvar.Sig. 53, pp. 425-427.
18-Jaime Marín, natural de Monfort, mor a Monòver
8-Tomàs Pérez i Guerau. Fou rector de l’església des de 1736 fins que va morir en 1774.
Manual de Consells del segle XVII
Manual de Consells del segle XVII
Rafael Poveda amb la col·laboració de Marcial Poveda
En 1609 el marqués de Caracena, lloctinent i capità general de València a instàncies del rei Felip III, va executar una ordre reial que deia: «he resuelto se saquen de esse reyno y de los de Castilla todos los moriscos que hay en ellos». A partir d’aquell moment el nostre poble es va quedar pràcticament deshabitat, de fet el nombre de cristians vells que havia en relació als moriscos era molt baix. En 1611 es van atorgar el capítols de població en els quals es van establir els principis legals que a partir d’aquell moment regirien la vida política de Monòver. Sota l’atenta vigilància del governador, nomenat pel senyor de la vila, els monovers pertanyents a les principals famílies, accediren als càrrecs de justícia, jurats, mustassaf i sobresequier que eren els que conformaven el Consell de la vila. Aquesta assumpció de poders es feia cada any per rigorosa votació entre els vint principals prohoms del poble als quals s’anomenava insaculats. El síndic, que també formava part del consell, era vitalici. Aquestes reunions, equivalents als plens d’ara, tenien lloc en la Sala i els monovers fidels encara anomenem així la plaça central del nostre poble.
El notari escrivà de la Sala prenia bona nota de tot el que passava en aquells consells i anava formant uns llibres on quedaven escrites les coses que allí es tractaven per a «memòria en lo esdevenidor». Aquestos volums custodiats en l’arxiu de la Sala rebien el nom de Manual de Consells.
Només es conserven els consells de 1611 a 1689. El segle XVIII falta completament, no sabem si perquè es va destruir o perquè es va expoliar i ara dorm en alguna prestatgeria particular. També tenim els que comprenen els anys de 1812 en avant.
Els Manuals de Consells del segle XVII són, per ser els més antics i estar escrits en la nostra llengua, els documents que ens han despertat més interés i els que hem transcrit íntegrament. Es tracta de dos volums, el primer (35cm. x 25cm. 302 folis) comença en 1611 amb els Capítols de Població, seguit d’una acta de 1620 i acaba en 1660. Està totalment manuscrit i relligat en tapes vermelles probablement de principis de segle. El segon, d’idèntiques mesures, (276 folis) s’inicia en 1660 i finalitza en 1689. Conserva les tapes originals de pergamí.
A banda de l’indubtable tresor lingüístic que representen, els Manuals de Consells juntament amb els Llibres de Claveria, constitueixen sens dubte la font històrica més important de Monòver, per això esperem que a principis de l’any que ve es publique aquesta obra en la col·lecció de la Biblioteca d’Estudis i Investigació. Hem extret una ínfima part que ara publiquem aquí. No calen massa explicacions, la elegància i bellesa del llenguatge és en si mateix més que suficient.
1611 «Luís de Arbisu, cavaller general procurador y batle y alcayt de la vila y baronia de Monnòver, y miser Ginés Pomares, doctor en drets de la vila de Elig, en nom de procuradors de sa excel·lència la senyora donya Anna de Portugal y Borja y Silva, princessa de Mélito, duquesa de Pastrana y Franca Vila, senyora de la dita vila y baronia de Monnòver, considerat que per asentar lo repartiment y sorts que se an de fer per a cent pobladors per egual parts de les ortes Major y de Chinosla, olivars y vinyes de regadiu y del secà y de l’aygua discorrent per la cèquia de dita vila de les fahenes que dexaren los moriscos que habitaven la dita vila…»
1620 Primer consell presidit per Francisco del Castillo Concha. Es proposa que vaja Pere Berenguer, síndic, a Madrid a suplicar a la duquessa de Pastrana, senyora de Monòver, i que se li donen onze reals cada dia per al viatge. Alonso López, Damià Rico i Ginés Rico de Joan, jurats, juren davant de Ginés Rico de Ginés, batlle, que «es miraran bé i fidelment en les coses de la vila». També determinen que es «faça la festa de sant Joan y que·s gaste en pólvora y cohets y predicador y cantòria lo que convinga ordenadament». Que es facen bancs per a l’església i que se li donen a Juan Dies, escrivà, deu lliures de salari. L’algutzil de l’impost de les sals demana 25 lliures de «pena per no haver manifestat totes les cases». Alberto de Totsants és nomenat governador. Alonso Sans és triat mustassaf, Damià Cortés sobresequier i Joan Gonsalbes justícia.
1621 Es mana que «adoben el camí de les Penyetes», que la carn que porten a matar a la carnisseria entre «viva y sana», que el carnisser done «cabra lo mes de juny, joliol y agost y lo restant de l’any majó y tot lo any aja de matar dos moltons cada semana», que «es facen dos forns de cals per adobar les fonts» .
1622 Es prohibeix traure blat i forment fora del terme per la «esterilitat del temps».
1623 Manen que es faça la sèquia que va a la font de la Plaça pel carrer major.
1624 Manen que es faça una font «junt lo parador ostal ab la aygua que hix dels dos chorros de la font de la plaça de la església». El mustassaf de Monòver es nega a anar a «refinar los pesos y mesures» a la vila d’Elda argumentant que Monòver no està sota la seua dependència.
1625 Ordenen que es faça un » llavador» de l’aigua que sobra de les fonts.
1626 Es posa un impost sobre els fruits per a poder acabar la «torre de les campanes».
1627 Paguen als mestres que han acabat el campanar amb deu cafisos de forment.
1628 Manen que es netegen els aljubs i les basses del Ziri, Canyada Roja i Solana.
1629 Es queixen perquè la vila està sense capellà. Determinen que vinga un frare franciscà d’Elda. Mor la duquessa de Pastrana.
1630 Prohibeixen que es creme més llenya en el forn del salitre sota pena de seixanta sous.
1631 Envien als prohoms a fitar les veredes, amprius i sendes de la vila.
1632 Li donen a la muller de Pere Vidal sis lliures de salari per ofici de comare.
1633 Els hereters de l’horta de baix es queixen perquè Xinorla es queda l’aigua de reg.
1634 Es dóna llicència per a plantar moreres, vinyes i ametllers.
1635 «que per la divina misericòrdia de Nostre Senyor Déu Jesuchrist tenim gran falta de aigua per lo qual convindrà molt fer pregàries ab processó a la Mare de Déu de l’Orito per a que pregue ab sos sants y a son fill preciós ens donen el rexiu del cel y lo que sia menester per a la salvació de nostres ànimes».
1636 «(…) que arribaren lo Rei Pàixaro y els demés fadrins que e l’acompanyen per si els donàs llisènsia y la plaça per a poder ballar y fer la festa com se acostuma».
1637 «com en la present vila y ha molts pobres malalts y tenen molta necessitat y que no tenen remei».
1638 «(…) la llangosta per ço que es té notícia que comença a criar que ja saben lo dany que causa als blats y els gastos excesius que es fan».
1639 Demanen dos soldats per cada cent cases per al «socorro» de la ciutat de Salses.
1640 «(…) que es serque persona benemèrita y entessa en dit offisi de sirurgià».
1641 «(…) que tenen notísia serta que en los camps de la present vila entra molta llangosta forastera volant, la qual va talant los camps menjant-se los fruits de forma que, si Déu Nostre Senyor no ens mira ab ulls de misericòrdia, serà total rohïna de la present vila per a lo qual seria convenient fer professons de pregàries a Déu Nostre y per intelsesió de la senyora santa Caterina ens lliure d’este treball y es fasen conjurs,» » y es diguen mises a la senyora santa Caterina per que ab sa intersesió Déu Nostre Senyor es tinga per content y alse la mà d’esta mala cuca de la llangosta y que es fasa una professó ab la beneïta santa al Pinós lo més prest que·s puga»
1642 Demanen soldats per a la defensa de Tortosa.
1643 Plet amb el marqués d’Oran, senyor de Monòver.
1644 Contracten a Vicent Corbí, doctor en medicina, per a que vinga a servir a la vila..
1645 «(…) que ninguna persona puga vendre tabaco ni aiguardent en pena de xixanta sous»
1646 Recomanat pel marqués, ve de Biar l’escrivà Joan Gutiérrez, autor del primer llibre de Claveria.
1647 Els jurats recorden a Geroni Martines que té obligació d’afaitar i sagnar.
1648 Pere Ruiz, avantpassat d’Azorín, demana que es pose quarantena en el Collado de Salines per «aver mal contagiós»
1649 «(…) com en dies pasats se tractà de fer los banchs de la plaça de pedra picada en vint lliures»
1650 S’imposa l’impost anomenat treta consistent en gravar totes les coses que entraren o exiren de la vila i son terme.
1651 La mala collita impedeix abastir el forner amb gran patiment per als pobres.
1652 «(…) s’ofereix a fer una ermita en lo alt de la Çamoa per a conjurador». Vicent Valera, governador, se oferix a fer el quadro y retaule»
1653 Lluís Tordera venia les espardenyes a preus abusius i els jurats li manen aplique els mateixos preus que en els pobles veïns.
1654 «(…) que en gràcies del benifet y merced que an rebut per medi de la senyora del Remei y de sent Joan de donar-mos aigua, ab junta pasada es determinen es fes festa en la festa de mig de pasqua y que gaste la vila fins quinze lliures».
1655 «(…) se féu visura de la iglésia la qual estava tan falsa la obra que per miracle de Nostre Senyor se sustentava (…) «(…)no hera de profit lo remendo de dita iglésia sinó que seria millor fer-la de nou y axí vingué a esta vila mestre Francés Cambra y a tantejar a on millor se podia fer més convenient y obra durable».
1656 «(…) com Francés Tortosa ha sacat e il·lumenat un pou de aigua viva en lo terme de la present vila en la partida del Rodriguillo (…)»
1657 «(…) una carta de don Miquel Pasqual Rebolledo, comisari, ab la qual remeté dos soldats de a cavall muntat per a qu·estiguen aloxats en la present vila conforme fur del present regne»
1658 «(…) un acte de protest fet per sa merced y rebut per lo notari infrascrit dits dia, mes, any y en llengua bètica qu·és castellana».
1659 «(…) que l’aygua que ve a les fonts ve molt bruta y de tan mala dispositió que pot causar algunes enfermetats y que es pot portar y pendre de la font de Chinorla a la part de tresmontana a hon estava lo abeurador y pendre la cuberta ab sèquia de argamasa de modo que vinga conservada y neta».
1660 «(…) lo procurador fiscal à portat un procés criminal contra Joseph Martí, carniser, per la coltellada que pegà a Isabel Merlo, muller de Joseph Hernández , y que lo reo és pobre, sols se li à fet aprenció de dos caxes y una robeta».
1661 Els veïns necessiten llavors per a sembrar i troben en la vila.
1662 «(…) que un arch de les bòvedes de la iglésia s·és ubert y que la clau de aquella à exit a fora pus de quatre dits y que avent-ho consultat sa merced del procurador general ab Pere Quintana, mestre de canteria, li à significat que dit arch està en grandíssim perill»
1663 «(…) que un sacerdot de Novelda que·s diu mossèn Joan Andrés, vendrà a dir dita misa onzena si lo retor y la present vila li donen la sacristia a més de la almoina».
1664 «(…) a la súplica del doctor Llopis decreten y determinen en que no se li done salari niguno, sinó que, si vol estar, estiga segons lo primer concert qu·és ab casa franca y que se avinga per son conte ab los veïns».
1665 Notícia sobre bandits: «que en pena de quatre mília lliures posàs y tanqués la partida de Ubeda trenta hòmens ab ses armes ab son cap de un lloctinent de justícia per a que regoneguesen los camins y demés puestos y que de allí no ixquesen fins tant altra orde tinguesen».
1666 «(…) que per a portar dita aigua y fer nova la alcadufada se an de offerir grans gastos y per quant per esta vila pasen molts pasajers a Madrid y de altres parts es beuen la aigua y per ser poca ve a faltar».
1667 «(…) que mosèn Joseph Madrigal, de la vila de Elda, se offerix a venir a tenir la escola dels chics y que dirà la misa onzena tots los dies de dumenges y festes ab que, a més de les 30 lliures de la escola, se li done més un salari competent».
1668 «(…) que los terratinens del Pinós, fan molts plantats de almelers de amella, anous y altres frutals de càscara (…) lo que és en dany de tot lo comú axí dels cabanyers com demés llauradors».
1669 «(…) en quant a un memorial que à posat la viuda de Sentandreu sobre que se li minore el deute en que fonch alcançat son fill per a la obra de la iglésia per quant aquell és mort».
1670 «(…) fon nesesari el haver de venir a esta vila lo doctor Vicent Justino Berenguer, sobre l’averiguatió de la mort de Catalina Lorente, donsella, y que en dita venguda es gastà la villa 36 lliures».
1671 «(…) donen poder als jurats que hui són o per temps seran que elegixquen puesto a hon se à de fabricar la dita obra y que porten la trasa per a la obra de Sala, llonja y presons y, portada, que la comuniquen ab alvanyils que sien mestres».
1672 «Fonch proposat per dit síndich de que a sa senyoria del marqués mi senyor se li à de fer un regal».
1673 «(…) de que la ermita del beneït sent Roch, està derrocada y que el obrer à enviat a dir que se aparelle diner y vendrà a obrar dita ermita, que es veja de a on se à de traure el diner».
1674 «(…) lo doctor Vicent Justino Berenguer, à enviat a la present vila a frai Joseph Ajerce, religiós de sent Francés descals, per a que del sindicat de menys deutes que·s dehuen en dita vila a la excel·lentíssima duquessa de Alba se li done sent lliures per ajuda a la canosisasió de sent Pasqual Baylon».
1675 «Fonch proposat de que Juan Pérez de Gaspar, en moltes ocasions à presentat memorial al present consell dient com és home de més de setanta anys y molt accidentat que tinguen per bé el present consell de jubilar-lo per a ofisi de dita vila.»
1676 «(…) que en la ciutat de Cartagena se declara haver mal de pesta y que en totes les viles y pobles sircunvehïns an tapiat y tancat los cantons y portals y que per la present vila se necesita de fer que són quatre portals que puguen pasar los carros, com són lo portal de dalt que va al camp, lo portal que va Alacant y portal del cantó de l’ospital y el portal que va prop lo forn de baix».
1677 «que Francés Tortosa, depositari qui era de la treta de la present vila, és mort y à pasat de la present vida en l’altra y que s’ha de nomenar persona per a que sia depositari del diner que hixiria de les rendes de dita treta» .
1678 «(…) que Bernardo Corbí, boticari de la vila de Elda, à enviat a dir a la present vila que si gusten de avenir-lo per a les medisines que seran menester en dita vila».
1679 «(…) que si els pareix, es fassa en la rambla de la Romana, en nostre terme, un pou per a abeurador als ganados de la present vila y que sia comú dels vehïns y herbajants».
1680 «(…) que en uno dels capítols de la obra de la llonja y Sala diu que se aja de fer una escala per a pujar a dita llonja y que esta aja de ser castellana conforme a art».
1681 Es nomena síndich Francés Tortosa.
1682 «(…) que lo retaule major del gloriós sent Juan de la parroquial iglésia de la present vila nesesita de dorar aquell per a que se siga la desènsia que se requerix y que per a d’assò, lo pare guardià del convent de la vila de Elda, tenint mà en alguns mestres doradors en la ciutat de Valènsia, per medi de aquell à vengut a dita present vila Pere Barbaroja, mestre dorador de dita ciutat y havent vist lo retaule ha fet capítols consernents per a dorar aquell y se consertà en trecentes-y-sinquanta lliures».
1683 «(…) que per a lo bon govern de dita vila y per a que alguns malalts nesesitats que solaven en dita vila aja neu asegurada en dita vila en lo temps que és menester, que serà des del dia de sent Juan a sent Miquel y que per a poder asegurar el tenir este benifet en dita vila, importa que dita vila pague lo dret que es deu de dita neu a sa magestat».
1684 «(…) de que lo pare Frai Joachim Alonso, qui dia la misa onsena en dita vila, és mort y pasat d’esta vida a l’altra y que és menester nomenar persona que la diga y que Mossèn Pere Alonso té hui de present a escola en dita vila y que és persona benemèrita per a exersir dit offisi y axí, si els par, se li done quaranta-sinch o sinquanta lliures ab la obligació de tenir la escola y dir la misa onzena».
1685 «(…) de que lo any del contagi de 1676 es feren portals de la present vila y en lo carrer de l’ostal es féu, des de la cassa de Abdon Rico a la de Asensio Ortunyo, unes parets per a asentar les portes».
1686 «(…) de que Francisco Tendero à acabat la obra de la cassa per a el carniser y que à portat lo dia de hui un memorial al present consell dient com à perdut en dita obra y que estimarà ses merceds se apiaden d’ell, que és un pobre ome, en favorir-lo en allò que seran servits».
1687 «(…) de que lo camp de la present vila està en totes les partides de aquell ab molta llagosta y que ni à molta exida y no para de exir ab que és de total ruïna y perdissió per a dita vila (…) determinen de que, acudint en primer lloch a Déu Nostre Senyor y a la beneïta senta Catalina màrtir, patrona de dita vila y abogada nostra a títol de protesta de la plaga de la llagosta, voten y determinen de que es fassa la festa de la iglésia, sermó y professó per a que, per sa intersesió, mereixcam de sa divina magnanimitat el consuelo que demanem en tant gran aflictió en què es trobem de dita llagosta».
1688 «(..) que el marqués mi senyor escriu una carta a la present villa en què dóna notísia com se à cassat».
1689 «El capità Juseph Valera de la Carra, generós procurador general y batle de la present vila de Monnòver (…) «.
PALAMARINAR, notes de lectura
PALAMARINAR, notes de lectura
per Rafael Poveda
L’amic Vicent Franch m’ha demanat que oficie de co-presentador del seu llibre Palamarinar, confiança que agraesc però que no sé si defraudaré amb el que ara els diré, atés que sóc novell en aquest ofici noble de les presentacions.
El fet cert és que vaig tenir l’oportunitat d’assistir a la presentació de l’obra a València, i vaig comprovar que s’hi reproduïa la mateixa perplexitat que evindecia la persona encarregada de fer-ne el pròleg. Què és Palamarinar?, es preguntaven uns i altres. Segons el prologuista, «Ni és un assaig, ni és una novel.la, ni és una monografia, ni és un llibre de poemes, però no hi ha dubte que en Palamarinar hi ha elements de tots aquests gèneres -i d’altres més». Aquestes paraules, al meu entendre, atenen més a la forma en la qual es presenta l’obra que no a la veu que l’escriptor hi deixa sentir, a l’esperit.
Crec que per definir l’obra no cal buscar conceptes massa complicats, ni bastir teories literàries etèries. N’hi ha prou amb acudir a les mateixes paraules de l’autor quan escriu: (lectura pàgines 163-164)
Sóc conscient que la cita ha sigut llarga, però crec que era necessària per a situar l’obra que ara ens ocupa, perquè és el mateix autor qui ens declara el seu sentit últim.
Després de la lectura d’aquestes línies, crec que no és exagerat afirmar que Palamarinar és una catarsi de Vicent Franch a través dels seus alter ego: de l’escriptor pacient, del nacionalista esperançat, del ciutadà compromés, de l’erudit de les coses de la terra, del conversador apassionat i irònic, del professor universitari, del lector intel.ligent, de l’amic amatent, del malalt d’amor pel seu país, i alguns altres.
Ara bé, no hem d’entendre ací el mot catarsi en un sentit asèpticament clínic, sinó en el que té de purificació interior, de revisar i ordenar els propis fantasmes interiors, les pròpies emocions, els propis sentiments, en el sentit de reflexionar sobre tots ells.
Des d’aquesta perspectiva, l’obra de Franch té més a vore amb un monòleg interior de caire autobiogràfic o memorialístic que amb cap altre gènere. És la seua veu la que ens parla de la infantesa, dels amics, de la geografia íntima, del compromís polític i cívic amb el país, de les lectures, dels noms de les coses que ens envolten, de les seues obsessions, etc.
Palamarinar s’estructura en nou capítols (El somni, La font, Els textos, El guia, Les portes, La ciutat, Les claus, El viatge i Els llibres de l’íter), a través dels quals l’autor passa revista a tots els seus altres jo, acompanyat d’un personatge referencial i simbòlic, Joan Tomàs, homenatge d’alguna mnera als amics, als mestres i a la cultura pobletana, amb l’única intenció de cercar la seua Ítaca particular, ara trasmutada en Palamarinar. Viatge sí, però cap al seu interior, cap a la seua percepció del món viscut, amb una atenció fins i tot malaltissa per les petites coses que conformen la vida de cada dia, possiblement més transcendentals que no les grans coses que fem professionalment.
L’obra se’ns presenta a través d’una escriptura densa, carregada de referències de tot tipus a elements de la nostra vida quotidiana, de la nostra geografia europea, de la nostra història i de la cultura en general. És per això que la lectura es fa, en certa manera, críptica, i através de la qual l’autor exigeix sempre la complicitat i l’atenció del lector a cada plana, escrita aquesta amb una obsessió pel llenguatge que fa que anem descobrint ací i allà els matisos de la llengua i, si m’ho permeteu, els colors de l’idioma, de la parla viva.
No vull allargar-me més. Acabe ja. Aquestes són algunes de les coses que m’ha suggerit la lectura de l’obra de Vicent Franch, i aquestes línies escrites desordenadament que els acabe de llegir, no vull que siguen cap altra cosa que una invitació a la lectura de Palamarinar. Moltes gràcies.
Altea, novembre 1994

